jueves, 29 de septiembre de 2016

POLÉMICA EN INTERIOR CON EL REPARTO DE MEDALLAS PENSIONADAS

 

27 policías 'heroicos' sin medalla

El SUP distribuye una circular entre sus afiliados para recordar casos concretos de agentes que, pese a haber puesto en peligro su vida, no serán condecorados este jueves por el ministro del Interior. El sindicato critica la "arbitrariedad" en la concesión de estas distinciones al considerar que muchos de los que sí las van a recibir "jamás han pisado la calle ni conocido el riesgo físico".
  • Imagen de archivo de Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior en funciones.

                         
Si, hay la sospecha de que el ministro reparte medallas entre los mas pelotas,...

 

 

Día de medallas, día de polémica. El ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, y el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, imponen este jueves dentro de los actos de celebración del Día de la Policía que se celebran en la Escuela Nacional de la Policía en Ávila, las medallas al mérito policial que se han concedido este año con motivo de la festividad. Será una ceremonia emborronada por las duras críticas lanzadas por varios sindicatos policiales contra los máximos responsables de Interior tras conocer el pasado martes la identidad de los 3.255 agentes distinguidos y, sobre todo, las de los 191 que recibirán la cruz con distintivo rojo, que tiene asociada un aumento vitalicio del suelo del 10%. Las organizaciones de agentes consideran que algunos destinatarios de éstas últimas están lejos de ser merecedores de dichas medallas y que, en sus casos, ha primado el 'amiguismo'.
El SUP critica que no se condecoré a agentes que han puesto en peligro su vida y sí "a quienes jamás han pisado la calle"
Por ello, el Sindicato Unificado de Policía (SUP), el mayoritario en la institución, ha remitido a sus afiliados en las últimas horas una circular interna, a la que ha tenido acceso Vozpópuli, en la que detalla 27 casos de compañeros que pese a haber participado a lo largo del último año actuaciones meritorias, en algunos casos con evidente riesgo para sus vidas, no están entre "los elegidos" para figurar en la lista de condecorados. Así, el SUP señala el de dos agentes de los Grupos de Atención al Ciudadano (GAC) de Madrid que evitaron la muerte de un niño a manos de su padre y que, ahora, no van a ser distinguidos. Como tampoco lo van a ser el policía de una comisaría de distrito de Málaga que rescató a un menor y a su abuelo de un incendio. Ni sus dos compañeros destinados en la misma ciudad, que también en un siniestro de similares características lograron rescatar a un anciano en una acción que obligó a ambos a recibir asistencia médica.
Fuera de la lista que ha firmado Jorge Fernández Díaz han quedado también cinco agentes destinados en Melilla que "arriesgaron su vida en una persecución de unos delincuentes peligrosos" a los que consiguieron detener. Y su compañero de Cádiz que con su acción evitó un suicidio. Y otro agente, éste de Vigo, que se lanzó al mar para rescatar a una mujer que intentaba quitarse la vida. Y un compañero de la misma ciudad que sufrió lesiones graves al reducir a un individuos violento. Y los policías que salvaron a tres personas en un incendio en la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda cuando una de éstas estaba ya inconsciente a consecuencia del humo. Y el agente de Zaragoza que sufrió heridas por arma blanca al reducir a un individuo violento que había interrumpido el tráfico de vehículos y amenazaba a los viandantes. 

Madrid, Cataluña, Cantabria...

La relación elaborada por el sindicato incluye también a dos policías de una comisaría de distrito de Madrid que se jugaron la vida para proteger a una familia del ataque de uno de sus miembros que ya había asesinado al padre. Y el subinspector que rescató a una mujer y a su hijo de las amenazas de muerte de un maltratador que los había mantenido encerrados durante dos días en un piso. Y el oficial destinado en Cataluña, que participó en la detención en Madrid de varios atracadores 'in fraganti'. Curiosamente, en este caso sí han sido incluidos en la relación de condecorados otros agentes que participaron en estos arrestos, destaca la nota sindical.
Un agente de Badajoz herido en una intervención policial y tiroteado en otra no ha sido condecorado
El SUP también llama la atención sobre el caso de tres policías de Madrid que rescataron a un persona que había quedado atrapada en un edificio en llamas. Y sobre el del inspector y dos agentes de Cantabria que intervinieron en una operación que se saldó con la intervención de una cantidad importante de droga, dinero en efectivo, vehículos, armas simuladas y documentación falsa. Pero también, sobre la situación del policía de Badajoz que, primero, sufrió lesiones al ser arrollado por un vehículo en una intervención y que, más tarde, intervino en un tiroteo que acabó con el arresto de una banda de atracadores. Todo ello sin ser considerado merecedor de una medalla.

