sábado, 5 de diciembre de 2015

Industria despilfarra dinero público pagando el triple por un evento de seguridad

255.000 € a Indra por algo que costaba 75.000

 

El evento Cybercamp, organizado por INCIBE, dependiente de Industria, ha generado polémica por pagar a empresas hasta tres veces más de los precios de mercado. INCIBE niega irregularidades
Foto: El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, durante su visita al evento CyberCamp 2015. (Foto: EFE)
El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, durante su visita al evento CyberCamp 2015. (Foto: EFE)

Despilfarro. Así describen decenas de empresas y profesionales del sector de seguridad informática lo ocurrido con la organización del CyberCamp, el gran evento sobre concienciación de ciberseguridad celebrado en Madrid el pasado fin de semana. La polémica generada apunta a su organizador, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), dependiente de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, dentro del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Según empresas y profesionales del sector, el INCIBE habría pagado conferencias, concursos y otros festejos del Cybercamp por el doble y hasta el triple del precio de mercado.
El INCIBE comenzó a organizar CyberCamp el año pasado. Se trata de un macroevento anual celebrado en el Barclays Center de Madrid cuya misión, según su propia página web, es "identificar, atraer, gestionar y ayudar a generar talento en ciberseguridad que pueda ser transferido al sector privado". Su segunda intención es implicar a las familias en seguridad informática. Y, para ello, durante los tres días que dura, se ofrecen todo tipo de charlas, talleres y concursos, con entrada gratuita.
Uno de estos concursos ha sido precisamente el que ha provocado la indignación del sector: los llamados retos presenciales, un concurso de estilo "Captura la Bandera", más conocido en ciberseguridad como CTF (por Capture The Flag, en inglés). Consiste en enfrentar a equipos para ver quién es mejor informáticamente hablando, sea a la hora de superar retos criptográficos, o bien asaltar los ordenadores de los contrincantes.

255.000 € por algo que cuesta 75.000

INCIBE sacó a concurso la producción de este reto, que ganó la compañía Indra, con un presupuesto de 255.068 euros IVA incluído. El encargo consistía en crear una plataforma virtual para la competición y un cuadro de mando para que INCIBE pudiese seguir en todo momento el desarrollo de la misma, además de hacer tareas de animación para atraer la atención del público y, acabado el concurso, analizar y validar los resultados. Según empresas y profesionales del sector consultadas por Teknautas, a precio de mercado se podría haber hecho un buen trabajo por 75.000, IVA incluido. Es decir, casi un tercera parte de lo pagado por INCIBE a Indra.
Me parece una tomadura de pelo que se haya cobrado 210.000 € de dinero público. Es el presupuesto de encuentros mundiales
El ingeniero de seguridad Javier Marcos habla de "despropósito difícilmente justificable". Marcos es muy conocido por organizar de forma independiente CTFs públicos desde 2012, además de competir en algunos. Una lista rápida de los eventos que ha montado quita el aliento: Hackeire 2012 (Dublin), SOURCE Dublin 2013, BruCON 2013, NoConName 2013, OWASP San Diego 2014, BruCON 2014, r00tz Defcon 2015, Navajas-ConectaCon 2015, y también en universidades como Stanford, Cambridge, UAB, Michigan..
"Me parece una tomadura de pelo que se haya cobrado 210.000 eurazos (sin IVA) de dinero público para organizar un evento que, con ese presupuesto, debería haber sido de la magnitud del CTF de la Defcon", afirma Marcos, refiriéndose a uno de los mejores concurso de este tipo del mundo. La mayoría de CTFs se montan gratuitamente o, como mucho, los monta una de las empresas que esponsoriza el evento en el marco del cual se celebran, como contribución al mismo.

 Por su experiencia, Javier calcula que montar un CTF en Estados Unidos, "incluyendo premios, viajes de organizadores cruzando el charco, catering, infraestructura y demás no llega a una tercera parte de este precio". También Román Medina-Heigl, veterano miembro del grupo español de jugadores de CTFs Int3pids, no da crédito a las cifras: "No es habitual prestar portátiles en un CTF pero aún incluyendo gastos extra de ese tipo, éstos serían ínfimos en comparación al montante total".
Según Román, el de CyberCamp distaba de ser un CTF típico "como los que solemos participar, tanto por la dinámica como el tipo de juego; requieren de mucha creatividad y sobre todo de un nivel técnico muy elevado, no se resuelven lanzando un Metasploit, lo cual se traduce en dificultad para los jugadores pero también en complejidad a la hora de diseñar los retos. No es algo al alcance de cualquiera y esta es una de las razones por las que los CTFs importantes no son creados por empresas sino por grupos que a su vez son participantes habituales y reputados en este tipo de grandes competiciones".
Asistentes a la conferencia de ciberseguridad Black Hat, en EEUU. (Foto: Reuters)
Asistentes a la conferencia de ciberseguridad Black Hat, en EEUU. (Foto: Reuters)

La competición organizada consistía en una plataforma virtual donde debía usarse la herramienta Metasploit para superar los retos. Según Javier Marcos, "parece ser que reusaron una plataforma de Indra, por lo que el coste de desarrollo puede que haya sido nulo".
Indra lo confirma a Teknautas: "El precio ofertado por Indra fue un 32% inferior al presupuestado en el pliego de condiciones del concurso y pudo hacer esta oferta porque cuenta con una solución propia y no tiene necesidad de pagar licencias a terceros". Además, afirma Indra, "nuestro cliente INCIBE ha expresado que el funcionamiento de la plataforma ha sido totalmente satisfactorio". Los participantes en la prueba no comparten esta visión.
INCIBE ha asegurado que “no ha habido reclamaciones por parte de los participantes al concurso“. Las fuentes consultadas dicen lo contrario
Desde el anonimato, por miedo a que no se les deje participar en el concurso el año que viene, varios participantes consultados afirman que la plataforma "algunas veces se quedaba bloqueada e incluso en ocasiones diretamente no funcionaba la infraestructura". Otra fuente señala que "las pruebas estaban bien, pero el manejo desde una VM Kali embutida desde el navegador era terrible, incluído un teclado virtual para caracteres 'especiales' que había que usar".
Otra fuente más asegura que "la infraestructura desplegada tenía sus cosas buenas, pero trajo problemas sobre todo a la hora de introducir carácteres especiales, que en algunos casos teníamos que utilizar un teclado en pantalla. A parte de esto, funcionaba correctamente, aunque a alguno que otro se le quedó congelada la maquina virtual teniendo que reiniciarla". Los adjetivos "excesivo" o "desorbitado" referidos al precio del reto organizado por Indra son comunes entre los participantes. Uno de ellos afirma: "Montar una infraestructura como esta requiere personal y recursos, ya solo en portátiles eran cuarenta; pero aún así todo el mundo vio que era un coste desproporcionado".
El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, durante su visita al evento CyberCamp 2015. (Foto: EFE)
Ampliar
El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, durante su visita al evento CyberCamp 2015. (Foto: EFE)

Quizás tuvo que ver la poca experiencia de Indra en estas lides. Según el proceso de contratación, Indra ganó frente a dos empresas básicamente por su oferta económico pero, en cambio, fue la que tuvo peor puntuación en el apartado "Experiencia de la plataforma en eventos similares": 2 puntos. Preguntada por su experiencia en estos eventos, Indra ha asegurado lo siguiente: "Durante la licitación del concurso, la Comisión de Contratación solicitó asesoramiento para la comprobación del criterio de valoración y experiencia de la plataforma en eventos similares de todas las ofertas presentadas, concluyendo que las tres ofertas presentadas cumplían con las exigencias de los pliegos".
Sobre la polémica de la calidad del servicio prestado por Inda, el INCIBE ha asegurado a Teknautas que "no ha habido reclamaciones por parte de los participantes al concurso". En cuanto a los costes: "Está todo publicado, se presentaron varios licitadores y se escogió al más económico". Respecto a la comparación con otros CTFs, dicen: "No hay dos concursos iguales, no son comparables".

