miércoles, 28 de septiembre de 2016

OPOSICIONES POLICIA Y GUARDIA CIVIL 2017 EN ESTUDIO

Interior planea otra oposición de 5.000 plazas en 2017 para Policía y Guardia Civil

La cartera que dirige en funciones Jorge Fernández Díaz pretende ofertar vacantes para cubrir el 100% de la tasa de reposición de las plantillas de las Fuerzas de Seguridad
Foto: El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, pasa revista a la Policía Nacional. (EFE)
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, pasa revista a la Policía Nacional. (EFE)
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El bloqueo en las negociaciones para la formación de Gobierno va a obligar a prorrogar los Presupuestos Generales del Estado de 2016, pero la parálisis no tiene por qué afectar a la próxima oferta de empleo público de las Fuerzas de Seguridad del Estado. El Ministerio del Interior planeaba convocar un número de plazas equivalente al 100% de la tasa de reposición de las plantillas de la Policía Nacional, Guardia Civil e Instituciones Penitenciarias, exactamente la misma cifra que aprobó Hacienda este año y que, con la prórroga, se aplicaría automáticamente para el próximo ejercicio. Es decir, que si ningún decreto altera los Presupuestos en el primer trimestre de 2017, durante el próximo curso se aprobarán ofertas para incorporar 5.000 nuevos agentes.
La cifra no servirá para revertir la caída que ha experimentado el número de efectivos de las Fuerzas de Seguridad durante los peores años de la crisis por las restricciones de gasto impuestas por Hacienda. Entre 2010 y 2014, Policía Nacional y Guardia Civil solo pudieron convocar plazas para cubrir aproximadamente el 10% de sus respectivas tasas de reposición, el porcentaje que mide las vacantes por jubilaciones, fallecimientos y renuncias que se producen a lo largo de un año sobre el total de la plantilla. La situación de Instituciones Penitenciarias es aún más grave. En 2012 y 2013 no pudo realizar ni una sola incorporación, y el resto de ejercicios tuvo que conformarse con ofertas casi testimoniales.
 

El nuevo escenario económico va a permitir rebajar las tensiones por la falta de efectivos y el envejecimiento de las plantillas, y multiplicará las opciones de los miles de opositores que cada año se presentan a los concursos de empleo público para tratar de conseguir una de las plazas en juego. En el caso de la Policía Nacional, los planes de Interior pasan por incorporar 2.600 nuevos agentes, una cifra calcada a la de este ejercicio. La oferta está lejos de los más de 5.000 efectivos que se sumaron a las filas del cuerpo durante los años de crecimiento económico, pero confirma una tendencia positiva.
En cuanto a la Guardia Civil, el 100% de la tasa de reposición se sitúa en estos momentos en torno a 1.400 agentes. La plantilla del Instituto Armado es muy superior a la de la Policía (75.544 efectivos frente 65.741, a 31 de diciembre de 2015), pero sufre menos bajas al año por la mayor juventud media de sus miembros. Con todo, fuentes de la Guardia Civil aseguran que su objetivo es aprobar una convocatoria que ronde las 1.734 plazas que han salido en 2016, es decir, 250 vacantes más de las que teóricamente le corresponderían.
El motivo es que Interior ha puesto en marcha un programa de seguridad para la protección de las centrales nucleares que requerirá una dotación extraordinaria de 500 guardias civiles, como adelantó este diario. La mitad de esos efectivos saldrá de las oposiciones de este año y el resto, de la convocatoria de 2017, según las fuentes consultadas por El Confidencial. Se trata del único gran proyecto de seguridad que cuenta con una dotación especial.
Fernández Díaz (c) preside la celebración de la festividad de la patrona de la Guardia Civil. (EFE)
Fernández Díaz (c) preside la celebración de la festividad de la patrona de la Guardia Civil. (EFE)
Por último, si se cumplen las previsiones de Interior, Instituciones Penitenciarias tendría vía libre para repetir el próximo ejercicio la oferta de 538 plazas que convocó el pasado julio. El concurso no llegaría a los 1.010 efectivos que se incorporaron a su plantilla en 2008, ni a los 1.123 que entraron en 2009, pero multiplicaría por siete la oferta de 2014, cuando apenas salieron 70 vacantes.
La incógnita es qué ocurrirá con la dotación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). La relajación del gasto ha permitido a los servicios de espionaje incorporar 500 nuevos agentes a lo largo de 2016, aumentando considerablemente su plantilla, que hasta ese momento rondaba los 3.000 agentes. Lo más probable es que el CNI también pueda beneficiarse del nuevo escenario económico y realizar nuevas incorporaciones en 2017.
En total, las convocatorias de empleo de las Fuerzas de Seguridad superarían a lo largo del próximo año las 5.000 plazas, 14 veces más de las que salieron a concurso en 2013. Con todo, la cifra sigue siendo baja. Fuentes del Instituto Armado aseguran que necesitan 10.000 agentes para poder atender las zonas rurales, en donde se han disparado los delitos por la falta de efectivos. Las peticiones en la Policía Nacional se aproximan a ese número. Según las fuentes consultadas, solo con esas incorporaciones se podría garantizar la calidad del servicio durante las noches y los fines de semana, los momentos en que más se aprecia la escasez de funcionarios

