viernes, 1 de abril de 2016

ESPERANZA FONSECA. EL AAIUN (Un testimonio sobrecogedor y necesario)


 

Si les decimos que a los componentes de este blog nos es muy próxima y querida la familia González Marcos probablemente no les diga mucho, pero si añadimos que Victoria y Esperanza ¡Qué nombres tan españoles!  Son la esposa e hija del recordado coronel Valeriano González-Fonseca, que fue oficial del Tercer Tercio de la Legión, en cuyas filas llegó a mandar la VII Bandera; seguro que sitúan a la familia. Victoria desde las páginas del diario El Alcázar escribió las últimas crónicas de la entrega del antiguo Sahara Español. Esperanza era por aquellas fechas Dama de Sanidad Militar en la Sala Avanzada (hospital de campaña) del Aaiun.  Cuando don Valeriano nos dejó, no faltaban jamás al desfile militar del Día Nacional, el 12 de Octubre, hasta que una insidiosa dolencia recluyó a la madre en casa y a la hija siempre a su lado. No faltaba tampoco el óbolo que, pese a sus exiguos recursos, ofrecían siempre a la escuadra de gastadores “para vinillo y esas cosas”.
Hoy queremos traer ante Vds. el testimonio que Esperanza nos ha dejado tras leer una de las entradas que hemos publicado en este blog sobre las posesiones españolas en el  Africa Occidental. Y lo traemos ante Vds. por el impresionante valor testimonial que representan, por el cariño a esta familia y también para animarles a ustedes, queridos lectores a que dejen sus improntas, sus comentarios y reflexiones, en definitiva sus ideas,  sobre nuestros artículos. Es muy sencillo. Si creen en lo que escribimos, si piensan que merece la pena, nos ayudarán mucho a enriquecer y difundir este blog.
Por favor, lean a continuación el testimonio de Esperanza Fonseca.
LOS COMPONENTE DEL BLOG GRAL DAVILA
ESPERANZA FONSECA. EL AAIUN (Un testimonio sobrecogedor y necesario)Aaiun-vistaMaravilloso lo que habéis escrito en todos los sentidos, pero a mí me faltan agallas para volver al territorio, porque jamás podré olvidar a mis heridos del Hospital, ni a aquellos cuyo último aliento recogí, ni el olor a carne humana achicharrada de un abrasado, que me impregnó hasta el poquísimo pelo que la toca me dejaba al aire. Ese olor a ser humano quemado aún hoy me acompaña. Tampoco he superado las mutilaciones, la masa encefálica de un paracaidista en mi mano al pasarle una gasa por lo que la misma sangre hacia que pareciera superficial. Ni olvidaré jamás a las madres (yo ya lo era) a las que tuve que enviar los efectos más personales de sus hijos, o decirles que habían fallecido. Yo habría preferido mil veces estar en las posiciones antes que en el Hospital, sacaba fuerzas para no arrugarme ante aquella pesadilla de la absoluta ejemplaridad y heroísmo sin oficiales o superiores delante de aquellos legionarios, paracaidistas, soldados de “La Brunete” (en concreto RIAC Alcázar de Toledo 61), infantes de marina. 1269751962_850215_0000000000_sumario_normalNi uno solo de aquello soldados se arrugó jamás o renegó de estar allí. No quiero volver al territorio simplemente por la memoria y heroísmo de los que quedaron allí, o en plena juventud quedaron mutilados o desfigurados por ver izada nuestra bandera en el territorio. Os admiro con toda mi alma, pero me siento incapaz de volver a pisar el territorio a menos que la salvación del resto de España dependiera de ello. Un millón de besos de vuestra amiga y antigua dama de sanidad Militar en la sala Avanzada del Aaiun.
Esperanza Fonseca

Menos 'antidisturbios' y más bicicletas: la nueva Policía de Carmena


Crea unidades sobre diversidad, delitos de odio y tercera edad. Los sindicatos critican el proyecto.

