jueves, 2 de julio de 2015

Revista Historia Militar número 117


 

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​Estimados amigos,

 

adjunto último número de la Revista de Historia Militar conteniendo mi artículo sobre TRES NOVELAS DE LA GUERRA CIVIL OLVIDADAS: Se ha ocupado el Km. 6, Legión 1936 y La soledad de Alcuneza.

 

Espero sea de vuestro agrado;

 

Un saludo

 

Fernando Calvo

 

Pioneras de sangre y uniforme azul

España

 

Día 02/07/2015 - 08.13h

Historia de las 9.000 mujeres policías contada por ellas: «Nos imponíamos demostrar que valíamos tres veces más»

EFE
Jornada Mujer, igualdad y conciliación en la Policía Nacional
«Nos imponíamos a nosotras mismas demostrar tres veces más que nuestros compañeros, pero nadie nos lo exigía. Nunca me han tratado de forma diferente por ser una mujer y el respeto cuando he sido jefa ha sido absoluto». La inspectora jefa Inmaculada Leis, actual coordinadora nacional de Planes de Prevención del CNP, lleva 25 años en la Policía, catorce de ellos destinada en Información, en terrorismo islamista. Ha cambiado la maleta detrás de la puerta por un despacho. «Me encanta coger malos», admite con un atisbo de nostalgia. «Son etapas. Y ahora toca esta». Leis es una de las 153 inspectoras jefas que tiene el Cuerpo. Cuando ingresó solo había dos. Ayer en el Senado se homenajeó a las casi 9.000 agentes «con coleta» que suponen el 13 por ciento de la plantilla total y que visten su uniforme con indisimulado orgullo. La palabra vocación, inicial o tardía, se repite en todas ellas.
Concha Ramos pertenece a la segunda promoción. Pionera absoluta. Ella ingresó en 1980. Un año antes por primera vez se admitió a mujeres en una institución armada en nuestro país: eran 42 alumnas en la Escuela General de Policía. Estudiaba Derecho. Ahora es comisaria (son 20 en total) y ejerce con polivalencia en el Gabinete del director general de la Policía, Ignació Cosidó. Durante más de dos décadas perteneció a la escolta y a la sección de contravigilancias de Casa Real. Su trabajo era proteger a las entonces Infantas Doña Elena y Doña Cristina. Esta mujer, madre de dos hijos, admite que no ingresó por vocación sino como una oportunidad de futuro. «Ahora la Policía es mi vida. Me ha permitido experiencias increíbles, desde dormir en un palacio -pese a mi origen humilde- hasta conocer a todo tipo de personas».
Isabel es policía y lleva 22 años en la Unidad de Intervención Policial (UIP), subida a un furgón con su pelo rubio y sus modales de «camionero», dice entre risas, como uno más. De los 620 agentes con que cuenta la UIP en Madrid, solo diez son mujeres. La llaman «la mama» y «la rubia». «Los compañeros nos querían proteger al principio como si fuéramos débiles. Era paternalismo más que rechazo. Novedad», argumenta en clara coincidencia con la comisaria. Para Isabel, que fue jardinera municipal y trabajó en un hospital psiquiátrico antes de aprobar la oposición, el uniforme y las botas forman parte de ella. «Mis compañeros son mi familia. Esas furgonetas se saben nuestras vidas», dice.
Vidas de cuadrantes imposibles, de tirar de los padres o los hermanos o una canguro esporádica, de no llegar a las notas o a la función del cole. La inspectora jefa Carmen Pastor sabe mucho de esos no horarios. Media vida en «la Pringue», como se conoce a la Policía Judicial. Es la jefa de la Sección de Homicidios y Desaparecidos del CNP. Su último gran caso fue el del asesino José Bretón. Ella hablaba a diario con Ruth Ortiz, la madre de las criaturas. En 2002 tras diez años en el grupo de Homicidios de Madrid cambió de vida. Un delincuente de permiso asesinó a su pareja profesional de una década. Lleva en la Policía desde 1982. Es difícil verla perder la sonrisa o la calma pese a la rugosidad de cada caso que pasa por su mesa. «Las mujeres somos muy necesarias en el Cuerpo. Hay interrogatorios, vigilancias, determinados hechos donde es mejor que estemos. Nos complementamos perfectamente».
Tres de las cuatro son madres. Ninguna se queja de la conciliación ni de discriminación, aunque de refilón reconocen que a veces te encuentras un tufillo machista, por ejemplo cuando tu hijo enferma y te llaman del colegio. No más que en otras profesiones. «Yo tengo a los compañeros como una vela. Pero el respeto es absoluto», insiste Isabel. Ese es el mensaje que se traslució ayer en el Senado en la «I Jornada de Mujer, Igualdad y Conciliación en la Policía Nacional», inaugurada por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz y a la que asistió el director general del Cuerpo, Ignacio Cosidó y el presidente del Senado, Pío García-Escudero.
Cuatro décadas con rostro de mujer en las que se ha pasado de 605 mujeres a 6.500 policías, un millar de oficiales, más de 500 subinspectoras, casi 650 inspectoras, 153 inspectoras jefas, 20 comisarias, algunas jefas superiores como María Marcos, al frente de la Jefatura de León, y una comisaria principal, Pilar Allúe, al frente de la Comisaría General de Policía Científica. Han llegado a casi todas las especialidades y han imprimido mando. Ya solo falta una directora de la Policía. O una número dos. En Senegal, ya ha ocurrido.