El HMS Ambush, una muestra de irresponsabilidad Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R

 


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El submarino “AMBUSH”
El pasado 20 de julio «aproximadamente» a las 11:30Z y a unas 3 millas a levante del Peñón, el submarino nuclear (SSN) británico HMS Ambush estaba haciendo ejercicios como en los días anteriores. Uno de ellos consistía en pasar por debajo de un barco mercante y salir a la superficie por su proa.
Barcos con los que «jugar» en el Estrecho hay muchísimos ya que por aquí navegan más de 100.000 al año. Esta vez los ingleses se equivocaron y al subir a la superficie entraron en colisión con el mercante con el que estaban «jugando». Según ha trascendido, el submarino sufrió daños en la vela, en el sonar y en la hélice, que no le impidieron llegar a Gibraltar pero sí hacerlo por sus propios medios. Estuvo en puerto nueve días sometido a reparaciones de urgencia. El 29  se marchó a su base en Escocia navegando en superficie.
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Tireless submarino nuclear en Gibraltar
El año 2000, el SSN HMS Tireless estuvo en Gibraltar haciendo reparaciones en el circuito de refrigeración de su reactor. Durante nueve meses, su presencia fue objeto de continuas críticas por parte de la opinión pública española. Como se ha visto, la Royal Navy en esta ocasión no ha querido repetir la experiencia. No es sólo que Gibraltar no tenga capacidad para acometer la reparación del HMS Ambush, que estamos seguros de que no la tiene, sino que además, los británicos tampoco han querido que se hable de ellos por la imprudencia e irresponsabilidad manifiestas de que han dado muestras.
El año 2001 entraron en Gibraltar dos SSN británicos, igual que en 2003. En 2002 no entró ninguno. En 2004, 2005 y 2007 entraron tres mientras que en 2006 y 2008 entró sólo uno. En los años 2009, 2010, 2011 y 2012 no entró ninguno. La situación cambió radicalmente en 2013 cuando en mayo, julio y octubre entraron otros dos, en total seis. En 2014 entraron otra vez seis nucleares y, en 2015 lo hicieron siete.
El 11 de diciembre de 2013, la GBC News, al informar sobre la visita de Mark Francois, ministro de las Fuerzas Armadas, señaló: «Dijo [Mr. Francois] que los submarinos nucleares del Ministerio de Defensa [británico] vuelven otra vez gracias, en no pequeña medida, al Ministro Principal, que ha ayudado a facilitarlo»
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La Royal Navy en Gibraltar
No sabemos qué tipo de ayuda ofreció el denominado Ministro Principal pero lo que sí sabemos es que durante un largo periodo de tiempo estuvo pidiendo que los barcos de la Royal Navy aumentasen la frecuencia de sus escalas en Gibraltar para hacer acto de presencia en las aguas de la bahía de Algeciras.
A las autoridades locales de Gibraltar se les notaba angustiadas por la cantidad de veces que los patrulleros del Servicio Marítimo de la Guardia Civil navegaban por nuestras aguas a escasos centenares de metros de la costa del Peñón. Estas navegaciones fueron más intensas a partir de abril de 2013. Recordemos que fue en julio de 2013 cuando los de Gibraltar, con el consentimiento de las autoridades británicas, lanzaron 69 bloques de hormigón en las aguas españolas del istmo usurpado.
El problema de los británicos es que ya no tienen el número de destructores y fragatas que tuvieron antaño. De hecho, en 2012 bajaron de 25 a 20. Así pues, para hacer acto de presencia frente a las fuerzas marítimas de la Guardia Civil han tenido que recurrir a todo lo que se mueva por las proximidades del Estrecho obligándole a entrar en esa «ratonera». Parece una exageración pero han recurrido incluso a los submarinos de propulsión nuclear cuya principal cualidad es precisamente la de mantenerse sumergidos sin que se sepa en dónde están. No creemos que esta sea la respuesta más adecuada a la angustia local.
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¿Quién es quién en Gibraltar?
Por otra parte, si los SSN de la Royal Navy quieren «jugar» al «pasa – no pasa» parece más lógico que lo hagan frente a la desembocadura del Támesis o mejor aún, frente a Faslane, cerca de su propia base, y no en un lugar tan concurrido como el estrecho de Gibraltar.
El 18 de septiembre de 1984 un SSN soviético de la clase Viktor entró en colisión con un barco mercante, en estas mismas aguas; pudo salir a la superficie y navegar hasta un puerto del norte de África para ser reparado. El 13 de noviembre de 2002, el SSN USS Oklahoma City, al salir a la superficie en el mar de Alborán, también entró en colisión con un barco mercante. Pudo salvarse. El HMS Ambush es el tercero que sufre aquí un accidente similar. También se salvó, seguramente por muy pocos metros.
Ya van tres. No sabemos qué ocurrirá con el cuarto. Con uno que «no pase» y se vaya al fondo, a varios cientos de metros, es suficiente. Parece que esos irresponsables desconocen que en estas costas viven millones de personas que pueden ver sus vidas amenazadas por la presencia de un reactor nuclear hundido durante siglos a pocas millas de sus casas. Cuando nos referimos a los irresponsables no señalamos sólo al oficial de guardia en el submarino que no siguió el procedimiento establecido para salir a la superficie, ni siquiera a su Comandante que se confió en exceso, también nos referimos a las autoridades británicas y a las locales que han llevado a esta situación e insisten en que los SSN británicos son siempre bienvenidos. Añadimos a los ecologistas de Gibraltar que esta vez se han quedado mudos, con un silencio cómplice indicativo de lo poco que les importan estos riesgos cuando quienes los provocan son las fuerzas armadas británicas. No nos olvidamos de los españoles que con su colaboración facilitan los intereses militares británicos en la colonia de Gibraltar.hormigon-gibraltar-644x362