"Un historial intanchable"

No serán los únicos. El SUP destaca en dicha circular que hoy también habrá "otros tantos profesionales de la Policía que, con un historial intachable y lleno de méritos, serán descartados de cualquier reconocimiento [...] para hacer hueco a quienes jamás han pisado la calle, ni conocido la operatividad ni el riesgo físico". Una situación de la que acusan a "la mejor cúpula policial de burócratas de toda la historia de la Policía, la más politizada y la más interesada en recompensar a 'los suyos". Por ello el sindicato, que no acudirá a los actos que se celebrarán estos días por toda España con motivo de la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patrón de la institución, reclama "un cambio" del sistema de asignación de medallas que permita "superar" lo que consideran actual "arbitrariedad".
El SUP pide un cambio en la norma de concesión de las medallas para acabar con la "arbitrariedad"
En total, este año se van a entregar 3.255 medallas a miembros de la Policía Nacional. De ellas, 191 serán rojas y, por lo tanto, 'pensionadas'. Un número que supone un récord. De hecho, desde la llegada al poder del PP, estas condecoraciones 'al valor' prácticamente se han duplicado. De las 98 de 2012, se pasó a 141 al año siguiente, a 176 en 2014, y a 189 el año pasado, cifra ahora superada en dos. Un aumento del número de estas condecoraciones 'rojas' que, en opinión del SUP, ha tenido además "un reparto indiscriminado" por las escalas que ha beneficiada porcentualmente.a los mandos. "Si lo que la Administración pretende es recompensar otros méritos que no impliquen riesgo físico, deberían inventarse otra norma", recalca el sindicato en un crítico informe.
Bronca por una medalla "antiterrorista" La polémica medalla 'roja' concedida este martes al inspector jefe Pedro Agudo, que fuera jefe de Gabinete de Ignacio Cosidó, sigue provocando un enorme revuelo en el seno de la Policía. Si el martes había sido el hecho de que este mando policial hubiera sido uno de los distinguidos pese a que hace cuatro años tuvo que dimitir de su puesto al conocerse que él y su mujer tenían una academia para impartir clases a aspirantes a ingresar en la Policía, este miércoles le ha tocado el turno a la identidad del que propuso su nombre para ser condecorado. En la documentación oficial a la que ha tenido acceso Vozpópuli figura que fue la Comisaría General de Información, encargada de la lucha antiterrorista. Sin embargo, fuentes de esta comisaría general lo niegan "rotundamente" y recuerdan que la norma impide que una unidad proponga a un agente que pertenece a otra. En este caso, Agudo, destinado en la Embajada de Roma, depende de Cooperación Internacional, que tampoco dio su nombre para que recibiera una medalla. Por ello, en las últimas horas son cada vez más las voces en el seno de la institución que aseguran que esta irregularidad sólo puede haberse producido "con el visto bueno de arriba

 

 

 

           

                           

 

miércoles, 28 de septiembre de 2016

RENOVACION VEHICULOS GUARDIA CIVIL

 

Han sido entregados en la Escuela de Valdemoro. Parte de estos coches serán destinados a unidades de investigación
 

La Guardia Civil quiere renovar todo el parque móvil. La última adquisición han sido un centenar de todocaminos que se reubicarán en las diferentes unidades a medad que se evalúe el estado del resto de los vehículos. Parte de estos vehículos Nissan serán destinados a Unidades de investigación.
Nuevos Coches de la Guardia Civil. Nuevos Coches de la Guardia Civil.