140 ponentes a 500 euros cada uno

Aunque el precio pagado a Indra ha desatado la indignación, se escuchan quejas también por otros conceptos, siendo la queja general que los precios no son de mercado sino el doble o el triple, según el concepto. Otro ejemplo: las charlas. Mientras el año pasado se pagaron a 300€ brutos, que entonces y ahora es precio de mercado, este año la gran mayoría de los 140 ponentes cobraron sus charlas a 500€, casi el doble que el año pasado, lo que suma 70.000 euros.
Más ejemplos: una "aplicación lúdico educativa para la formación y entrenamiento de niños de 9 a 12 años en los conceptos básicos de uso de las nuevas tecnologías, dispositivos e Internet desde el punto de vista de la privacidad y la ciberseguridad" que posteriormente al evento debía integrarse "en el portal web de INCIBE orientado a menores y familias, para su uso online", pero que no hemos encontrado en dicha web, se pagó su realización a 90.750€ cuando, según expertos consultados, el precio de una 'app' de alta calidad rondaría en el mercado los 30.000€, IVA incluido.
Junto al reto que montó Indra, se organizaron otros concursos de seguridad que, dado el monto menor del presupuesto, fueron escogidos a dedo
Y así, más. Junto al reto que montó Indra, se organizaron otros concursos de seguridad por parte de otras empresas y profesionales individuales que, dado el monto menor del presupuesto, fueron escogidos a dedo. Lorenzo Martínez, de la empresa 'Comunicaciones y seguridad de la información S.L.U', asegura que los 14.520€ (IVA incluído) que cobró por la elaboración de los retos online en forense y exploiting (modalidades de la seguridad informática) no son un presupuesto inflado: "Hablamos de idear, crear e implementar el seguimiento de 30 pruebas, además de documentarlo todo y, en las 10 pruebas de exploiting, hacer maquetas para que los usuarios se conectasen". Además, asegura Martínez, "el precio me lo dieron puesto".
Podríamos seguir, por ejemplo, preguntándonos por qué se pagaron 21.778,79€ por tener un Espacio Oficial Lego en CyberCamp, cuando es hacer publicidad de una marca. O en qué estaría pensando el servicio de seguridad, que cobró 58.080€, mientras gente del público, según han confirmado varios asistentes, se "colaba" en la zona VIP o "se registraba con el nombre de ponentes". O si no es un poco caro pagar 9.075€ a alguien sólo por inaugurar y clausurar un evento. O más de 7.000 por grabar las sesiones formativas.
(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)

Según la organización de CyberCamp, el evento dobló asistentes respecto al año pasado, llegando a los 10.000 asistentes y 12.000 en streaming. 22.000 asistentes a repartirse los casi 2 millones de euros que ha costado el evento, sin contar el alquiler del megaespacio, que no aparece en los documentos a disposición del público. Total: 90 euros por persona.
El dato ha escandalizado a muchas empresas y profesionales del sector, asistentes a las múltiples conferencias de seguridad informática que se celebran en España. Estas convenciones no suelen tener más ayuda de INCIBE que una subvención de máximo 6.000 euros, con la obligación de que monten un CTF y un taller de formación, o 3.000 euros si sólo se hace uno de los dos, lo que contrasta fuertemente con el presupuesto de CyberCamp este año. De hecho, sería imposible para las CONs españolas realizar los dichos CTFs y talleres siguiendo los baremos de precios que marca la CyberCamp, pues por 3.000 euros no podría ni montar un reto de universitarios, que INCIBE ha pagado a más de 4.000. Ni siquiera tener servicio médico en el evento.

Salas de simulación (sin realidad virtual): así se entrena la guerra en España

un software que no dispara balas

 

El ejército ya no entrena, exclusivamente, con munición real. Diversos simuladores permiten ahorrar costes y practicar en diferentes escenarios que no se pueden replicar en España
Foto: Un grupo de soldados se prepara para una maniobra de entrenamiento nocturno. (New York National Guard)
Un grupo de soldados se prepara para una maniobra de entrenamiento nocturno. (New York National Guard)
La guerra nunca ha estado tan cerca de convertirse en un videojuego. Esa es la idea que desarrollan los diferentes simuladores de tiro con los que soldados y policías entrenan de manera cotidiana para estar preparados ante diferentes posibles escenarios y, especialmente, para ahorrar costes.
El pasado mes de octubre, el Acuartelamiento de Sangenis, en Zaragoza, anunció la puesta en marcha de un concurso para fabricar una sala negra en sus instalaciones. Una sala negra es una habitación, "de aproximadamente unos diez por cinco metros, muy básica, en la que disparas a amigos, enemigos o rehenes que aparecen en una pantalla", explica a Teknautas José J. Vicente, de la oficina de comunicación de la Base de El Goloso, en Madrid.
La sala negra es el primer estadio de ese entrenamiento que ya no se hace sobre el terreno sino bajo techo y entre cuatro paredes. "Se trabaja por binomios y se practica el tiro instintivo", prosigue Vicente. El encargado de comunicación compara esa situación a la que se encuentra "la Guardia Civil cuando entra a un piso", un momento en el que soldados o agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado tienen que decidir en milésimas de segundo si abren fuego.
Una sala negra tiene un tamaño de unos diez por cinco metros cuadrados y sirve para practicar el tiro instintivo
Esa sala negra es "un primer estadio" del entrenamiento virtual, explica Vicente, que señala una solución más avanzada, desarrollada por Indra, con la que el ejército entrena a sus tropas. El Simulador de Tiro de Armas Individuales, también conocido como Victrix, es un programa que se utiliza en una sala algo más grande que una negra, y que proyecta imágenes más elaboradas sobre las paredes.
"Puedes simular misiones con lluvia o de noche. El simulador es como un videojuego, hacemos entrenamientos cada vez más difíciles. Se pueden preparar misiones de combate como si estuvieras en Afganistán", puntualiza Vicente.
¿Cómo funciona ese sistema sobre el terreno? Los soldados utilizan armas reales modificadas. Tal y como se puede leer en un folleto preparado por Indra, el sistema se puede utilizar con un rango que cubre diferentes modelos de Beretta, un par de Gloks y que incluye ametralladoras ligeras, pesadas y otras armas. En el cargador, se incluye un sistema recargable de aire comprimido que simula el retroceso al apretar el gatillo y las armas incorporan un láser que se encarga de informar dónde se dispara en todo momento.
Dos soldados entrenan en una sala negra. (Ministerio de Defensa)
Dos soldados entrenan en una sala negra. (Ministerio de Defensa)
Una de las mayores ventajas que presenta Victrix es el ahorro, tanto económico como de tiempo, para el ejército. "Te ahorra muchísima munición y tiempo en traslados y permite un entrenamiento más fluido —señala Vicente—. No hay que bajar al campo de tiro para prepararnos y perder un mañana en transporte. Al campo se sigue yendo, pero como formación complementaria te ahorra tiempo y dinero".
Indra también señala el hecho de que el arma no se inutiliza con la práctica (ya que se puede volver a equipar para su uso en combate), la evaluación detallada que ofrece a los instructores y la flexibilidad que aporta el programa que viene de serie con unos escenarios predefinidos pero que se puede alterar a gusto del consumidor.
El ejército no es el único que utiliza esta técnica de entrenamiento. La Policía Municipal de Madrid también entrena a sus agentes en salas negras, galerías de tiro virtuales como se conocen en el cuerpo, aunque su uso no está extendido en todo el país. Los Mossos de Esquadra, en Catalunya, no cuentan con ninguna de estas instalaciones. "A nivel de seguridad ciudadana estándar se practica con el arma reglamentaria y con munición real. En esto aplicamos una máxima: entrena como trabajas y trabaja como entrenas", explica a Teknautas una fuente de los Mossos.