Manuela Carmena durante la presentación del nuevo plan de Policía.
Manuela Carmena durante la presentación del nuevo plan de Policía. Efe
      
Algunos policías municipales de Madrid empezaron a vestir casco y chaleco antibalas en 2004, cuando Alberto Ruiz-Gallardón creó las 'Unidades Centrales de Seguridad' (UCES), popularmente conocidas como antidisturbios. Se les ha visto interviniendo en grandes manifestaciones que se violentaban, botellones que se complicaban y agresiones de distintos carices, pero ya no será así, o por lo menos de esta forma y con el mismo nombre.
Manuela Carmena ha presentado las nuevas líneas que marcarán la reforma del cuerpo madrileño. Habrá una nueva unidad de gestión de la diversidad para proteger a los colectivos más vulnerables, se reforzará la prevención contra la violencia de género y se dispondrá de un departamento especializado de atención a la tercera edad y otro para los delitos de odio, como prometió en su día el concejal de Seguridad, Javier Barbero.
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Uno de los puntos que más controversia ha generado ha sido la desaparición de las UCES. La delegación de Seguridad ya ha disuelto una de las unidades y transformará la otra en la bautizada como 'Unidad de apoyo a la seguridad'. El nuevo equipo dejará de tener entre sus funciones el mantenimiento del orden público.
Madrid disponía de alrededor de 280 'antidisturbios'. Ahora, cuenta con algo más de la mitad, ya que ha "reforzado", de momento, la que no ha sido suprimida. En cualquier caso, el futuro de esta nueva unidad es incierto. Según ha expresado el director general del cuerpo, Andrés Serrano, todavía no se ha determinado el número de agentes que la integrarán.
Barbero ha justificado su decisión diciendo que "por ley" no se les permite tener antidisturbios y que esas funciones debe desempeñarlas la Policía nacional. El concejal ha relatado que aquellos policías que han dejado de formar parte de estas unidades se integrarán en las unidades de distrito. Esta "descentralización" del cuerpo es la línea principal de la nueva Policía de Carmena.
Gallardón, precisamente, quiso complementar la actuación del cuerpo nacional con las UCES, considerando que había situaciones tensas en las que los agentes municipales debían intervenir. Julián Leal, portavoz del sindicato CPPM -el más numeroso-, manifestó al conocer la noticia que las quitan porque "no les gusta que lleven porra y casco".

'Pacific blue' en Madrid

A mediados de los noventa, los españoles se familiarizaron con la policía ciclista. Pacific blue arrasó en la pequeña pantalla gracias a las historias de los agentes que recorrían a dos ruedas la costa de Santa Mónica. Es cierto que en Madrid ya pueden verse policías municipales en bicicleta, pero a partir de ahora será algo más frecuente.
El nuevo plan de Manuela Carmena ha institucionalizado la sección ciclista de la Policía municipal, que dependerá de la unidad medioambiental.
Algunos agentes, en los corrillos formados tras la presentación, se preguntaban extrañados: "¿Por qué no destinar más bicicletas a las unidades de distrito, que además ya las tienen? ¿Para qué sirve una unidad de este tipo?"

Un plan que es "humo", según los sindicatos

Tanto el vídeo de la presentación como los discursos de Manuela Carmena y el concejal de Seguridad, Javier Barbero, estuvieron plagados de palabras como "cercanía", "seguridad" o "proximidad".
Según explico el responsable de Seguridad del Consistorio, el nuevo plan pretende potenciar la relación entre los ciudadanos y los agentes, para que éstos dispongan de más información.
"Esto ya se hace ahora. No aporta nada nuevo. Es un cúmulo de buenas intenciones que no añade nada significativo. Además, ¿cómo vas a controlar la actitud de los policías?", se preguntaba un agente tras la presentación. "¡Pero si parece el vídeo de la abeja Maya! Está alejado de la realidad. Esa es la policía que muestran a los ciudadanos, pero las cosas no son así", decía otro.
Tanto CPPM como CSIT y APMU manifestaron al término del acto que el plan no aporta nada nuevo a lo que ya existía. Además, aseguraron que es imposible llevarlo a cabo con los recursos actuales, algo de lo que es consciente el Ayuntamiento, según dicen.