Ángel Liberal Fernández, Capitán de Navío (R)

martes, 27 de septiembre de 2016

EL ESTILO DEL FRENTE POPULAR ......

La violación, un arma del Frente Popular para humillar al enemigo

La pasionaria tenía clara la represión brutal y salvaje que se estaba cometiendo en su zona. Son muchos los testimonios recogidos en la Causa General que la sitúan al frente de asesinatos, torturas y violaciones, incluso son muchos de sus antiguos colaboradores los que la señalan como una de las organizadoras de esa barbarie en la que se convirtió la retaguardia en la que se desarrolló el terror rojo durante la Guerra Civil. Su ofensiva propagandística ha consolidado uno de los mitos que todavía hoy perduran en la historiografía marxista: acusó a las tropas moras alistadas en los tábores de regulares de cometer violaciones en masa cuando tomaban una población.
 
Un mito que José Luis Mesa, en su libro “Los moros de la Guerra Civil Española” (Actas-2004), dejó zanjado de manera documentada y contundente. Los moros se dieron al pillaje y el saqueo sistemático, no a la violación. Y cuando esto ocurrió fueron duramente castigados por los mandos españoles de los que dependían.
Sin embargo, las pruebas son abundantes al respecto, los milicianos marxistas abusaron sexualmente de centenares de mujeres que acabaron siendo brutalmente asesinadas antes, durante y después de la violación. Era la consigna soviética que llamaba, incluso desde las páginas de Izvestia, al uso del abuso sexual sobre el enemigo –incluía hombres y mujeres- para romper la mora de resistencia.
 El propio Ilya Ehrenburg, corresponsal de guerra de ese periódico en España durante la Guerra Civil, loa los logros de la guerra sexual en los años de la Segunda Guerra Mundial.
Como ha demostrado José Javier Esparza en “El terror rojo en España” (Áltera-2005), los casos de violación son brutales y basta el análisis de algunos de ellos para hacerse idea de la utilización de esta técnica soviética de guerra en la retaguardia.
Violaciones masivas hubo en los primeros meses de la guerra en localidades de Badajoz, como Granja de Torrehermosa o Campillo de Llerena. En la primera de ellas fueron asesinadas 12 mujeres en los instantes inmediatos a la entrada de las tropas de Franco. De ellas, ocho fueron violadas. Se salvaron, según la investigación posterior cuatro niñas de 15, 11, 10 y 3 años que fueron acribilladas a balazos. En Campillo, pocos días después, varias mujeres fueron violadas y posteriormente asesinadas.
En Somiedo (Asturias), tres enfermeras falangistas fueron detenidas y violadas numerosas veces por milicianos, además de torturadas, antes de ser fusiladas desnudas por varias milicianas que se jugaron sus ropas en un macabro concurso de puntería con los cadáveres de las tres jóvenes.
Ni siquiera se salvaban las mujeres que, por ser ciudadanas extranjeras y tener su documentación como tales, tenían un estatus de inmunidad. Así ocurrió con las hermanas del cónsul de Uruguay. Las dos jóvenes de 18 y 23 años, Consuelo y Dolores Aguiar-Mella fueron secuestradas y violadas por milicianos comunistas dirigidos por La pasionaria, abandonando sus cadáveres en una cuneta.