RECOMENDACION LITERARIA POR JOSE LUIS APARISI


Buenas tardes, Damas y Caballeros Custodios.

Con relación a la magnífica herramienta de comunicación y punto de encuentro que supone la web...ya en perfecto estado operativo, quiero recordar que mantenerla "viva" depende de todos y cada uno de los que nos sentimos partícipes del nexo común que nos une, sea el que sea.

En ocasiones, dada la fabulosa "pluma"... en la acepción literaria de la expresión, que tienen algunos de nuestros intervinientes, es difícil aventurarse a escribir algo...por ello, mi cobarde y perezosa mente se atreve a sugerir que se incluya en la web un apartado donde podamos recomendar Lectura de interés...lo cual, convendréis conmigo en que resulta más fácil que escribir algo "de puño y letra".

Para ello, y para comprometer algo a quién recomienda cada libro, se le podría exigir al que lo haga, una referencia o breve comentario del mismo o por qué se recomienda.

Empiezo yo con el "Manual de Guerreros de La Luz", de Paulo Coelho.

Y lo recomiendo, sencillamente por su ágil lectura que nos permite cogerlo, dejarlo y retomarlo cuantas veces sea sin perder el hilo conductor...ya que dicho hilo que hilvana su lectura, no es otro distinto de la vida misma con sus particulares avatares para cada cual.

A disfrutar...y a meditar.

José Luis Aparisi
 

Título: Manual del Guerrero de la Luz
Título original: O Manual do Guerreiro da Luz
Autor: Paulo Coelho
Año de primera publicación: 1997

 


Un guerrero de la luz, antes de entrar en un combate importante, se pregunta a sí mismo: "¿Hasta qué punto desarrollé mi habilidad?"

Él sabe que las batallas que trabó en el pasado siempre terminan por enseñar algo.

No obstante, muchas de estas enseñanzas le hicieron sufrir más de lo necesario. Más de una vez perdió su tiempo luchando por causa de una mentira. Y sufrió por personas que no estaban a la altura de su amor.
Los victoriosos no repiten el mismo error. Por eso el guerrero sólo arriesga su corazón por algo que vale la pena.

Un guerrero de la luz sabe que ciertos momentos se repiten. Con frecuencia se ve ante los mismos problemas y situaciones que ya había afrontado; entonces se deprime, pensando que es incapaz de progresar en la vida, ya que los momentos difíciles reaparecen. 

¡Ya pasé por esto!, se queja él a su corazón.

"Realmente tú ya lo pasaste —responde el corazón—, pero nunca lo sobrepasaste".

El guerrero entonces comprende que las experiencias repetidas tienen una única finalidad: enseñarle lo que no quiere aprender.

Un guerrero de la luz estudia con mucho cuidado la posición que pretende conquistar.

Por más difícil que sea su objetivo, siempre existe una manera de superar los obstáculos. Él verifica los caminos alternativos, afila su espada, procura llenar su corazón con la perseverancia necesaria para enfrentarse al desafío. Pero a medida que avanza, el guerrero se da cuenta de que existen dificultades con las cuales no contaba.

Si permanece esperando el momento ideal, nunca saldrá del lugar; es preciso un poco de locura para dar el próximo paso.

El guerrero usa un poco de locura. Porque en la guerra y en el amor, no es posible preverlo todo.

Todo guerrero de la luz ya tuvo alguna vez miedo de entrar en combate.

Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado.

Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no le pertenecía.

Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia.

Todo guerrero de la luz ya creyó que no era un guerrero de la luz.

Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales.

Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando quería decir no.

Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba.

Por eso es un guerrero de la luz; porque pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era.

Un guerrero de la luz no posterga sus decisiones.

Él reflexiona bastante antes de actuar; sopesa su entrenamiento, su responsabilidad y su deber como maestro. Procura mantener la serenidad y analiza cada paso como si fuese lo más importante.

No obstante, en el momento en que toma una decisión, el guerrero sigue adelante: ya no tiene más dudas sobre lo que escogió, ni cambia de ruta si las circunstancias fueran diferentes a lo que imaginaba.

Si su decisión fue correcta, vencerá en el combate, aun cuando dure más de lo previsto. Si su decisión fue equivocada, él será derrotado y tendrá que recomenzar todo otra vez, pero lo hará con más sabiduría.

Pero un guerrero de la luz, cuando comienza, llega hasta el final.

Para el guerrero, no existe amor imposible.

Él no se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo.

Sabe que, tras la máscara de hielo que usan las personas, existe un corazón de fuego.

Por eso el guerrero arriesga más que los otros. Busca incesantemente el amor de alguien, aun cuando esto signifique escuchar muchas veces la palabra "no", regresar a casa derrotado, sentirse rechazado en cuerpo y alma.

Un guerrero no se deja asustar cuando busca lo que necesita. Sin amor, él no es nada.

El guerrero sabe que de vez en cuando el combate se interrumpe. De nada sirve forzar la lucha; es necesario tener paciencia, esperar que las fuerzas entren nuevamente en choque. En el silencio del campo de batalla, escucha los latidos de su corazón. Percibe que está tenso. Que tiene miedo.

El guerrero hace un balance de su vida: comprueba si la espada está afilada, el corazón satisfecho, la fe incendiando el alma. Sabe que el mantenimiento es tan importante como la acción.

El guerrero de la luz, sin querer, da un paso en falso y se hunde en el abismo. Los fantasmas le asustan, la soledad le atormenta. Como había buscado el Buen Combate, no pensaba que esto pudiera sucederle nunca a él; pero sucedió. Rodeando de oscuridad, se comunica con su maestro.

—Maestro, caí en el abismo —dice—.

Las aguas son hondas y oscuras.

—Recuerda esto —responde el Maestro —: lo que ahoga a alguien no es la inmersión, sino el hecho de permanecer bajo el agua.

Y el guerrero usa sus fuerzas para salir de la situación en la que se encuentra.

El guerrero pocas veces sabe el resultado de una batalla cuando ésta termina.

El movimiento de la lucha generó mucha energía a su alrededor, y existe un momento en el que tanto la victoria como la derrota son posibles. El tiempo dirá quién venció o perdió; pero él sabe que, a partir de ese instante, ya no puede hacer nada más: el destino de aquella lucha está en las manos de Dios.

En esos momentos, el guerrero de la luz no se queda preocupado por los resultados. Examina su corazón y se pregunta: “¿Combatí el Buen Combate?”

Si la respuesta es positiva, él descansa. Si la respuesta es negativa, toma su espada y empieza a entrenarse de nuevo.

El guerrero de la luz se cuida de las personas que piensan conocer el camino.

Están siempre tan confiados en su capacidad de decisión que no perciben la ironía con que el destino escribe la vida de cada uno; y siempre se quejan cuando lo inevitable golpea en su puerta.

El guerrero de la luz tiene sueños. Sus sueños le llevan hacia adelante.

 Pero él jamás comete el error de pensar que el Universo funciona como funciona la alquimia: solve et coagula, decían los maestros. “Concentra y dispersa tus energías de acuerdo con la situación”.

Existen momentos para actuar y momentos para aceptar. El guerrero sabe hacer la distinción.

El guerrero de la luz conoce el valor de la persistencia y del coraje.

Muchas veces, durante el combate, él recibe golpes que no esperaba. Y comprende que, durante la guerra, el enemigo vencerá algunas batallas.

Cuando esto sucede, él llora sus penas y descansa para recuperar un poco las energías. Pero inmediatamente después vuelve a luchar por sus sueños. Porque cuanto más tiempo permanezca alejado, mayores son las posibilidades de sentirse débil, miedoso, intimidado. Cuando un jinete cae del caballo y no vuelve a montarlo al minuto siguiente, jamás tendrá el valor de hacerlo nuevamente.

El guerrero de la luz sabe perder.