Contra el entrenamiento con balas de fogueo

Steve Benyon estuvo desplegado en Afganistán entre 2011 y 2012 y escribió un texto en su blog acerca del entenamiento en entornos virtuales. Una práctica con la que no comulga especialmente: "Los soldados se ejercitan en un entorno ideal pero las armas que utilizan no logran el mismo retroceso que una real aunque puedan replicar el aspecto y el peso. Los fundamentos del tiro de precisión son cuatro: tener una posición estable, apuntar, respirar y apretar el gatillo. Algunos de estos simuladores ponen al soldado en una situación de estrés para que decida si debe disparar o no. Al no tener retroceso, puedo disparar un rifle sin utilizar ninguno de estos fundamentos".
Sujetaba el M4 con una mano sabiendo que el objetivo al que acababa de disparar iba a levantarse tres segundos más tarde
Benyon pone el ejemplo de una práctica de tiro en la que no logró sumergirse: "Estuve hablando con un amigo mientras sujetaba el M4 con una mano sabiendo que el objetivo al que acababa de disparar iba a levantarse tres segundos más tarde". El antiguo soldado también pone el ejemplo de un entrenamiento nocturno en el que le tocó disparar "a puntos de luz que parpadeaban sobre una lona negra".

La realidad virtual no llega a España

Preguntado por el futuro del entrenamiento militar, Vicente asegura que el ejército de Tierra no necesita desembolsar en nuevas tecnologías ya que le basta con actualizar el software en función de las necesidades puntuales: "No necesitamos un simulador más complejo. Lo único, hacer misiones más específicas".
Vicente descarta el uso de la realidad virtual en el ejército español —"tampoco está previsto que la implementemos en el futuro", asegura— pero esta tecnología se ha hecho un hueco, poco a poco, en otros cuerpos armados. El ejército de Estados Unidos utiliza un programa llamado Dismounted Soldier Training System (DSTS) que permite enseñar tácticas y trabajo en equipo dentro de un entorno virtual.
La ironía del entrenamiento militar con realidad virtual reside en el hecho de que se acerca a esa cotidianeidad que los videojuegos han querido emular durante años. Creado por Intelligent Decisions, el DSTS funciona con un motor gráfico desarrollado por Crytek, el mismo estudio responsable de Crysis.

La llegada de gafas de realidad virtual al mercado de consumidores estrechará todavía más los límites entre lo que experimenta un soldado en un entrenamiento y lo que percibe un jugador de Call of Duty en su hogar. El ejército del Reino Unido puso en marcha una campaña el pasado mes de enero en el que utilizaba las gafas Oculus Rift, adquiridas meses atrás por Facebook, para reclutar a nuevos soldados. Y lo hizo con la proyección de un vídeo en el que ponía al espectador en la piel de un soldado a bordo de un tanque para que experimentara en primera persona las sensaciones que despierta el combate.
El ejército noruego ha ido un paso más allá y ha implementado esas mismas gafas de realidad virtual en el entrenamiento con carros de combate. El hecho de utilizar unas gafas que siguen el movimiento de la cabeza permite al conductor del vehículo posicionarlo donde quiera con una precisión milimétrica gracias a las diferentes cámaras repartidas por el tanque. La guerra del futuro comenzará a prepararse desde el sofá de casa.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Un nuevo sistema de vigilancia para combatir el terrorismo islamista

Evident X-Stream, operativo a partir de 2017

 

Esta herramienta permitirá localizar, registrar y almacenar en tiempo real cualquier conversación mantenida a través del teléfono, correo electrónico, redes sociales y otras plataformas.
Gaceta.es
0
comentarios
 0  2 googleplus0  0 meneame0  0
El Ministerio del Interior dotará a la Policía Nacional y a la Guardia Civil de un nuevo sistema de interceptación de comunicaciones que se convertirá en un "arma" clave para hacer frente al terrorismo islamista. El Evident X-Stream, valorado en 12 millones de euros, estará operativo a partir del año 2017.
Esta herramienta permitirá, según publica El Confidencial Digital, localizar, registrar y almacenar en tiempo real cualquier conversación mantenida a través del teléfono, correo electrónico, redes sociales y otras plataformas.
El sistema que actualmente emplea Interior es el Evident Prosis, una versión anterior y que ofrece un número menor de prestaciones. Pero ante la amenaza de posibles ataques islamistas en España, el Ministerio se ha visto obligado a rezorzar y actualizar sus herramientas. Con el nuevo software, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad podrán “decodificar” llamadas telefónicas, SMS, conversaciones de chat, páginas web visitadas, foros de internet, conversaciones a través de voz IP, archivos descargados de la red, fax, etc. en tiempo real. Sin embargo, algunas plataformas como Skype o webs con el protocolo ‘HTTPs’ cuentan con sus comunicaciones cifradas y es necesario el uso de otras herramientas.
ADVERTISING
Entre las funciones más llamativas que ofrece este sistema destaca la posibilidad de que el agente de inteligencia encargado de un seguimiento reciba una alerta en tiempo real de la entrada de una llamada, pudiendo escucharla en ese mismo momento -así como un correo electrónico o cualquier otra comunicación-. Además se podrá localizar geográficamente un teléfono y guardar el historial de lugares donde ha estado. Por último dispone de una opción que genera informes automáticos de los datos de un sujeto, por lo que se puede hacer un seguimiento de un delincuente de forma automática

Carta al 'tricornio de Podemos': 'No utilice al Cuerpo para hacer carrera'