La Guardia civil ante la necesidad de renovar el parque móvil del cuerpo, ha ido incorporando nuevos vehículos a la vez que daba de baja los más antiguos. La última adquisición ha sido de un centenar de todocaminos en la Escuela de guardias jóvenes de Valdemoro.
Estos coches de la marca Nissan se dividen en dos tipos tal y como han contado a El Confidencial Digital: Bicolor, aquellos que se caracterizan por los conocidos colores de la Guardia Civil (verde y blanco); y los destinados a las Unidades de Investigación, que se tratan de coches normales utilizados por los agentes para integrarse en la ciudadanía sin ser descubiertos.
Desde fuente oficial han declarado a la redacción de ECD que aun no se conoce el destino de estos vehículos. Afirman que la Subdirección de Apoyo tiene que estudiar el estado de los parques móviles y hacer una evaluación de antigüedad de los mismos para así determinar cuáles serán sustituidos por los nuevamente adquiridos.
Lo que se pretende con esta compra es continuar con la renovación del parque móvil de la Guardia Civil que comenzó en 2014. En este año se incorporaron 195 vehículos nuevos mientras que un año más tarde  sumaron 400 más al plan de renovación.
Pues bien la Guardia Civil ha multiplicado la cifra en este 2016. Han adquirido 838 nuevos coches, lo que supone una inversión de 26 millones. Aun quedan la mitad de vehículos por entregar al cuerpo de la benemérita en lo que queda de año

EL CRIMEN DE LAS HERMANAS PAPIN


 
 
 
 