Él no trata a la derrota como algo indiferente, usando frases tales como “Bien, esto no era tan importante” o “A decir verdad, yo no quería realmente esto”. Acepta la derrota como una derrota, sin intentar transformarla en victoria. Amarga el dolor de las heridas, la indiferencia de los amigos, la soledad de la pérdida. En estos momentos se dice a sí mismo: “Luché por algo y no lo conseguí. Perdí mi primera batalla”. Esta frase le da nuevas fuerzas.

Él sabe que nadie gana siempre, y sabe distinguir sus aciertos de sus errores.

El guerrero de la luz conoce una vieja expresión popular: “Si el arrepentimiento matase...” Y sabe que el arrepentimiento mata; va lentamente corroyendo el alma a quien hizo algo mal, y lleva a la autodestrucción.

El guerrero no quiere morir de esta manera. Cuando actúa con perversidad o maldad —porque es un hombre lleno de defectos— no se avergüenza de pedir perdón.  Si aún es posible, usa sus esfuerzos para reparar el mal que hizo. Si la persona que lo recibió ya está muerta, él hace el bien a un extraño y dedica esa acción al alma de su víctima.

Un guerrero de la luz no se arrepiente, porque el arrepentimiento mata.

Él se humilla e intenta reparar el mal que causó.

A veces, en medio de una batalla que parece interminable, el guerrero tiene una idea y consigue vencer en pocos segundos. Entonces piensa: “¿Por qué sufrí tanto tiempo en un combate que ya podía haber sido resuelto con la mitad de la energía que gasté?”

En verdad, cualquier problema, una vez ya resuelto, parece simple. La gran victoria que hoy parece fácil fue el resultado de pequeñas victorias que pasaron desapercibidas.

Entonces el guerrero entiende lo que sucedió y duerme tranquilo. En vez de culparse por haber tardado tanto tiempo en llegar, se alegra por saber que terminó llegando.

Un guerrero sabe que los fines no justifican los medios.

Porque no existen fines; existen solamente medios. La vida le lleva desde lo desconocido hacia lo desconocido. Cada minuto está revestido de este apasionante misterio: el guerrero no sabe de dónde vino ni hacia dónde va.

Pero no está aquí por casualidad. Y se alegra con la sorpresa, se encanta con los paisajes nuevos. Muchas veces siente miedo, pero esto es normal en un guerrero.

Si sólo piensa en la meta, no conseguirá prestar atención a las señales del camino; si se concentra solamente en una pregunta, perderá varias respuestas que están a su lado.

El guerrero de la luz sabe que no es valiente quien no tiene miedo, si no quien a pesar de tenerlo se enfrenta a el.

miércoles, 1 de julio de 2015

Cementerio de Trafalgar

Cementerio de Trafalgar: por qué Gibraltar nunca será español

 por qué Gibraltar nunca será español


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“Algunos de los que murieron por las heridas de la Batalla de Trafalgar yacen aquí. Una ceremonia tiene lugar cada año, en el Día de Trafalgar, para conmemorar la victoria de Nelson”.
Así presentan las autoridades gibraltareñas, en el mapa turístico que reparten nada más cruzar la Verja, el cementerio de Trafalgar, uno de los tantos puntos emblemáticos, si al lector le apasiona la Historia Militar, que el Peñón ofrece a los visitantes.
Otros de esos puntos cardinales de la geografía histórica-militar son los túneles del Gran Asedio (1779-1783),  los túneles de la II Guerra Mundial -acogieron al general Dwight D. Eisenhower al mando de la Operación Torch-, el centro de patrimonio militar, el Castillo Moro construido en 1160 o el Nelson’s Anchorage, el punto exacto de Gibraltar donde fue trasladado el cuerpo sin vida del almirante Horatio Nelson tras arribar a puerto su buque insignia HMS “Victory” (cuenta la leyenda que su cadáver fue “embalsamado” en un barril de coñac).

Entrada del cementerio de la Batalla de Trafalgar en Gibraltar / NONO RICO
Entrada del cementerio de la Batalla de Trafalgar en Gibraltar / NONO RICO

Precisamente fue en la Batalla de Trafalgar, de la que se ocupa el cementerio de nuestra visita, donde perdió la vida el “Almirante de Almirantes de la Pérfida Albión” (vaya esto con cariño a los habitantes de la querida Union Jack). Y aunque el cuerpo del insigne almirante recalase en estas disputadas tierras, el lector tendría que dirigirse a la cripta de la londinense Catedral de San Pablo si quiere curiosear su lápida. Allí está Nelson.
Pero estamos en Gibraltar. En un camposanto sobrecogedor, lejos del ruido de la tan manida Verja y situado a escasos metros de ese mítico lugar donde fue a parar el cuerpo de Nelson y, también, por qué no decirlo, del teleférico que nos lleva a ver a los monos.
De funesto verdín, plomizo ambiente y petrificado rictus… leemos, grabado por siglos que desvanecieron algún marmol: ”Teniente WILLIAM FORSTER. Difunto del Barco de Su Majestad “Colofsus”. Muerto por heridas que recibió en la gloriosa Batalla de Trafalgar, el día 21 de octubre de 1805. A los 20 años de edad”.