SUS COMPAÑEROS LE VEN COMO UN 'TREPA'

 

Un capitán del Instituto Armado redacta un escrito indignado por las acusaciones vertidas por Juan Antonio Delgado en una entrevista. "¿Pasó por el País Vasco en los años 80? Ahora su formación pacta con Bildu. Se lo recuerdo".
Gaceta.es
El número dos de Podemos por Cádiz, Juan Antonio Delgado|EFE
3
comentarios
 3  0 googleplus0  0 meneame0  0
“Voy al Congreso a tapar los agujeros que dejó Tejero”. Así comienza una entrevista que Juan Antonio Delgado, guardia civil y número dos de Podemos por Cádiz al Congreso, concedió al Diario El Mundo.
Delgado, tras 23 años en la Benemérita, 18 de los cuales ha estado al frente de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), está convencido de que llega a la política para democratizar y modernizar al Instituto Armado porque cuando ingresó “no sabía lo que había dentro”.
Tanto es así, que cuenta en su historial con 18 expedientes disciplinarios aunque él asegura que su expediente es “inmaculado” y que sus sanciones reflejan “su lucha y su trabajo”.
Sin embargo, al que algunos compañeros han apodado como ‘El Obama del cuartel’ no dudó en subrayar, entre otras polémicas declaraciones, que “aquellos que tienen el pecho lleno de medallas nunca se han subido a un coche patrulla”.
Aquí puede leer la respuesta de un Capitán de la Guardia Civil en activo a Juan Antonio Delgado.

 

Carta a Juan Antonio Delgado, número dos de Podemos por Cádiz y Guardia Civil

Sr Delgado,
Soy Guardia Civil por vocación desde los 17 años y actualmente tengo 51. Llevo a mis espaldas 13 destinos de toda índole, y sí, soy mando,- de esa especie que usted tanto critica-, de promoción interna, por lo que he pasado por casi todos los empleos y he conocido compañeros, tanto de mayor graduación como de menos graduación, hecho que a usted no le ha pasado. Por eso habla así.

Le diré que el ser humano, nace con una naturaleza y el mando que es malo, no lo es por su graduación, sino por qué ha nacido así. Puede ser un General o un Guardia Civil que acaba de salir de la academia.

En vez de hablar tanto y afiliarse a sindicatos, -en los que solo una minoría del cuerpo cree, y si no solo hay que ver las situaciones laborales de los trabajadores-, le pido que reflexione un poco antes de poner esas palabras en su boca. Usted tenía la oportunidad, al igual que hice yo, de ascender, por promoción interna, y de haber intentado cambiar las cosas desde dentro. Pero claro, para opositar hace falta muchísimo espíritu de sacrificio, por lo que es más fácil afiliarse a alguna organización, para hablar gratis.

Le gusta darse muchos golpes en el pecho y dice que va a defender los derechos de los que trabajan pasando frío. Por eso le pregunto: ¿Una vez que sea Diputado, cobrará el mismo sueldo que tiene como Guardia Civil y renunciará, por tanto, a los privilegios de estar en la Cámara?

Por otra parte, sus críticas a los que tienen medallas en el pecho siempre tienen un límite. Es cierto que hay de todo pero no que generalice. ¿Cuántos comandos ha detenido usted? ¿Cuantos atentados terroristas ha tenido y qué heridas que posee?, ¿Pasó por el País Vasco en los años 80? Ahora su formación pacta con Bildu. Se lo recuerdo.
Aparte de patrullar en sus ratos libres cuando no tenía reuniones sindicales, ¿Que méritos ha hecho para criticar a los que tienen el pecho lleno de medallas que realmente se las han ganado a pulso en vez de generalizar? Porque por esa regla de tres, los ciudadanos también deberíamos pensar que todos los que se meten en política son unos sinvergüenzas.

Una cosa le voy a decir. Y en esto estamos de acuerdo todos los compañeros de mi unidad. No solamente le critican los que están en los despachos, que gracias ellos, viste uniforme, patrulla en vehículos, tiene armamento y cobra a final de mes entre, otras cosas. Sino también los que prestan servicio en la calle, lo ven como un ‘trepa’ que solo busca su bienestar, sobre todo, en términos económicos.

Por tanto, Sr Delgado, usted a mí no me representa, ni a mí ni a muchos compañeros. Por favor deje de poner en su boca el nombre de esta institución para hacer carrera política.

Un teniente general le pide por carta al exJEMAD que se suicide

 

El teniente general en reserva Emilio Recuenco Caraballo aconseja a José Julio Rodríguez que "si le queda algo de dignidad, debería pensar en la posibilidad de poner entre sus dientes la bocacha de un Cetme”
Gaceta.es
57
comentarios
 296  656 googleplus2  0 meneame0  0
La indignación de muchos miembros de la Fuerzas Armadas con el exJEMAD José Julio Rodríguez por fichar en un partido como Podemos y renunciar a su pasado como máximo represente del Ejército ha sido considerada como una “traición”.
Su entrada en un grupo político calificado por la gran mayoría de los militares como “ruin, traidor y contrario” a lo que ha defendido hasta ahora no se ha entendido y desde que se hizo pública su unión con Pablo Iglesias muchos de su ex compañeros han mostrado su malestar y se le han hecho saber al propio exJEMAD con duros escritos en los que no sale nada bien parado.
Como adelanta elconfidencialdigital.com, uno de los militares más contrariados con Rodríguez es el teniente general del Ejército del Aire Emilio Recuenco Caraballo, ya en la reserva, que le ha mandado una carta contundente en la que llega a decirle que “si le queda algo de dignidad, debería pensar en la posibilidad de poner entre sus dientes la bocacha de un Cetme”.
ADVERTISING
Por su interés, reproducimos algunos párrafos de la carta:
- “Mi Ex-general, como ninguno de ellos (miembros de las Fuerzas Armadas), por su ilimitado sentido del deber, respeto al mando y lealtad extrema le van a decir lo que piensan, se va a librar usted de humillación y escarnio público que se merece”.

-“Decide usted, mi Ex-general, entrar en política y lo hace con aquellos que no han podido ser más ruines, traidores y contrarios a lo que usted dice haber defendido”.
-“Defiende causa con los que asesinan a sus compatriotas y acude a las elecciones amparando a Bildu en Navarra, con los que a toda costa esperan acabar con la Corona e instaurar una república marxista, con los que consideran nuestra enseña nacional un trapillo y los acordes de nuestra Marcha Real una musiquilla folclórica, con aquellos que consideran que la ruptura de España es algo discutible y negociable”.
-“Mi Ex-general, estaba usted en la reserva que no en el retiro. Si no estoy equivocado usted seguía siendo militar y por ello tenía el deber, aunque posiblemente no legal, si moral, de mantener una escrupulosa neutralidad política por su respeto a las leyes y defensa de la integridad de la Patria y la seguridad de todos los españoles”.