Las hermanas Papin.© Itsaso Álvarez Las hermanas Papin. «Léa fue quien arrancó los ojos a la señora. Yo bajé a la cocina y cogí un martillo y un cuchillo». El testimonio es de una de las hermanas Papin, dos monstruos de crueldad implacable o «dos monstruos sanguinarios», como las describieron los cronistas, que el 2 de febrero de 1933, en la ciudad francesa de Le Mans, asesinaron a una madre y a una hija para las que trabajaban. Del caso se ha escrito mucho y aparece recogido en el libro 'Los más famosos casos de psicosis' (Barcelona, Paidós, 2001). Los periódicos de la época siguieron con malestar el suceso y, una vez sentenciado, respiraron y echaron tierra sobre él. Pero psicólogos, juristas, poetas, cineastas y dramaturgos lo desenterraron después. Un delincuente habitual con pasión de escritor, Jean Genet, se inspiró en el suceso y concibió en 1947 uno de los pocos ritos trágicos genuinos del teatro contemporáneo, 'Las criadas' ('Les Bonnes', en su título original). En su estreno sufrió la repulsa de gran parte del público y la crítica, pero pasados los años se ha considerado uno de los textos dramáticos clave del teatro del siglo XX. Hace tres años se representó en el Teatro Arriaga.
El crimen cometido por estas dos jóvenes conmocionó a Francia y dejó entrever la situación del servicio doméstico. Lo absurdo de todo es que dio lugar a muy diversas justificaciones. Llegó a decirse que aquellas mujeres que escogían el oficio de sirvientas lo hacían movidas por algún tipo de atraso mental o afectivo. Las estadísticas revelaron que las empleadas del servicio doméstico eran el colectivo laboral con mayor índice de ingresos en psiquiátricos y mayor número de intentos de suicidio, duplicando el número de ingresos previsibles por su proporción en la población y suponiendo en algún caso más del 80% de los intentos de suicidio de las internas en centros psiquiátricos.
Hoy ofrecemos un sumario relato del caso. La familia Lancelin tomó de criadas en su hogar a Christine y Léa Papin. Tenían 28 y 20 años. Ambas eran hijas de Gustave Papin, un padre alcohólico y abusador, y de Clèmence Derèe. Habían sido empleadas bajo la expresa recomendación de su madre Clèmence, al no poderse hacer cargo de ellas. A otra hija mayor, Emilia, la depositó en un hospicio. Según se determinó, los Lancelin eran personas deferentes y su comportamiento con las hermanas Papin entró siempre en los límites establecidos de la corrección. Por su parte, las hermanas eran tímidas, introvertidas, dóciles y aceptaban su condición. Sin embargo, un día estalló la mecha. Era jueves. La plancha se averió y saltaron los fusibles de la casa. La señora de la casa y su hija Geneviève volvían de compras. Christine explicó que no había podido acabar de planchar y fue reprendida. Entonces Christine y Léa se abalanzaron sobre sus amas y, enfurecidas, les sacaron los ojos y las mataron a cuchilladas y martillazos. Utilizaron variados instrumentos de cocina para destrozar los cuerpos.
Cuando la policía llegó, alertada por el padre de la familia, las encontró en la planta alta de la casa, en su cuarto, compartiéndo la misma cama, cubiertas de sangre. Abajo yacían los cuerpos inertes de la madre y su hija sobre un charco de sangre. Tejidos orgánicos cubrían las paredes y las escaleras. En el último escalón de éstas, un globo ocular intacto, con el nervio óptico completo como apéndice. Las pesquisas policiales y la autopsia revelaron que los ojos de las víctimas habían sido arrancados de sus órbitas cuando estas aún se hallaban vivas, y con las desnudas manos como único instrumento. «Hecho único en los anales de la criminología», se dijo.
Aunque sorprendentemente dueñas de sí mismas durante los interrogatorios, las dos hermanas se derrumbaron súbitamente en el momento de ser separadas. Se entrelazaron y hubo que emplear la fuerza para desanudar su abrazo. Entre alaridos fueron encerradas en dos celdas individuales. En su declaración inicial, Christine argumentó lo siguiente: «Cuando la señora regresó le informé que la plancha estaba descompuesta de nuevo (la habían llevado a arreglar el día anterior) y que no había podido planchar. Ella quiso lanzarse sobre mí, estábamos mi hermana y yo. Al verlo le salté a la cara y le arranqué los ojos con mis dedos. Me equivoco, salté sobre la señorita Génevieve. En ese momento Léa, saltó sobre la señora y le arrancó igualmente los ojos. Cuando hubimos hecho esto, ellas se pusieron en cuclillas en el lugar; enseguida bajé a la cocina y fui a buscar un cuchillo y martillo. Con esto mi hermana y yo nos encarnizamos sobre nuestras dos patronas. No tenía odio sobre ellas, pero no admito el gesto que la señora tuvo esa tarde hacia mí».
Llegaron los trámites policiales, el horror ante el hecho concreto, los impávidos inspectores que, dominados por lo ominoso del acto, no podían resolver la situación. Los psiquiatras buscaron desesperadamente una explicación científica, guareciéndose en el argumento homosexual entre hermanas, epiléptico-histérico, etcétera. Algunos dijeron que las hermanas «llevaron a cabo el sueño, consciente o inconsciente, de toda sirvienta, de vengarse de la señora con más razón si la ésta es buena y estorba el odio sin culpa». Cinco días después, la hermana menor, Léa, contó a un juez que «cuando la señora levantó los brazos sobre mí tuve miedo que ejerciera violencia sobre mí y mi hermana, como lo había hecho ya antes». Narró que «un día percibió en el suelo un pedazo de papel, me agarró del brazo y, pellizcándome, me forzó a arrodillarme». También comentó que habló de todo esto con su madre, Clèmence, y que ella le dijo que «si eso se repetía y era necesario se defendiera».
Durante el juicio, el fiscal basó su alegato en la imagen de dos perras rabiosas que muerden la mano del amo que les da de comer. Los defensores coincidieron en la rutina de irresponsabilidad por demencia. Los jueces sentenciaron pena de muerte conmutada por reclusión en un manicomio a Christine, y diez años de cárcel a Léa. Las hermanas Papin, «las perlas de los Lancelin», como las llamaban los vecinos, que tenían la idea de que eran dos chicas muy discretas y trabajadoras, no quisieron recurrir la sentencia y se negaron en rotundo a dar las gracias a sus abogados defensores. Su madre fue a visitarlas a la cárcel. Sus hijas no se inmutaban, no contestaron a ninguna de sus preguntas, la llamaban 'madame' (señora). En el manicomio de Rennes, donde la internaron, Christine se negó a comer y, poco antes del estallido de la II Guerra Mundial, murió de inanición. Su informe se perdió en el incendio de la institución médica a causa de un bombardeo de la aviación aliada durante la ocupación nazi. Léa salió de la cárcel el 3 de febrero de 1943. Volvió a casa con su madre y murió a los 70 años.
Durante mucho tiempo Francia se apasionó con la historia de las hermanas asesinas y se dividió en dos. Los más numerosos exigieron de inmediato que la justicia desenvainara sus filos, se reclamaba una venganza ejemplar. En la otra vereda, la inteligencia marxista y surrealista tomaba la palabra y se adueñaba de la noticia policial para defender sus ideas. Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir transformaron a las dos hermanas en víctimas de la lucha de clases. Entre las múltiples voces no faltó la del joven psiquiatra Jacques Lacan, quien no mucho tiempo antes del crimen había publicado 'La psicosis paranoica en sus relaciones con la personalidad’, conocida como 'El caso Aimée'. En el historial de Léa y Christine Papin halló la ocasión de continuar y extender sus tesis. Sus consideraciones, no obstante, eran muy diferentes a las de los peritos oficiales del caso, que encontraron a las hermanas Papin «completamente sanas y responsables de sus actos», y por tanto imputables. A favor de Lacan estuvo un psiquiatra, un tal Logre, llamado al estrado por la defensa durante el juicio, quien reclamó para las acusadas el diagnóstico de 'Folie à deux' o «locura comunicada», un raro síndrome psiquiátrico en el que un síntoma de psicosis es transmitida de un individuo a otro. Se dijo que de Clèmence, la madre, a su hija Christine. Y de Christine, la hermana mayor, a Léa, la pequeña.