Una policía 'vieja' y escasa

En Madrid hay 6.153 policías municipales. Según recoge el plan recién estrenado, la cifra óptima rozaría los 6.800. Los documentos aportados por el Ayuntamiento informan de que la seguridad ciudadana sólo se está cubriendo al 88% y de que, por poner un ejemplo, el casco histórico sólo dispone del 83% de los agentes que necesita.
Para más inri, la edad media del cuerpo roza los 47 años y tan sólo se pueden sacar un 50% de plazas en relación al total de los que se jubilan.
Los años de crisis llevaron al Consistorio a dejar de ofrecer puestos, algo que han recriminado los ediles de Ahora Madrid al PP en más de una ocasión. Un decreto del ministerio de Hacienda de 2012 marcó que sólo podrían sacarse a concurso un 5% de vacantes en relación al porcentaje total de jubilados, medida que se tomó en crisis para adelgazar el sector público.
En este momento, según informan fuentes municipales, el Consistorio puede cubrir el 50% de las plazas que quedan libres, pero ya trabaja para convencer al ministerio de que aumente este porcentaje al 100%.
Además, independientemente de que se lograra el objetivo, la policía municipal de Madrid no lograría recuperar los ochocientos agentes que perdió durante la crisis, por lo que el Consistorio ya busca la forma para crear nuevos puestos.

Riesgo de atentado contra militares en la ciudad turca donde operan los Patriot españoles

 

El Pentágono ordena evacuar a los 670 familiares del contingente estadounidense destinado en la ciudad de Adana por una amenaza terrorista           

Estados Unidos ha dado orden de repatriar a los familiares de los militares destinados en el sur de Turquía, especialmente a los que residen en la base de Inrcilik, a pocos kilómetros de donde se encuentran las baterías Patriot españolas. Según el Pentágono hay “preocupaciones” por su seguridad.

Mapa de Adana con la ubicación de la Batería Patriot española. Mapa de Adana con la ubicación de la Batería Patriot española.

La orden fue comunicada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos el pasado martes, tal y como admitió el portavoz del Pentágono Peter Cook. La retirada de familiares de los militares no afecta a aquellos que estén destinados en otras ciudades turcas como Ankara o Estambul. Tan sólo está focalizada en aquellos que se encuentren en el sudeste de Turquía, cerca de la frontera con Siria.
En esa zona es donde se encuentra la ciudad de Adana, que acoge la base aérea de Inrcilik, una de las principales bases de operaciones de Estados Unidos para Oriente Medio. Con un contingente de 5.000 hombres desplegados, ha sido clave en las guerras de Irak y Afganistán y ahora lo está siendo para la misión contra el Estado Islámico.
A apenas 9 kilómetros de la base se encuentra el aeropuerto de Adana, donde está ubicada la batería de misiles Patriot enviada por España en 2015 para proteger el espacio aéreo turco. El contingente español se compone de 155 militares procedentes del Regimiento de Artillería Antiaérea nº74. Desde hace meses, España es el único socio de la OTAN en esa misión, tras la retirada de las baterías alemanas y estadounidenses.
 “Preocupaciones de seguridad”
Tal y como ha informado el Pentágono en una nota oficial, la evacuación de los 670 familiares de militares destinados en Adana se debe a “continued security concerns” (“continuas preocupaciones de seguridad”).
La zona se encuentra situada a apenas 100 kilómetros de la frontera con Siria, un área que se como se ha venido demostrando en los últimos meses no está impermeabilizada contra incursiones de combatientes del Estados Islámico.
Sin embargo, tal y como ha sabido ECD de fuentes militares involucradas en la misión española en Turquía, existe una amenaza terrorista “inconcreta” contra la ciudad de Adana y especialmente enfocada hacia la base norteamericana y otros intereses militares.
Estas mismas fuentes reconocen que “la misión española no cambia” por estas circunstancias, y que la autoprotección del contingente español “sigue siendo la misma” que hasta ahora.