-“ Sr. Rodríguez Fernández, así supongo le llamaran sus correligionarios, espero que se arranque con deshonor la divisa de la bocamanga a la que ha ofendido profundamente. Le deseo que en esta vida o en el más allá le pasen generosa factura a sus traiciones. Llegado este momento, posiblemente si le queda algo de dignidad, debería pensar en la posibilidad de poner entre sus dientes la bocacha de un Cetme”.

La traición del viejo Rey: el trágico final del Gran Capitán lejos de la guerra y de la corte


Hace hoy 500 años, el general cordobés murió en Loja (Granada), triste y abandonado políticamente, a causa de un brote de fiebres cuartanas, enfermedad que había contraído en una de las guerras del Rey
El Gran Capitan contemplando el cadaver del duque de Nemours - Museo del Prado
A los 62 años, el Gran Capitán falleció en Loja (Granada), aislado políticamente, a causa de un brote de fiebres cuartanas, enfermedad que había contraído en una de las guerras del Rey. Semanas después de su muerte llegaron decenas de cartas de condolencia a su familia, entre ellas la del Rey Fernando, que invocaba su vieja amistad y trataba de disimular con palabras gruesas el hecho de que había incumplido todas sus promesas de recompensa, una detrás de otra; y la del joven Carlos de Gante, quién había oído desde niño la historia de su odisea italiana. Paradójicamente, Fernando El Católico moriría solo un mes después que aquel hombre al que tantas desconfianzas había destinado.
La falta de fuentes documentales del periodo hace que la mayor parte de lo que se conoce sobre Gonzalo Fernández de Córdoba proceda del clásico mito del vasallo maltratado, incluida la historia de las famosas cuentas del Gran Capitán. Así, las victorias del Gran Capitán en Ceriñola y Garellano, lejos de despertar una gratitud incondicional por parte de Fernando El Católico, vinieron acompañado de una revisión de las cuentas de sus gastos bélicos. A medio camino entre la realidad y la leyenda, la muerte de Isabel La Católica en 1504, que siempre había salido al paso de las acusaciones de corrupción lanzadas contra el cordobés, dejó las manos libres a su desconfiado marido para enviar unos contadores de la corona a investigar al virrey de Nápoles.

Investigado por corrupción

En el otoño de 1506, Fernando reclamó a Gonzalo claridad en sus cuentas nada más desembarcar en el reino italiano. «Por picos, palas y azadones, cien millones de ducados; por limosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles, ciento cincuenta mil ducados; por guantes perfumados para que los soldados no oliesen el hedor de la batalla, doscientos millones de ducados; por reponer las campanas averiadas a causa del continuo repicar a victoria, ciento setenta mil ducados; y, finalmente, por la paciencia de tener que descender a estas pequeñeces del Rey a quien he regalado un reino, cien millones de ducados», contestó supuestamente el Gran Capitán ofendido por la ingratitud del Rey.
Desde entonces, la expresión «las cuentas del Gran Capitán» y la respuesta dada por el general se utilizan para ridiculizar una relación poco pormenorizada o para negar una explicación pedida por algo a la que no se tiene derecho. La respuesta altiva achacada al Gran Capitán, en cualquier caso, nunca se ha podido demostrar y corresponde a la típica del soldado español de la época: fiel pero orgulloso, desapegado de lo material, valiente hasta la temeridad, violento y desafiante.
La muerte de Isabel La Católica dejó las manos libres a su desconfiado marido para enviar unos contadores de la corona a investigar al virrey
Lo que sí parece probable es que el Gran Capitán entregó, sin malas palabras o altivez, unas cuentas que no fueron del agrado del Monarca. Como señala el libro recientemente reeditado por EDAF «El Gran Capitán» (escrito por José María Sánchez de Toca y Fernando Martínez Laínez), los interventores de la Hacienda real consideraron excesivo el dinero gastado en la Guerra de Nápoles de 1501 a 1503. En consecuencia, los episodios de tensión entre el virrey y Fernando de Aragón no dejaron de sucederse durante su estancia en Nápoles.
Retrato de Fernando El Católico
Retrato de Fernando El Católico- ABC
Una de las historias más extendidas es que, estando la flota española anclada en la bahía de Nápoles, los 1.500 vizcaínos al servicio del capitán general Juan de Lezcano escucharon el falso rumor de que Gonzalo Fernández de Córdoba, con el que habían servido durante años, había sido confinado en Castel Nuovo. Los marineros desembarcaron y se dirigieron a liberar al cordobés con insultos contra el Rey que había hecho preso «al mejor hombre del mundo». Tuvo que acudir en última instancia el propio virrey a demostrar que no lo habían apresado para que aquella horda vasca empezara a sosegarse.
A principios de 1507, Fernando prefirió alejar al Gran Capitán de Nápoles para sustituirlo por el Conde de Ribagorza, que poco después fue remplazado por el catalán Ramón de Cardona, quien protagonizaría varios reveses contra los ejércitos galos en los siguientes años. No en vano, en ese momento las relaciones entre Francia y la Corona hispánica se encontraban en el campo de la cordialidad. En junio de 1507, el Rey francés organizó un banquete al que invitó a Fernando El Católico, a Germana de Foix y a Fernández de Córdoba, donde se sinceró como un admirador del hombre que había vencido a sus ejércitos. «Mande Vuestra Señoría al Gran Capitán que se siente aquí; que quien a reyes vence con reyes merece sentarse y él es tan honrado como cualquier Rey», afirmó Luis XII según la leyenda. Aquella actitud despertó el recelo del desconfiado Rey aragonés, que vio su papel de protagonista desplazado por uno de sus vasallos.