Otra de las tumbas del cementerio de la Batalla de Trafalgar / NONO RICO
Otra de las tumbas del cementerio de la Batalla de Trafalgar / NONO RICO

…Y así hasta unos 175 nombres propios con sus apellidos que si bien no todos son identificados en las tumbas, sí que hallamos una lista detallada de tan ilustres moradores.
El pequeño espacio que ocupa este cementerio militar fue utilizado por los miembros de las Fuerzas Armadas de Su Majestad y familiares entre 1708 y 1835, explican los llanitos en una de las inscripciones. Además de los fallecidos en Trafalgar, esta necrópolis que escupe salitre y pólvora a doquier esconde los restos de fallecidos en la Batalla de Algeciras (6 de julio de 1801), el Sitio de Cádiz (23 de noviembre de 1810) y la Batalla de Málaga (29 de abril de 1812), en estas dos últimas contiendas con  sajones y españoles, hombro con hombro, batallando contra las huestes napoleónicas.
Otro de los secretos que guarda el sacramental de Trafalgar es un ancla de un navío que participó en la Batalla de Trafalgar, lid que enfrentó a británicos por un lado y a franceses y españoles en el otro (sí, España vivía tiempos difíciles de alianzas cambiantes… 1805 aliados de franceses contra ingleses y 1810 con los ingleses como compañeros de armas frente a franceses).

Inscripción con el extracto de la carta de Collingwood anunciando la victoria en Trafalgar / NONO RICO
Inscripción con el extracto de la carta de Collingwood anunciando la victoria en Trafalgar / NONO RICO

En la piedra en que se apoya el ancla hay una inscripción: el breve comunicado que el almirante Cuthbert Collingwood envió al general Henry Edward Fox, exgobernador militar de Menorca y en ese momento  máximo responsable militar de las fuerzas británicas en Gibraltar.
 Unas letras solemnes que dicen así:
“EURYALUS, en el Mar, 22 de Octubre de 1805.
                   A su Excelencia el Muy Honorable General H. E. Fox
Señor,
Ayer una Batalla fue librada por la Flota de Su Majestad, y una Victoria fue obtenida, que se recordará como una de las más brillantes y decisivas que jamás distinguieron a la Royal Navy. Nuestras pérdidas han sido cuantiosas en hombres, pero lo que es irreparable y la causa de un Lamento Universal es la muerte del Noble Comandante en Jefe en los brazos de la Victoria: no tengo más informes de los Navíos.
Tengo que felicitarle por el Gran Acontecimiento, con el honor de servirle. Su obediente servidor,
                                                                               Firmado, C. Collingwood.”
Valgan unos momentos de silencio en este cementerio para captar la impresión del momento. Ese instante en que el general Fox leyó para sí el breve comunicado. Esos heridos: británicos, españoles o franceses yaciendo en hospitales de acogida. Esos muertos en combate de Mar: astilla, cañón y Océano. Trafalgar fue, Gibraltar conoció.
De los británicos solemos decir (no sin cierto recurso tópico) que siempre fueron engreídos, soberbios, piratas, ladrones, “pérfidosalbiones” y tramposos. Algunas lecciones de Derecho Internacional se saltaron en Gibraltar, por ejemplo.
Pero si hay algo que envidio y admiro de los británicos es su memoria por aquellos que un día derramaron su sangre por su patria. Aunque solo lo hicieran por salvar su pellejo, o el de al lado. Su capacidad para honrar en un ínfimo espacio de tierra a los que un día dieron su vida por la Union Jack. Sí, esa también es la Pérfida Albión.  Quizás por ello Gibraltar nunca será español.