Una guardia civil vestida de 'rambo' siembra el pánico en Plaza de España

 

     
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El rifle interceptado. - Foto Cedida a Vozpópuli
  • El rifle interceptado.
Una mujer, que se identificó como Guardia Civil en un servicio táctico, sembró este jueves el pánico en la Plaza de España de Madrid cuando armada de un fusil se arrastraba por el suelo de la plaza. Un peatón llamó a la Policía Municipal que acudió a la zona y retuvo a esta mujer que iba disfrazada con ropa de camuflaje y una cinta rosa en el pelo al estilo 'rambo'.
La situación era surrealista pues luego los policías descubrieron que la 'mujer/rambo' tenía dos compañeros disfrazados, uno de ellos de bailarín y otro de bailarina asiática. Estas personas dijeron en un primer momento que pertenecían a un grupo de teatro, pero ante la insistencia de los agentes de policía, que estaban acompañados de un agente de Movilidad, terminaron confesado que eran guardias civiles.
Al parecer el "ejercicio táctico" se enmarca dentro de una práctica de “pérdida de la vergüenza”
Los funcionarios llamaron a un jefe, un capitán, que se identificó como miembro de los servicios de información. Este mando se encontraba también en la zona. Al parecer, tuvo una actitud muy poco razonable, por lo que los agentes decidieron identificarles a todos y presentar una minuta en la comisaría.
Al parecer el "ejercicio táctico" se enmarca dentro de una práctica de "pérdida de la vergüenza" que realizan estos agentes en una de sus fases de formación. Los guardias civiles en ningún momento informaron al Ayuntamiento de Madrid de la realización de esta práctica.
Fuentes de la Policía Municipal indicaron que los agentes actuaron de forma “impecable”, especialmente cuando España se encuentra en alerta 4 por peligro de atentado terrorista. Una portavoz de la Guardia Civil dijo a este buscón que no tenían información sobre ninguna operación en la zona.

Fernando Sánchez: «Estamos entrenando equipos para repeler ataques físicos»


El director del Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas habla con ABC sobre la seguridad de las centrales nucleares ante un posible ataque terrorista
Madrid - 01/04/2016 a las 07:59:55h. - Act. a las 08:00:05h.Guardado en: Sociedad
El director del Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas, Fernando Sánchez, habla con ABC sobre la seguridad de las centrales nucleares ante un posible ataque terrorista. España ha puesto en marcha medidas de «gran responsabilidad política» para prevenir atentados en zonas nucleares, asegura. ¿Son seguras nuestras centrales nucleares?
Como todas, son susceptibles de sufrir ataques. Pero, sinceramente, creo que se están haciendo bien las cosas. No se han escatimado medios y, lo que es más importante, la formación y mentalización de los equipos es muy alta.
¿Vigilan las Fuerzas de Seguridad nuestras centrales?
La Guardia Civil lleva realizando labores de seguridad en el exterior desde hace mucho tiempo y ahora se están constituyendo grupos de respuesta que estarían de forma permanente en el interior. Hace ya unos años que se creó un grupo de trabajo del Ministerio de Interior y del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para evaluar todas las posibles amenazas y estamos entrenando equipos para repeler ataques físicos. Nos hemos tomado muy en serio la seguridad de las centrales.
Hay informes que hablan de posibles ataques con aviones o drones. ¿Hay medidas previstas?
Convertir una aeronave en arma de guerra es algo que ya se contemplaba. Cada infraestructura tiene su plan especifico de protección que es analizado y evaluado por el CNPIC y por el CSN. Tenemos protocolos en línea con otros países. Hay medidas de gran responsabilidad política que están previstas.
¿Qué quiere decir... «de gran responsabilidad política»?
Eso. De gran responsabilidad política.
¿Y los drones?
Existe un consorcio con fuerzas policiales de Alemania, Reino Unido, Holanda o Dinamarca, y también con universidades que investigan las contramedidas para neutralizarlos con dispositivos aéreos, terrestres o interfiriendo sus señales. Ahora mismo se trabaja en un proyecto llamado «Dronecaptor».
¿Ha habido ciberataques contra alguna central nuclear española?
No puedo concretarle. Pero sí decirle somos pioneros en el sistema de planificación que se les pide a los operadores, a los que se les exigen importantes medidas de ciberseguridad. Si sus sistemas fuesen superados, contarían además con el apoyo inmediato del Equipo de Respuesta ante Emergencias Informáticas (CERT, por sus siglas en inglés).
¿Y si alguien se infiltrara en una central?
Es obligatorio el registro del personal de la instalación o de empresas contratadas. Cualquier alta o baja tiene que pasar por Interior para que se vea que la persona es idónea. La amenaza terrorista no es ninguna broma y estamos con la guardia alta. No hay que crear alarmas innecesarias aunque sí concienciar al ciudadano de que es parte del sistema de seguridad y de que él también puede ayudar a detectar comportamientos extraños.