Un pequeño cargo a cambio de Nápoles

Ambos regresaron en la misma comitiva a España, en el caso del general después de una década fuera de la península. En la Corte, el cordobés buscó sin éxito ser nombrado Maestre de la Orden de Santiago y volver a ponerse al frente de los ejércitos del Rey. El aragonés creía que el Gran Capitán ya había sido convenientemente recompensado y puso en la nevera política al militar. En vista de que el Monarca no tenía intención de entregarle el maestrazgo de la principal orden militar de España como le había prometido, el cordobés acudió a Juana La Loca, auténtica soberana de Castilla, que, a pesar de su incipiente locura, le nombró alcalde de la ciudad de Loja. Se trataba de un cargo menor, pero venía acompañado del derecho sobre las rentas del comercio de seda en Granada.
Antes de tomar posesión del cargo, el Gran Capitán debió lidiar con el amago de rebelión que el Marqués de Priego, hijo del hermano mayor de Gonzalo Fernández de Córdoba, comenzó contra la autoridad del Rey. La situación fue especialmente delicada al tratarse de un familiar sospechoso de guardar rencor al Monarca. El marqués, alcalde mayor de Córdoba, detuvo al enviado del Rey encargado de investigar precisamente si estaba hablando mal en público de Fernando. Además, asaltó la cárcel de la Inquisición, cuya actuación desproporcionada en la ciudad fue la causa de fondo en la revuelta. Fernando El Católico contestó con todo el peso de la Corona. Al frente de un ejército de 3.000 soldados y mil lanzas restableció la autoridad y, a modo de escarmiento, dejó en ruinas el Castillo de Montilla, donde el Gran Capitán había pasado su infancia.
El Rey entorpeció el matrimonio pactado entre la hija mayor del Gran Capitán, Elvira, y el condestable de Castilla
Gonzalo Fernández de Córdoba prefirió mantenerse al margen en todo momento. Incluso medió para que su sobrino no complicara todavía más las cosas. Finalmente, el arrepentimiento del Marqués de Priego, así como la influencia de su tío, logró salvarle la vida, pero no le evitó recibir una multa millonaria y ser condenado al destierro de Córdoba. Mientras tanto, el 15 de julio de 1508, el Gran Capitán tomó posesión del cargo de gobernador de Loja, donde permaneció a la espera de que el Rey quisiera volver a contar con sus servicios. Más allá de la leyenda, sí es cierto que Fernando El Católico se encargó de recordarle con desplantes que, si en Italia era un héroe militar, en España solo era uno más de los nobles que revoloteaban en torno a la Corte en busca de mercedes y recompensas.
En 1509, el Rey designó a Pedro Navarro –el capitán, corsario e ingeniero que había acompañado al Gran Capitán en sus campañas– para encabezar una expedición militar en Orán. Pese a que incluso el Cardenal Cisneros, instigador del plan, apoyaba la elección del cordobés, el Monarca prefirió a un hombre sin experiencia a la hora de manejar ejércitos de aquellas dimensiones. Era el enésimo desprecio.
El Gran Capitán observa el cadáver del Duque de Nemours tras la batalla de Ceriñola
El Gran Capitán observa el cadáver del Duque de Nemours tras la batalla de Ceriñola- Museo del Prado
A nivel familiar, el Rey entorpeció el matrimonio pactado entre la hija mayor del Gran Capitán, Elvira, y el condestable de Castilla, Bernardino Fernández de Velasco. El viejo aragonés temía que los matrimonios entre nobles con tanta influencia irían en perjuicio del poder real y trabajó para evitarlo. El matrimonio al final no pudo celebrarse, y Gonzalo falleció sin ver a su hija casada con el Conde de Cabra, cuyo enlace aseguró la continuidad de la estirpe. Su otra hija, Beatriz, falleció soltera en 1511. Quizás para compensar tantos desplantes, Fernando El Católico estuvo a punto de enviarle de nuevo al año siguiente a Italia, al conocerse la derrota de los ejércitos de Ramón de Cardona a manos francesas en la batalla de Rávena.
Tras el desastre, el Papa y Venecia, que, junto a España, conformaban una alianza antifrancesa, exigieron al aragonés que mandase al Gran Capitán. No obstante, cuando las levas ya estaban listas y el general cordobés había enviado misivas a sus viejos amigos en Italia advirtiendo su llegada, Ramón de Cardona recondujo la situación al vencer a los franceses en Novara, lo que le permitió reponer en Florencia a los Médici.

«Viviré en estos agujeros donde salí»

Mientras el Gran Capitán congregaba sus tropas en Málaga, Fernando El Católico desvió por sorpresa los recursos prometidos al cordobés para dárselos al II Duque de Alba, que el 12 de julio de 1512 atravesó la frontera y ocupó Pamplona en un movimiento casi felino. A la vista de que no iba a ser necesario enviar refuerzos a Italia, el aragonés prefirió emplear los preparativos del Gran Capitán –que desconocía los planes del Rey– como mera distracción, mientras otro ejército aprovechaba para conquistar parte de Navarra. Fernández de Córdoba licenció poco después las tropas, cuyos gastos habían corrido de su cuenta, y se marchó a Loja visiblemente dolido. «Viviré en estos agujeros donde salí, contento con lo que su alteza face...», escribió con amargura.
En el verano de 1515, la salud del Gran Capitán entró en crisis. Las fiebres cuartanas, que contrajo en la ribera del Garellano poco antes de la batalla de mismo nombre, fueron consumiendo su salud poco a poco. Su estado anímico tampoco ayudaba en su recuperación. Ya no pudo volver a montar a caballo y apenas podía caminar sin ayuda. El 2 de diciembre, el cordobés falleció en su casa de Loja rodeado de su círculo familiar y de sus deudos. El viejo Rey murió un mes después


martes, 1 de diciembre de 2015

El milagro que impidió que el Tercio español de Bobadilla fuese cruelmente masacrado


El grupo de recreación histórica «Imperial Service» construye, desde hace tres semanas, la iglesia de Empel en la base militar de «El Goloso» para conmemorar aquel episodio.
 
 
 
 
 











                      • El 7 de diciembre de 1585, en plena época dorada del soldado español en Europa (y parte de las Américas), el Tercio del Maestre de Campo Francisco Arias de Bobadilla se hallaba atrapado en la isla holandesa de Bommel. Eran apenas 4.000 combatientes que, aunque hispanos, poco podían hacer ante la imponente fuerza enemiga que les rodeaba. Hambrientos, vestidos con harapos y tras días de defensa, sabían que era imposible que salieran victoriosos. Solo esperaban a que se produjera el asalto final de los protestantes para vender caras sus vidas. En esas andaba la situación cuando un militar, para asombro de todos, encontró la imagen de una virgen cerca de la iglesia del pueblo de Empel, en el que residían en espera de su destino final. Este signo fue considerado como un milagro. Una señal que les enviaba Dios para que lucharan con ánimo y bravura.
                        Lo cierto es que algo de divino tuvo la aparición de aquella tablilla pues, al día siguiente, uno de los ríos colindantes se heló por primera vez en siglos. Un «milagro» que obligó a la flota protestante a salir a toda vela de la zona y permitió al Tercio de Bobadilla cargar contra el enemigo. Los combatientes hispanos tuvieron suerte, pues sus enemigos no se esperaban aquello y fueron arrollados bajo decenas de picas, espadas roperas y arcabuces. A pesar de que la situación explicada puede parecer el argumento de una película de ciencia ficción, aquel suceso no solo ocurrió de veras, sino que quedó guardado para siempre en las páginas de la Historia española. De hecho, tan reseñable fue, que la Inmaculada Concepción (cuya imagen fue encontrada en aquella trinchera), fue declarada la patrona de la infantería española desde ese instante y se bautizó el episodio como el «Milagro de Empel».
                        En la actualidad, 430 años después de que los soldados de los Tercios salvaran sus vidas por gracia de Dios, el Ejército de Tierra español -de la mano de José Conde de Arjona (jefe de la Brigada del Sector Este de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en el Líbano y jefe de la Brigada Acorazada Guadarrama XII)- y la asociación de recreación histórica «Imperial Service» han unido fuerzas para edificar en la base militar de «El Goloso» la iglesia en la que los soldados encontraron la imagen de la Virgen. «La estética final que buscamos no es otra que la que debió tener en ese momento la iglesia. No solo con las ruinas, sino con las trincheras españolas que la circunvalaban», explica José Miguel Alberte, presidente de este grupo, en declaraciones a ABC.