Para terminar, recogemos el testimonio de un comisario de Madrid, Teodoro Illera, que prestó su servicio profesional a la causa frentepopulista, pero que denunció como: “Dos milicianos violaron a dos señoritas, matándolas después, pero con tal ensañamiento, que uno de ellos disparó sobre la joven a quien había violado cuando aún la estaba poseyendo, saltando la masa encefálica de la desgraciada muchacha en la propia cara del asesino”.

TOLEDO ,DOS MESES DE ORGIA DE SANGRE HASTA LA LIBERACION DEL ALCAZAR

 

Poco tardaron las milicias de los partidos del Frente Popular en iniciar la cacería en la capital castellanomanchega. Cerca de un millar de milicianos, que no estaban controlados por la Comandancia Militar, sino que eran dirigidos directamente por los partidos políticos, se dedicaron a sembrar la muerte en Toledo y los municipios próximos. Solamente en la ciudad del Tajo, en los dos meses que media desde el inicio de la Guerra Civil hasta la entrada de las tropas nacionales, hubo casi 500 asesinatos políticos.
Los crímenes empezaron el 23 de julio, pese a que toda la ciudad, salvo el Alcázar, estaba en manos gubernamentales. No había apoyo en la sociedad civil fuera de los muros de la fortaleza ni movimientos favorables al alzamiento. Dentro del edificio, un centenar de falangistas se había sumado a los sublevados.
A media tarde del día 23 de julio varios grupos de milicianos empezaron a detener a personalidades de la derecha y a religiosos. Mientras que las personas con vinculaciones políticas eran detenidas para ser interrogadas, los curas y monjas que eran detenidos, eran asesinados sobre la marcha. Sin proceso ninguno ni simulacro de “justicia popular”.
Hasta tal punto era dura la represión que se cometía en la retaguardia que los mandos de la Columna Toledo, encargada del asedio al Alcázar, llegan a pedir en sus informes que se controle la situación para no tener que distraer sus esfuerzos bélicos.
En muchas ocasiones, los desmanes frentepopulistas eran respuestas a un éxito militar de los defensores del Alcázar. Así ocurrió con el mayor fusilamiento masivo cometidos durante los poco más de dos meses de resistencia. La noche del 22 de agosto, un avión del bando nacional sobrevoló a baja altura el edificio y pudo arrojar al patio suministros para los sitiados. A la mañana siguiente, dos aviones republicanos bombardearon intentando derribar un muro del Alcázar, pero fallaron con la puntería y las bombas impactaron en la vanguardia frentepopulista causando docenas de muertos.
Como represalia al error de la aviación gubernamental, los milicianos de la retaguardia asaltaron la cárcel de Toledo esa misma noche y sacaron a 70 presos que fueron atados por parejas y llevados a la puerta del Cambrón, donde habían dispuesto dos ametralladoras con las que se asesinó a los prisioneros, a los que se dejó morir desangrados, sin dar el tiro de gracia. Entre los muertos se encontraba Luis Moscardó, hijo del militar que dirigía la defensa del Alcázar. Esa misma tarde se había producido la famosa conversación telefónica entre padre e hijo.