Así se protegen las centrales nucleares españolas de ataques terroristas


Un atentado yihadista a una central nuclear española es posible pero difícilmente catastrófico                    
Central Nuclear de Santa Maria de Garoña en Burgo - Félix Ordoñez
ALEJANDRO CARRAMadrid - 01/04/2016 a las 07:58:30h. - Act. a las 09:29:22h.Guardado en: Sociedad
Las grabaciones a un alto cargo de una central nuclear belga encontradas por los investigadores de los atentados de París en un piso de extremistas del Estado Islámico, unidas al asesinato de un guardia de seguridad al que además le fue sustraída su tarjeta de acceso, han reavivado en las últimas semanas la preocupación porque el terrorismo yihadista haya puesto a las instalaciones nucleares en su punto de mira. El impacto que un ataque a una central nuclear supondría para la población convierte a estos centros en un objetivo extremadamente atractivo para los radicales; aunque las elevadas medidas de seguridad en este tipo de instalaciones hace muy complicado el éxito de cualquier acción contra ellas.
La portavoz de la campaña nuclear de Greenpeace en España, Marta González, reconoce a ABC que no hay pruebas directas de que estén apuntando a plantas pero sí «indicios de que hay terroristas de que podrían haber estado apuntando, ya no a centrales sino a instalaciones con material radiactivo». Su organización ya elaboró en 2011 un informe sobre la resistencia de las centrales nucleares al impacto de un avión sobre sus infraestructuras en el que advertía de que «es probable que el edificio del reactor fuera el objetivo prioritario en caso de una colisión de un avión. Si el reactor estuviera en funcionamiento cuando ocurriera la colisión y el sistema de refrigeración fuera interrumpido, podría darse una fusión del núcleo en un breve lapso de tiempo (alrededor de una hora)», dice ese documento.
Nada es cien por cien seguro. Pero desde hace tiempo ya existen protocolos específicos de seguridad nacional en todos los países para evitar esa posibilidad, y por eso fuentes del sector consultadas por ABC recuerdan que no se ha vuelto a producir un suceso similar. Es más, Trillo, la última central construida en España, cuenta con muros de hormigón armado de dos metros de espesor capaces de resistir el impacto de un Boeing 747, además de tener una sala de control adicional por si la principal resultase destruida.
Incluso si una célula terrorista consiguiese acceder al interior del reactor con explosivos, el catedrático de Tecnología Nuclear de la Universidad Politécnica de Madrid, Emilio Mínguez, explica a este diario que «en el improbable caso de que consiguiesen saltarse los rigurosos controles de acceso al reactor, el punto más crítico de la central, este se encuentra dentro de una vasija de acero y en una piscina de agua; todo esto, a su vez, dentro de un edificio con gruesos muros y múltiples sistemas de contención para evitar fugas al exterior. Aunque destruyesen el reactor, no se descontrolaría porque el propio ataque haría que al desaparecer la «geometría fija que provoca las reacciones nucleares, estas dejarían de producirse», tranquiliza Mínguez. El combustible nuclear se diseminaría por el interior del edificio de contención y quedaría confinado allí dentro. Habría que reventar también los muros para que la radiación escapase al exterior.
La posibilidad de un ataque a los sistemas de refrigeración también tiene pocas posibilidades de éxito porque en las centrales todos estos dispositivos son redundantes, es decir, hay varios previstos, con distintas fuentes de alimentación, preparados para ir entrando en funcionamiento conforme van fallando los principales. Habría que neutralizarlos uno a uno. Y en un tiempo mínimo, para evitar la respuesta de las Fuerzas de Seguridad. En cuanto a las piscinas de almacenamiento del combustible gastado, estas se encuentran en edificios con protecciones similares a las del reactor nuclear.