Cementerio de la Batalla de Trafalgar, en Gibraltar / NONO RICO
Cementerio de la Batalla de Trafalgar, en Gibraltar / NONO RICO

Plaza España en el mismísimo corazón de Irak


La Legión inaugura la Plaza España en el mismísimo corazón de Irak

La Legión inaugura la Plaza España en el mismísimo corazón de Irak

Publicado por el jul 1, 2015
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Os dejo el relato del PIO del contingente del Ejército en Irak, más concretamente desde el centro de instrucción en Besmayah -base «Gran Capitán»-  donde los legionarios adiestran al Ejército iraquí en su lucha contra el autoproclamado Estado Islámico.
El motivo de su escrito no es tanto informarnos sobre los avatares de la instrucción o del proceso de formación de una nueva brigada del ejército iraquí como en otras ocasiones, sino algo más «ligero» pero de gran valor simbólico: la inauguración de la plaza de España en la base Gran Capitán:
«Desde el pasado domingo todas las provincias españolas y también Ceuta y Melilla, lucen sus escudos en la Plaza de España de la Base Gran Capitán en Besmayah… El frío aspecto del hormigón de los “T-wall” se ha transformado en un atractivo lugar en el que los militares españoles desplegados en Iraq, encontrarán representada su patria chica.

Escudos en la plaza España / PIO MISIÓN APOYO A IRAK
Escudos de Badajoz, Barcelona, Burgos y Cáceres en la Plaza España de la base «Gran Capitán» / PIO MISIÓN APOYO A IRAK
Cada escudo ha sido pintado, con mucho cariño y dedicación,  por integrantes del contingente nacidos, residentes o con algún vínculo afectivo con la provincia de que se trate, rivalizando unos con otros por su alta calidad. “Hay auténticas obras de arte”, comentaba el domingo el coronel Julio Salom, Jefe del contingente español desplegado en Iraq, “aunque hay que admitir que ha habido alguno que se ha tenido que repetir varias veces, hasta que ha quedado bien”.
Entre los escudos que más admiración han provocado, aunque no sea uno de los de mayor dificultad, se encuentra el de Cáceres, elaborado por la Oficina de Comunicación de la misión, aunque también lucen a un gran nivel los escudos de Huesca, Almería o Burgos… “Todos están preciosos”, continúa el coronel Salom que ha participado personalmente en el pintado del escudo de Álava, “se ha trabajado mucho pero el resultado salta a la vista que merece la pena”…».
Ceremonia de inauguración / PIO MISIÓN APOYO A IRAK
Ceremonia de inauguración / PIO MISIÓN APOYO A IRAK
En el acto militar, además de legionarios e ingenieros, participó el contingente portugués y una Sección estadounidense de la 82ª Div. Aerotransportada.
Próximos a acabar su misión, cuando vuelvan a casa los legionarios españoles no sólo habrán dejado el recuerdo del trabajo bien hecho, sino que desde el pasado domingo también han dejado plasmada la riqueza de la pluralidad y la convivencia, representadas en todos y cada uno de los escudos de la Plaza de España de la Base Gran Capitán». 
FIN
El contingente español –desplegado en Irak desde principios de febrero– está conformado por efectivos de la Legión y del Mando de Operaciones Especiales. A partir de julio la Legión será relevada por la Brigada de Infantería Ligera Paracaidista (Bripac).
España, junto a la coalición internacional, tiene desplegados 250 efectivos en Besmayah con liderazgo español; otros 30 militares en la localidad de Taji, dedicada al adiestramiento en operaciones especiales y liderada por Australia; y otros 35 en el aeropuerto de Bagdad.

DIA FUERZAS ARMADAS MELILLA


Os remito el "lote" completo de los actos celebrados en Melilla con motivo del Día de las Fuerzas Armadas. Pinchando en los enlaces se accede a los siguientes videos de la TV de Melilla:

1º.- Espectáculo de presentación del CD "Flamenco Rojo y Gualda".

2º.- Acto conmemorativo del centenario del Panteón de los Héroes en el cementerio de la Purísima Concepción de Melilla.

3º.- Desfile del Día de las Fuerzas Armadas. Nada que ver con los desfiles rusos, chinos o incluso franceses. Aquí los invitados (militares y civiles) llegan tarde, la quietud brilla por su ausencia, salvo excepciones, y el trajín de militares de un lado para otro es constante..., en fin, todo muy nuestro.




Abrazos.

 

 

MONUMENTO A LA LEGION EN ALMODOVAR DEL CAMPO

http://www.almodovardelcampo.es/2015/06/18/almodovar-del-campo-inaugurara-este-sabado-un-monumento-de-homenaje-a-la-legion-con-la-presencia-del-grupo-de-caballeria-reyes-catolicos/