DESCLASIFICAN DOCUMENTOS DEL M15 SOBRE GARBO EL ESPAÑOL QUE ENGAÑO A HITLER

Cultura

Los informes hechos públicos por los Archivos Nacionales de Kew explican cómo en 1943 su esposa Araceli estuvo a punto de destapar su tapadera
 
Uno de los documentos desclasificados hoy de Garbo
Uno de los documentos desclasificados hoy de Garbo - ARCHIVOS NACIONALES BRITÁNICOS
ABC.es Madrid - Actualizado: Guardado en: Cultura
Araceli González, la esposa de Juan Pujol García «Garbo», el español que engañó a la Alemania nazi sobre el desembarco de Normandía, casi levantó su tapadera, al no poder aguantar su vida en Inglaterra, según revelan unos documentos oficiales desclasificados hoy en el Reino Unido.
«Garbo» era una de las pepitas del MI5, los servicios de inteligencia británicos. Era «el más importante agente doble de la Segunda Guerra Mundial, y puede ser que de todo el siglo XX», según el historiador británico Christopher Andrew. Fue tan eficaz que el régimen nazi le condecoró con la Cruz de Hierro.
Gracias a su campaña de desinformación, logró engañar a Hitler sobre el lugar y la fecha elegidos para el desembarco de Normandía del 6 de junio de 1944. Transmitió a los nazis informaciones que aseguraban que la de Normandía era «una operación de distracción a gran escala» y el que el día J se desarrollaría en Pas de Calais (al norte de Francia), según escribe Tomas Harris, el agente británico encargado de su supervisión, en una nota del 13 de junio de 1944 que figura entre los documentos escritos por el MI5 y hechos públicos por los Archivos Nacionales de Kew.
Juan Pujol García
Juan Pujol García- ABC
El catalán, motivado por un rechazo al comunismo y al fascismo nacido durante la Guerra Civil (1936-39), comenzó engañando a los alemanes con falsas informaciones sobre el Reino Unido que proporcionaba desde Lisboa. Para dotar de credibilidad a sus mensajes, Juan Pujol se servía de «una Guía azul (una guía turística), un mapa de Inglaterra, horarios de trenes», explica una nota del MI5 del 12 de julio de 1943.
«Tenía un estilo simple y animado, un gran ingenio y un celo nacido de la pasión y del idealismo por su trabajo», añade el documento.
Reclutado por los británicos en 1942, Garbo se desplazó clandestinamente con su familia a Londres en 1942 con un supuesto empleo como traductor de la cadena pública BBC. La pareja residía en la población de Harrow, cercana a Londres, desde donde él continuaba gestionando para los nazis una supuesta red de subagentes, que en realidad eran ficticios, mientras trabajaba para el MI5.
Por seguridad, su esposa Araceli y sus dos hijos vivían prácticamente encerrados en casa y controlados, lo que acabó hartando a Araceli, que el 21 de junio de 1943 amenazó con ir a la embajada española y contarlo todo si no le dejaban volver a España junto con sus hijos.
«No quiero vivir ni cinco minutos más con mi esposo», espetó la joven al oficial británico a cargo de «Garbo», Tomas Harris, según los informes.
«Aunque me maten, me voy a la embajada», añadió.
Para evitar una crisis, el agente Harris engañó a Araceli, diciéndole que su esposo había sido despedido por su actitud insensata.
Documento desclasificado de Araceli González
Documento desclasificado de Araceli González- ARCHIVOS NACIONALES BRITÁNICOS
Pujol fue aún más lejos, pues, para erradicar cualquier trazo de rebeldía, sugirió montar una trama para hacer creer a su esposa que había sido encarcelado al intentar defenderla -lo que la llevó a protagonizar un aparente intento de suicidio-.
Como parte de este montaje, los agentes del MI5 llevaron a Araceli a ver a su esposo al centro de detención donde supuestamente estaba preso, lo que hizo que ella prometiera portarse bien a cambio de que le dejaran en libertad.
Harris alaba en el documento «el extraordinario ingenio» de Pujol al urdir una farsa «que permitió salvar una situación que, de otra manera, hubiera sido intolerable».