Ataque informático

Un ataque informático sería otra opción para tratar de causar una catástrofe nuclear. Para muchos, la más realista. «El ciberataque supone un riesgo con una probabilidad mucho más alta que el asalto físico a una instalación ya que, además, ofrece un riesgo menor para quien lo comete», advertía hace unos días el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, en la presentación de la ampliación del plan específico para la defensa de infraestructuras críticas. Según los datos en poder del Ministerio de Interior, en 2015, de los 50.000 incidentes de ciberseguridad que se produjeron, 134 fueron contra instalaciones sensibles, entre las que se incluyen centrales nucleares.
Hasta el momento, el mayor ataque informático contra una central nuclear, y el más efectivo, se produjo en Irán en 2010, en la central de Natanz. Entonces, un «gusano» informático, conocido como Stuxnet, introducido en una memoria USB, se hizo con el control de las centrifugadores usadas para enriquecer uranio, a las que hizo girar hasta destrozarlas. Pero ese incidente no se debió precisamente a terroristas. El reconocido experto Ralph Langner aseguró en su momento que Stuxnet fue creado por Estados Unidos e Israel para sabotear el programa nuclear de Irán. No obstante, el año pasado, en la Conferencia Internacional sobre Seguridad Informática en un Mundo Nuclear, celebrada en la sede de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), el propio director general de la AIEA, reconoció que «los terroristas podrían atacar en cualquier lugar» y que «la industria nuclear no está inmune. El año pasado se produjeron casos aleatorios de ataques por medio de malware en centrales nucleares».
En el caso de las centrales nucleares españolas, desde Foro Nuclear, subrayan que «todos los sistemas de control basados en tecnologías digitales se encuentran aislados de las redes de gestión permitiendo tan sólo enviar datos al exterior. Es físicamente imposible acceder a las redes de los sistemas de control», aseguran. Igualmente, las centrales realizan controles exhaustivos de los dispositivos portátiles que se conectan de forma esporádica a equipos dentro de las redes de sistemas de control y en la mayoría de plantas se restringe el uso del Wi-Fi». Sin embargo, esto parece que no ocurre, o al menos no ocurría el pasado año, en las centrales de otros países. Al menos así lo señalaba un informe del Real Instituto de Asuntos Exteriores de Reino Unido que concluía que muchas de sus centrales, y de otros países, «están conectadas a la Red».
Pero suponiendo que los yihadistas lograsen por algún motivo hackear una central para, por ejemplo, aumentar sin control la potencia del reactor, tampoco habría consecuencias dramáticas. «A medida que sube la potencia se va haciendo más difícil producir las reacciones nucleares. Nuestros reactores son seguros per se porque no puedes aumentar su potencia hasta el infinito. No son Chernóbil. La propia Física sería nuestra última y mejor barrera de seguridad», concluye Míngu


Barbero quiere una policía tipo «Chicago años 70»

Barbero quiere una policía tipo «Chicago años 70»