                        Un Tercio en Bommel

                        Pero… ¿Qué hacía en 1585 un Tercio español por Bommel? Para responder a esta cuestión hay que retrotraerse hasta el momento en el que Carlos I de España (V para los germanos) dio en herencia a su hijo Felipe II los territorios que, con sangre, sudor, y la muerte de miles de hombres, había atesorado durante años. Entre ellos se incluían los estados que hoy ocupan una buena parte de los Países Bajos. El cambio, según se pensó desde nuestro país, no tendría por qué provocar calentamientos de cabellera. Pero los flamencos no estuvieron de acuerdo. Y es que, considerando que iban a ser gobernados por un monarca extranjero que no sabía de su región más allá de dónde se situaba en un mapa –y aprovechando el auge del protestantismo- comenzaron su propia guerra de independencia contra la familia hispana. El rey (que, aunque nuevo en el trono, no tenía un pelo de botarate) respondió como mejor sabía: llamando a las armas a sus soldados.
                        Plano de la isla de Bommel
                        Plano de la isla de Bommel- ABC
                        Felipe, hasta el cetro de protestantes, envió para detener aquella sublevación a Alejandro Farnesio quien –mes arriba, mes abajo- no necesitó mucho tiempo para demostrar que, ya fuera en España o en los Países Bajos, andaba sobrado de narices. Así lo dejó claro, por ejemplo, tras vencer en batallas como la de Glembloux. No obstante, parece que ir bien armado de gónadas no le valió para someter rápidamente a los rebeldes quienes, allá por el segundo tercio del siglo XVI, todavía daban más de un dolor de mollera a los españoles en multitud de regiones. Precisamente una de ellas era Brabante, zona que andaba necesitada de ayuda para sofocar las revueltas y a la que el oficial envió a su subordinado, Carlos de Mansfeld, para poner orden espada mediante. Este, por su parte, partió decidido a repartir bofetadas en nombre de su Católica Majestad junto a tres Tercios.
                        Entre ellos estaba el de Bobadilla. Un Tercio, por cierto, que contaba con un curioso apodo. «Al Tercio de Francisco de Bobadilla lo llamaban el de los Colmeneros, por ser gente poco curtida que no se atrevía a forrajear, por lo que se conformaban con comer miel de las colmenas y beber agua empantanada», explica el historiador José Rodríguez Hernández en su obra «Breve historia de los Tercios de Flandes». Dejando los sobrenombres a un lado, en el camino a Brabante los hispanos se dieron de bruces con la isla de Bommel, ubicada en el sur de los Países Bajos entre dos ríos (el Mosa, de 1.000 kilómetros, y el Wall) y solo a flote gracias a los diques que soportaban las aguas de estas corrientes. Mansfelt, en vista de que la zona estaba desierta, ordenó a Bobadilla que se posicionara junto a sus hombres y defendiese el lugar. A las pocas horas, más de 4.000 soldados protegían la región y decían adiós a sus aliados, que se marchaban a buen paso a tomar la siguiente ciudad.

                        Llega el enemigo

                        La primera parte de las órdenes fue cumplida de forma impecable, pero lo que no sabía Bobadilla es que iba a tener que sudar sangre para obedecer la orden. Más cuando los rebeldes –al mando del Conde de Holac- se dispusieron a pasar por el cuchillo, la piedra, y lo que se terciase, a los hombres de Bobadilla. No es que Bommel fuese de una importancia estratégica vital, pero cortar el cuello a cuatro millares de militares españoles era un acto de propaganda que no tenía precio. «Pareció efta buena ocaffion a Holak, para vegarfe con una memorable rota de la mejor parte del exercito Catholico, Y apreftada una armada de cafi cien vafos, los más de quillas chatas, defde Dordrech por el Moffa fe arrima a Bommel», explica el historiador italiano del S.XVI Famiano Estrada en su obra «Segunda Decada de las Guerras de Flandes: Desde el principio del Govierno de Alexandro Farnese, Tercero Duque de Parma y Placencia».
                        Imperial Service, junto al cuadro del Milagro de Empel de Ferrer Dalmau
                        Imperial Service, junto al cuadro del Milagro de Empel de Ferrer Dalmau- M.P.V.
                        A finales de noviembre, la armada de Holac se posicionó cerca de la isla de Bommel con miles de combatientes. Una vez en tierra, estos tomaron dos de los tres diques que impedían que la isla se inundase. Sin piedad, los hombres de Holac abrieron ambos con la intención de ahogar a los hombres de Bobadilla, quien apenas tuvo tiempo para ordenar a sus hombres recoger todos los bártulos y, antes de que les llegase el agua al morrión, huyeran por piernas a la parte más alta de Bommel. Justo la zona en la que se ubicaba un pequeño pueblo llamado Empel y que se convertiría en su última defensa. Para colmo de males, los rebeldes cañonearon a los españoles durante varias noches, segando algunas vidas y acabando, de un tajo seco, con su moral. Con el paso de los días, rodeados, hambrientos y sucios, los de Bobadilla abandonaron toda esperanza de sobrevivir y se dispusieron a esperar el asalto enemigo sabiendo que este tenía, además de un mayor número de combatientes al otro lado del río, una flota que macharía cualquier intento de atacar sus posiciones. Pintaban bastos, vaya.
                        A pesar de lo mala situación, Bobadilla se aprestó a la defensa. «Bobadilla, hombre de ardiente corazón, inflava [los ánimos de los hombres], y no folamente aquellos que eftavan con el en Emple -mas de tres mil efpañoles- fino también a los que havian ocupado los diques […] les animava por medio de menfageros. [Decididos] puef a la defenfa, fortifican las cafas y los templos, y arman con parapetos los márgenes de los diques: fi algunas barcas del enemigo affomavan de cerca, las ahuyentavan con artillería, y ninguna mueftra daban de temor», añade el autor italiano en su escrito. Además de todo ello, el Maestre también ordenó a sus soldados cavar trincheras alrededor de algunos puntos clave para la defensa del lugar. Desde viviendas robustas, hasta una pequeña iglesia medio derruida del pueblo de Empel. La hora de su muerte estaba cercana, pero no se irían al otro mundo sin cortar alguna que otra cabeza.