En los servicios secretos rusos

En otro documento difundido hoy, se revela que en 1945 Harris valoró infiltrar al espía español en los servicios secretos rusos, para que les sirviera de fuente en el Gobierno de Joseph Stalin de cara a la inminente Guerra Fría.
Al final no se llevó a cabo. Pujol simuló su muerte en Angola y recomenzó una nueva vida en Venezuela, donde murió en 1988. Ella falleció en Madrid dos años después.




POLÉMICA POR LAS CONDECORACIONES POLICIA (mas de lo mismo )

 

Interior distingue con una medalla policial a un alcalde y senador del PP salpicado por el 'caso Acuamed'

José Ignacio Landaluce, regidor 'popular' de Algeciras (Cadiz), va a recibir en los próximos días la cruz al mérito policial con distintivo blanco. El nombre del primer edil de la localidad gaditana salió hace sólo cinco meses en la linvestigaciión de las irregularidades en la empresa pública al detectar la Guardia Civil sus contactos con el presunto cabecilla de la trama, Arcadio Mateo, para agilizar una obra hidráulica en su municipio.

El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, junto al ministro del Interior en un acto de julio de 2015. - Imagen MINISTERIO DEL INTERIOR

  • El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, junto al ministro del Interior en un acto de julio de 2015.

                          
  • Este tipo será dificil de olvidar con su manía de dar medallas a presuntos...
De aparecer citado varias veces en un informe de la Guardia Civil incorporado a un sumario de corrupción a ser condecorado por el Ministerio del Interior. José Ignacio Landaluce Calleja, alcalde 'popular' de Algeciras (Cádiz) y senador por esta provincia, va a recibir la cruz al mérito policial con distintivo blanco sólo cinco meses después de que saliera a la luz sus conversaciones con Arcadio Mateo del Puerto, presunto cabecilla de la trama desmantelada en el 'caso Acuamed'. El regidor del PP, que figura en una larga relación de "personas ajenas" a la Policía que son distinguida con motivo de la próxima celebración del patrón de la Policía Nacional, apareció en la causa que investiga el juez Eloy Velasco al hablar por teléfono de manera reiterada con el entonces director general de la empresa pública bajo sospecha para intentar que éste acelerase las obras para un colector en el municipio gaditano ante la cercanía de las elecciones municipales. Ahora, el regidor ha sido propuesto para recibir la distinción por el recientemente jubilado director Adjunto Operativo de la Policía, el comisario Eugenio Pino, según la documentación a la que ha tenido acceso Vozpópuli.
José Ignacio Landaluce ha sido cndecorado en su condición alcalde de Algeciras a propuesta del que fuera 'número 2' de la Policía, el comisaro Eugenio Pino
La distinción ha sido formalizada este martes en la Orden General de la Dirección General de la Policía con la firma del ministro en funciones, Jorge Fernández Díaz, ante la cercanía de la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patrón de la Policía que se celebra el próximo 2 de octubre. Por ello, en los próximos días se impondrán en distintas dependencias de Interior medallas a agentes de la Policía Nacional, pero también de otros cuerpos policiales españoles y extranjeros, fiscales, jueces, funcionarios, periodistas, detectives, empresarios, sacerdotes, comerciales y un largo etcétera cercano a las 600 personas a los que se quiere reconocer su colaboración con la institución. Entre éstos últimos, se encuentra José Ignacio Landaluce, que figura en el lista de condecorados no como senador por Cádiz, sino como "alcalde del excelentísimo Ayuntamiento de Algeciras", cargo al que se aupó en las elecciones de 2011 y que en las últimos comicios municipales, los de mayo de 2015, revalidó por mayoría abosluta tras haber logrado el 44% de los votos.