  • El concejal de Seguridad presentó ayer el nuevo tipo de Policía Municipal basado en un «modelo comunitario» sin «antidisturbios»
Barbero quiere una policía tipo «Chicago años 70»
Agentes municipales escuchaban ayer el nuevo Plan Director. La plantilla es la más baja de la historia y está muy envejecida (46,2 años de media)
Chema Barroso
Chicago de los años 70. Es uno de los modelos policiales que Carmena, según su concejal de Seguridad Javier Barbero, ha tomado como ejemplo para reorientar el tipo de Policía Municipal que quiere para la capital. Llama la atención que en la presentación de ayer del Plan Director de este cuerpo centenario se citara como modelo a seguir –entre otros– el de la ciudad estadounidense, cuando el año pasado su Ayuntamiento fue condenado a pagar 5,5 millones de euros a las víctimas de torturas policiales producidas contra minorías étnicas en la década de los 70 y los 80. Sorprende porque precisamente porque las minorías desfavorecidas o en riesgo de exclusión son el tipo de ciudadanos al que, según explicó la acaldesa, Manuela Carmena, debía ir orientada la nueva Policía de «cercanía» y de «los ciudados». Así, también citó como modelo a seguir Bogotá o San Diego. Fue de las pocas sorpresas de ese nuevo modelo policial del que ya se habían ido avanzando las principales novedades: una Policía sin UCE («antidisturbios municipales»), ya que esa unidad pasará a llamarse «de Apoyo a la Seguridad», una unidad para luchar contra los Delitos de Odio y otra de «gestión de la Diversidad». Pero la pregunta de los policías que estaban en la presentación seguía siendo «¿de dónde se van a sacar efectivos para esas unidades?» Y es que la maltrecha plantilla, su envejecimiento y los problemas de reposición son el talón de aquiles de estos agentes.
Aunque se habló mucho de una Policía más cercana, de diálogo y mediadora, estos agentes «invitaban» a patrullar cualquier noche por distritos como Tetuán, Usera o San Blas y acudir a cualquier reyerta o acto vandálico «a ver si los que están cometiendo un delito están por la labor del diálogo y el consenso», criticaban con ironía. Otro, se mostraba tajante: «Una cosa es que tu quieras un modelo policial amable y otra muy distinta es la realidad que hay en las calles. Un policía es un policía, no un trabajador social».
El «modelo comunitario» es el eje central de esta «nueva» Policía para tratar de ser «congruente» con el modelo de ciudad que quieren. Porque desde Ahora Madrid entienden la capital como «la ciudad de los cuidados» y a la Policía Municipal como «una herramienta central» de los mismos, además de la familia o las escuelas.
Aparte de las nuevas unidades, Barbero destacó que este Plan Director tiene como base las 22 Unidades Integrales de Distrito (una por distrito con la excepción de Centro, que tiene dos), desde donde los agentes «desarrollarán su trabajo desde y con la comunidad de una manera descentralizada». Así, la Policía aportará su saber y experiencia y la comunidad se implicará en la detección y definición de sus problemas de seguridad y convivencia y en el apunte de propuestas. También se hizo hincapié en la democracia y la transparecia interna y de los procesos selectivos (poniendo en duda la objetividad de los que se han realizado hasta ahora).
De hecho, las últimas palabras de la alcaldesa fueron que el nuevo modelo policial, aún es sólo papel. «No queremos que sea papel sino una estructira de vida. Y lo que no valga, transmítalo», dejando claro el «feedback» que quiere instalar en el colectivo. Un diálogo que precisamente no ha existido en la elaboración del Plan con los sindicatos policiales. Una falta de entendimiento que no disimuló tampoco el director de la Policía, Andrés Serrano, admitiendo que la única vez que se ha interactuado con ellos ha sido «enviando una carta» a los sindicatos. Desde el mayoritario, CPPM, calificaron el plan como un «fiasco». Para CSIF «la creación de nuevas unidades suprimiendo únicamente las dos UCS y convocando sólo 57 plazas aboca a este nuevo Plan Director al fracaso».
La APMU consideró que el Plan «es sólo un cambio de filosofía de trabajo en algunas especialidades pero el 95% no es nuevo y es el trabajo que viene realizando la Policía a diario con la única novedad de la Unidad dedicada a los Delitos de Odio y al cuidado de los mayores». Lo que preocupaba a todos es cómo van a reforzar la plantilla y a reponerla ya a que es muy envejecida (tiene 46,2 años de media).

Vigilancias y talleres 100 por cien municipales

Tuvieron que enmendar la plana con el tema de la recogida de basuras (lo prometieron en campaña pero han reconocido que no se puede remunicipalizar el servicio) y ahora vuelven a prometerlo en el Plan Director de la Policía Municipal. Otra de las novedades de ayer fue el anuncio de remunicipalizar «progresivamente la vigilancia de edificios municipales (por la Unidad de Vigilancia y Protección) y también el mantenimiento de vehículos policiales (como los talleres que antiguamente había por la zona de cocheras de Méndez Álvaro

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