                        Un milagro obrado por la Virgen

                        Fue entonces, en pleno 7 de Diciembre, cuando un soldado que cavaba una posición defensiva se encontró con algo increíble. «El encuentro con la virgen fue absolutamente fortuito y se produjo, históricamente, dentro de los muros de la iglesia. Cuando todos los españoles estaban intentando buscar protección en torno a esas piedras apareció una tabla que, al darle la vuelta, mostró una virgen ricamente pintada», explica, en declaraciones a ABC, José Miguel Alberte, presidente de «Imperial Service». La tablilla, como señala a su vez el historiador italiano (contemporáneo del suceso) era «de la Madre de Dios de la Concepción» y contaba con unos tonos tan vivos como si nunca hubiera estado bajo tierra.
                        Aquel signo fue tomado como una señal enviada por el mismísimo Dios. Un signo de que debían seguir combatiendo, pues él obraría con ayuda de la virgen un milagro para que salieran victoriosos. El suceso, además, fue utilizado por Bobadilla, sabedor de que sus hombres necesitaban una inyección de moral. «La importancia del hallazgo de la virgen es muy difícil de valorar teniendo en cuenta la situación en la que estaban las tropas españolas. La realidad es que, cuando el soldado español la encontró, y debido a la religiosidad que había en el siglo XVI español, la tomó en sus manos y fue corriendo a su maestre de campo para enseñársela. Bobadilla, como comandante del Tercio español, sabía que tenía casi a 5.000 hombres desesperados, muertos de frío, muertos de hambre y que sabían que, muy probablemente, iba a ser su último día en la Tierra. De manera que tomó la virgen como un elemento para canalizar el ánimo de sus tropas», añade Alberte.
                        Detalle de los soldados de los Tercios
                        Detalle de los soldados de los Tercios- ABC
                        Fuera por la causa que fuese, Bobadilla trató aquella tablilla como si se tratase de la misma Madre del Señor en carne y hueso. «Como fi hubiera defcubierto un theforo, acudieron de las tiendas cercanas [los soldados a adorarla]. Maravillandofe de la novedad de la obra, y del colorido tan frefco, como fi entonces acavara de correr por la tabla el pincel. […]. Llevanla pues como en proceffion al templo, y colocanla entre las banderas de las legiones, la adoran pecho por tierra todos; y ruegan a la Madre de los Exercitos, que pues es la que folo podía hacerlo, quiera librar a fus foldados de aquellas affechanzas de elementos y enemigos», destaca el experto. Durante la noche del día 7, fueron muchos los combatientes españoles que le dedicaron una oración a aquella imagen, sabedores de que, si no era por ella, poco tiempo más podrían sobrevivir en aquella isla perdida de la mano de Su Majestad Católica.
                        El sacerdote del Tercio tampoco despreció la imagen. De hecho, solicitó a todos los combatientes que le rindiesen honores para que les ayudase en aquel momento tan aciago. «El Padre Fray García de Santisteban hizo luego que todos los soldados le dijesen un Salve, y lo continuaban muy de ordinario. […) Este tesoro tan rico que descubrieron debajo de la tierra fue un divino nuncio del bien (que por intercesión de la Virgen María) esperaban en su bendito día […]. Quedaron tan consolados lo sitiados españoles después de haber dicho la Salve […] que no sentían tanto el hambre» completa el soldado y cronista de los Tercios Alonso Vázquez (contemporáneo del milagro) en su obra «Los sucesos de Flandes y Francia del tiempo de Alejandro Farnese».
                        El sacerdote del Tercio hizo que todos los soldados le «dirigiesen un salve» a la virgen
                        La virgen debió escuchar en aquella iglesia las oraciones de los hombres de Bobabilla pues, el día 8 de diciembre, acaeció algo que llevaba sin suceder siglos en aquella región: un viento gélido del nordeste se levantó y, además de hacer crujir los huesos de los combatientes, heló las aguas del río Mosa. Algo que obligó a los buques rebeldes a largarse de allí viento en popa para no quedar encallados mientras decían, entre gruñidos, que sin duda Dios era español. El 9 de ese mismo mes, Bobadilla llamó a sus soldados para dar el golpe definitivo –ya sin buques que los protegiesen- al campamento contrario. Sin embargo, la contienda no se llegó a celebrar, pues estos huyeron despavoridos. Se había ganado una batalla imposible y todo, presuntamente, gracias a un milagro. Por eso, desde ese día se decidió que la Inmaculada Concepción fuese la patrona de la infantería.
                        Tras el 9 de diciembre, y después del regreso del Tercio de Bobadilla a su hogar, aquella imagen de madera fue adorada por cientos de cristianos. «Y recivido en Flandes, y defpues paflado a Efpaña el exmplo, fue venerada la Madre de Dios en los prefidios por eftas coffradias militares derivadas de la primera de Bommel […]. Y de verdad el cafo mereció, que no oyeffe la pofteridad fin demoftraciones de piadofo agradecimiento para con la Virgen Soberana. Porque quando mas el hambre confumia a los cercados, quando el rigor del invierno les apagava el calor vital, quando las avenidas los anegavan; y finaslmente quando en una univerfal defefperacion de cofas, fola la efperanza en la Madre de Dios no defamparava a los miferos», completa el autor italiano.

                        Cinco preguntas a José Miguel Alberte

                        ¿Cuál es el objetivo de edificar esta iglesia?
                        El proyecto de la iglesia de Empel nació como parte de una actividad previa realizada hace un año para la Brigada Acorazada de la mano del general Conde. Este evento pretendía rememorar año tras año el milagro de Empel tanto para las tropas de la Brigada Acorazada, como para sus familias. El primer acercamiento fue reconstruir lo que ocurrió en aquel islote de Bommel en la noche del 7 al 8 de diciembre. Un suceso que luego da génesis a todas las tradiciones del Ejército Español.
                        El proyecto es que la iglesia sea un elemento totalmente visitable para el público en general y, en segundo lugar, que finalmente podamos realizar la actividad de reconstrucción histórica para que podamos explicarle, tanto a los miembros del Ejército como a sus familiares, la historia del milagro.
                        ¿La iglesia se basa en planos orginales?
                        La iglesia es un elemento fundamental del Milagro de Empel porque le da una ubicación física al propio hecho, pero estaba derruida. No se sabe exactamente que antigüedad tenía. Ni siquiera se conoce el estilo arquitectónico que tenía porque solo quedaban los sillares de piedra inferiores. La parte superior había desaparecido desde hacía muchos siglos.
                        ¿Qué trabajo os queda por hacer?
                        El trabajo que nos queda por realizar, que es mucho, va a ir en primer lugar encauzado a terminar la nave principal de la iglesia, con las construcciones que existían. Pero, en base a las fuentes históricas, también vamos a crear esas trincheras donde las tropas españoles se protegían y donde, finalmente y mientras cavaban, encontraron la imagen de la Inmaculada.
                        Estas semanas van a ser de locura. Es imposible calcular las horas de trabajo que nos quedan, pero seguramente no bajarán de las 200 o 300. Además, en los últimos momentos tendremos que hacer un esfuerzo redoblado para proveer a la escenografia de todos los elementos que tenían las tropas españolas a su disposición en el entorno de Empel. De manera que, seguramente, duplicaremos las horas de trabajo.
                        Los elementos que vamos a incluir ya no son solo las propias trincheras, sino cestones, caballos de Frisia, una pieza de artillería, lonas simulando las carpas que protegían de las nevadas intensas a las tropas españolas. También incluiremos todos los elementos que las unidades españolas llevaban con ellos: carros de vituallas, pucheros, banderas, tambores y un largo etc.
                        ¿Qué significa para «Imperial Service» colaborar en este proyecto?
                        Para «Imperial Service», el que nos den la oportunidad de crear esta escenografía es muy importante. Es muy importante porque la génesis o la esencia misma del grupo no es otra que la de la divulgación histórica de la historia de nuestra Fuerzas Armadas. Desde nuestro punto de vista, creemos que la manera de que el pueblo español conozca y aprecie nuestras fuerzas Armadas es la de enseñar parte de sus hechos de armas y de su historia. Por ello, para nosotros es totalmente fundamental y emocionante.