El único intento por aparentar que se intentaba controlar la represión de los milicianos en la retaguardia se produjo el 2 de septiembre, cuando se llevaba asesinando seis semanas y ya habían muerto centenares de personas. Se formó un “Tribunal Popular” en la sede del antiguo Palacio Arzobispal. Presidido por tres magistrados de carrera y con representación de todos los partidos y sindicatos del Frente Popular, fue sistemáticamente ignorado por las milicias que siguieron asesinando hasta el mismo 27 de septiembre, día en el que la columna de Badajoz liberó la ciudad del terror rojo.

CARMENA SIGUE SIN ENTERARSE QUE EL ALCAZAR NO SE RINDIO

 

El Ayuntamiento de Madrid retira la mención de Hijo Predilecto al general Moscardó, Arias Navarro, Pilar Primo de Rivera y otras doce personas e instituciones.
Juan E. Pflüger
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Además del general José Moscardó, que siendo coronel defendió el Alcázar de Toledo durante más de dos meses infringiendo una derrota moral a las tropas del Frente Popular, el exalcalde de Madrid, Carlos Arias Navarro y otras seis personas han sido juzgadas como no merecedoras de la distinción de Hijo Predilecto de Madrid por el Consistorio que preside la exjuez Manuela Carmena.
Una decisión que coincide con la ofensiva en las redes sociales de los seguidores de Podemos que ante lo que consideran unos resultados escasos, es decir, ante la imposibilidad de formar Gobierno, no han dudado en arremeter contra los “putos viejos fachas” al considerar que son el semillero del voto del PP. Curiosamente la alcaldesa de Madrid tiene 72 años, más que la media de los votantes a los que sus seguidores critican.
Esta decisión del Ayuntamiento reabre nuevamente el guerracivilismo amparándose en una Ley de Memoria Histórica revanchista. Otra muestra más de que el Ayuntamiento de Madrid, y en general la izquierda española, pretenden cambiar el resultado de una guerra que terminó hace casi ochenta años. Esta medida parece olvidar que el Alcázar no se rindió y que aguantó el asedio por tierra y aire del Ejército republicano que se mostró incapaz de someterlo.
El caso de Arias Navarro es también llamativo. Además de tener méritos suficientes para ser Hijo Predilecto del municipio del que fue alcalde durante ocho años, no valoró ideológicamente a las personas a las que designaba para cargos de responsabilidad. Caso más que significativo es el de Juan Luis Cebrián, periodista al que Arias nombró jefe de informativos de Televisión Española.
Además de al general Moscardó y Arias Navarro, se retira la distinción a Blas Pérez González (fiscal y presidente del Tribunal Supremo que colaboró con la sublevación militar), Leopoldo Eijo y Garay (obispo que participó en tareas políticas), Pilar Primo de Rivera (jefa de la Sección Femenina de Falange Española), Agustín Muñoz Grandes (militar que colaboró y participó en la sublevación militar y que fue posteriormente jefe de la División Azul), José Finat y Escrivá de Romaní (embajador de España en la Alemania nazi y exalcalde de Madrid) y Camilo Alonso Vega (militar que participó en la sublevación y posteriormente ministro).
El pleno del Ayuntamiento ha retirado también la medalla de oro de la ciudad a cinco entidades: la bandera de la 1ª Línea de la Vieja Guardia de Falange Española Tradicionalista y de las JONS de Madrid, la Delegación Provincial de Sindicatos de Madrid (el sindicato vertical), la escuadra de Caza García Morato (una unidad militar aérea del bando sublevado que se convirtió en una de las más famosas de la Aviación Nacional), la Organización Juvenil de Madrid (OJE), y la Delegación Nacional de la Sección Femenina (dedicada a la formación social, cultural y política de la mujer española).

LA CUP ENTRA EN GUERRA CON EL EJERCITO

La CUP entra en guerra con el Ejército: quiere impedirle sus maniobras en Cataluña

La formación ha presentado una moción para impedir los ejercicios del Batallón IV/62 en Collserola.

Fotografía difundida por Defensa de las maniobras militares en Collserola.
Fotografía difundida por Defensa de las maniobras militares en Collserola.
La imagen que podría dibujarse en el Parque Natural de Collserola, en caso de que prospere la moción de la CUP, sería la de los Mossos d'Esquadra y la Policía local impidiendo el acceso a efectivos del Ejército de Tierra, dispuestos a realizar sus maniobras militares. La formación política no quiere que las Fuerzas Armadas realicen sus ejercicios la sierra que envuelve a Barcelona y ya han iniciado los trámites necesarios para su prohibición.
El movimiento de la CUP forma parte de su estrategia de reducir la presencia militar en Cataluña. Los efectivos del Ejército de Tierra que forman parte de Batallón IV/62 -con base en el cuartel del Bruc- tienen como tradición realizar sus maniobras en Collserola; los ejercicios ponen a prueba su capacidad de respuesta. En términos generales, se podría traducir como el examen práctico con el que miden su nivel de operatividad.
Pero la CUP apuesta por desmilitarizar cualquier espacio público. Y, para ello, se aferran al argumento de que los ejercicios militares celebrados hace casi un mes transgredieron "las ordenanzas del Parque Natural de Collserola y la legislación ambiental vigente". Por eso han presentado una moción al consejo plenario de la formación política y en la Diputación de Barcelona exigiendo la prohibición de los ejercicios.
Por su parte, el Ejército ha respondido que en estas maniobras "no se hacen ejercicios de tiro, ni con munición real ni de fogueo, ni despliegues de tropas, ni ninguna otra actividad que suponga molestias a los vecinos o interrupción del tráfico en puntos sensibles".

"Desmilitarizar Cataluña"

La propuesta de la CUP sigue la misma línea aprobada en el Parlament el 14 de junio, cuando se instó a "desmilitarizar" Cataluña. La moción contó con el apoyo de JxSí, Sí que es Pot y, en cierta medida, del PSOE -estos últimos pidieron el traspaso a la Generalitat del patrimonio militar de carácter inmobiliario en desuso-. De acuerdo al documento firmado, el objetivo pasaba por "prohibir actos de exaltación militar y de legitimación de la violencia y las armas".
Aquella moción, que levantó ampollas entre ciertas esferas castrenses, cargaba contra los desfiles militares y "otros actos de este tipo en espacios civiles". Por eso, pedían a la Generalitat que impidiese la celebración de ejercicios como el de Collserola.

"Preferimos que no haya militares"

El Ayuntamiento de Barcelona ha insistido en varias ocasiones en sus propuestas antimilitaristas. Si ahora ha sido la CUP la que ha expresado su malestar por las maniobras militares, en marzo fue la alcaldesa Ada Colau la que cargó contra dos efectivos que estaban en una feria sobre la enseñanza.
"Preferimos que no haya presencia militar en el salón, por lo de separar espacios", inquirió Colau a los dos militares, que ofrecían salidas formativas y laborales a los estudiantes. "No hay desprecio" en el gesto, añadió Julio Rodríguez, el JEMAD de Podemos, en defensa de Colau.
Las declaraciones llevaron al ministro de Defensa en funciones, Pedro Morenés, a pedir respeto para los militares en Cataluña: "Defienden los valores que se enseñan y se practican en el Ejército

LO QUE SE OCULTA DE LOS SECUESTRADOS POR ETA

Torturados por ETA, palizas y destornilladores en los ojos

La tortura que sufrieron José Humberto Fouz Escobedo, Jorge Juan García Carneiro y Fernando Quiroga Veiga, no mereció de las autoridades francesas una investigación. Preferían ser un santuario para los asesinos separatistas.
Juan E. Pflüger
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En los últimos años del franquismo, Francia era un auténtico santuario para los asesinos etarras. No importaban sus crímenes. Eran admirados porque mataban, eso creían, para acabar con el régimen en España. Franco murió en 1975, pero las autoridades francesas siguieron manteniendo una inacción continuada durante otros quince años más. Un tiempo en el que los crímenes cometidos por la banda terrorista de ultraizquierda en su terrirtorio iban siendo enterrados para desesperación de los familiares de las víctimas a las que se les negaba el consuelo de saber qué pasó con sus seres queridos.


El 24 de marzo de 1973 era sábado. Cuatro amigos -Cesáreo, José Humberto, Jorge Juan y Fernando- comieron juntos en casa de uno de ellos, Cesáreo Rodríguez Ponte, y salieron a jugar una partida de cartas al bar de siempre, en Irún. Tras la partida, Cesáreo, que había sido el anfitrión se fue a trabajar y los otros tres decidieron ir a San Juan de Luz a ver una de esas películas que la censura no permitía reproducir en España. Vieron “El último tango en París”. Después decidieron tomar unas copas antes de volver a Irún. Pero en esa localidad no quedaban entradas y continuaron camino hasta Bidart, donde sí pudieron ver la proyección.
Una vez de vuelta decidieron parar en un local a la salida del municipio francés y entraron en un bar llamado Lycorne.
Allí estaban los etarras Tomás Pérez Revilla, Prudencio Sudupe Azkune, Jesús de la Fuente Iruretagoyena, Ceferino Arévalo Imaz, Manuel Murúa Alberdi y Sabino Atxalandabaso Barandika. Entre ellos, secuestraron y asesinaron a los tres amigos. No por una información obtenida por sus redes en España, ni po tener la certeza de que fueran agentes de Policía. Los etarras pensaron que eran policías, y eso bastó para sentenciar a muerte a los tres jóvenes.
Los etarras se confundían, pero no les importó que Fouz Escobedo fuera empleado de una compañía de transportes, que Quiroga Veiga fuera un agente de aduanas en Irún y que García Carneiro estuviera en el paro y buscando trabajo. Tampoco les importó que tuvieran edades comprendidas entre los 23 y los 28 años. Los habían condenado por una corazonada, que además era falsa.
Existen varias versiones sobre cómo se produjo el secuestro y muerte de los tres jóvenes. Quizá eso sea lo de menos.
Más importante es que la Policía francesa cerró el caso sin encontrar los cuerpos y sin haber intentado localizar el coche, un Austin Victoria 1300, en el que se habían desplazado.
Después de los hechos, mucho después, conocemos algunos detalles gracias a los libros de memorias publicados por los etarras o por personas que se movieron en su entorno.
Dos son las publicaciones que relacionan la desaparición de los tres jóvenes con la actuación de ETA. La primera es el libro de memorias del etarra Juan Manuel Soares Gamboa “Agur ETA”. En ese libro explica como a la listas de víctimas de la banda terrorista vasca hay que añadir el nombre de los tres amigos desaparecidos. Que, según el que fuera jefe militar de ETA, fueron torturados y asesinados. El propio Pérez Revilla fue el encargado de darles el tiro en la nuca que puso fin a los sufrimientos de los tres jóvenes dándoles un tiro en la nuca cuando llevaban varias horas siendo torturados.
El segundo libro nos da más información. Es la autobiografía escrita por Mikel Lejarza “El Lobo”, el agente del SECED que logró infiltrarse en ETA durante años consiguiendo desarticular en varias ocasiones su cúpula dirigente. En su libro, el agente de los servicios secretos cuenta como los etarras “vieron aparcado un Austin Victoria con matrícula de La Coruña y los confundieron con policías de información. Los gallegos, además, iban vestidos con traje y corbata. Se produjo una pelea y mataron de un botellazo a José Humberto Fouz. A los otros dos se los llevaron para interrogarlos y fallecieron durante las torturas a las que fueron sometidos. ‘Peixoto’ me confesó que los torturadores introdujeron en uno de ellos un destornillador por un ojo. ‘Y cómo gritaba el tío’ me llegó a decir el cabrón. Según él, quien dio la orden de la desaparición fue Tomás Pérez Revilla”.