Las obras para un colector

Fue precisamente antes de esas últimas elecciones cuando los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detectaron varias llamadas telefónicas entre el cabeza de lista del PP para Algeciras y el presunto cabecilla de la trama del 'caso Acuamed' en la que el regidor pedía a éste que agilice los trámites para ejecutar la obra para un colector en su localidad precisamente por la proximidad de la cita con las urnas en la que se jugaba la reelección. El informe de la Guardia Civil sobre dichas intervenciones telefónicas destaca que estas conversaciones reflejaban la preocupación del regidor 'popular' por esta obra: "Era la única promesa, el único compromiso que yo llevaba en mi programa era el tema del colector punto, no llevaba otro, además hoy sale en prensa", se escuchaba al ahora condecorado por Interior.
La conversaciones interceptadas por la UCO recogen cómo Landaluce mete prisa al presunto cabecilla de la trama para agilizar unas obras en su municipio ante la cita electoral
El documento de la UCO destacaba, precisamente, que "motivado por un interés electoral particular del alcalde de Algeciras, tanto Arcadio Mateo como el mismo José Ignacio Landaluce, no dudan en contactar con los diferentes funcionarios públicos y altos cargos de la Administración que tienen que emitir opinión o informe para que pueda llevarse a cabo la obra del colector de Algeciras". Los investigadores sospechan que dicho contrato habría sido preadjudicado mucho antes de tener el marco legal que le diese cobertura a la ejecución y la dotación presupuestaria o de crédito.

Sacerdotes, comerciales, jueces...

Junto al alcalde y senador, en la lista "personas ajenas a la corporación" a las que el ministro Fernández Díaz ha concedido medallas se encuentran otros casos polémicos. Uno de ellos es el de Jesús María Barrientos Pacho, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, quien recientemente presidió la sala de este tribunal que dio luz verde al juicio contra el expresidente Artur Mas por la consulta del 9-N. Éste figura condecorado a propuesta del jefe Superior de Policía en esta comunidad autónoma, el comisario Sebastián Trapote. En la lista figuran, además, dos sacerdotes. Se trata de Luis Antonio Gracia Lagarda, secretario capitular de la Basílica de El Pilar, propuesto por la Jefatura Superior de Policía de Aragón; y Manuel Muiño Amoedo, presidente del Proyecto Hombre en Salamanca, por los responsables policiales de Castilla y León. Junto a ellos, el escultor Juan José Quirón Illán, autor de una figura de los Ángeles Custodios, patrón de la Policía, inaugurada el año pasado en Murcia. También llama la atención el elevado número de personas ligadas al Ministerio de Presidencia, siete, que van a ser reconocidos.
Entre los condecorados, el juez que presidió la Sala del TSJ de Cataluña que ha mandado al banquillo a Mas y la dueña del restaurante situado junto a la Jefatura Superior de Policía de Barcelona
Más numerosos, pero también más lógica su presencia en la relación de condecorados, son los agentes de la Guardia Civil, del Ejército, del CNI y de las policías de otros países como Colombia, Portugal, Francia, EEUU o Reino Unido. Entre estos últimos hay agentes de la CIA y del servicio secreto estadounidense. Interior también ha decidido condecorar a jefes de seguridad de centros comerciales, a un detective de Barcelona, al rector de la Universidad de Córdoba, al responsable de seguridad de SEUR, a un comercial de un multinacional de equipos de refrigeración, a la abogada de un sindicato policial, a varios periodistas, al embajador de España en Bolivia, Ángel María Vázquez, así como a diversos empresarios. Varios de estos últimos, ligados al mundo de la hostelería en Cataluña, como el director del Grupo Salamanca, Francisco Javier Sánchez González, que dirige tres locales en la ciudad; Ernestina Torelló, presidenta y directora de Cavas Torelló; y Josefa Neira, propietaria del Restaurante Neira, especializado en pescado y marisco, y situado, precisamente, junto a la sede de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona.
Un reparto "INDISCRIMINADO" de medallas La tradicional concesión de medallas al mérito policial por estas fechas, coincidiendo con la celebración del patrón de la Policía, ha provocado de nuevo un fuerte malestar policial. El Sindicato Unificado de la Policía (SUP), mayoritario en la institución, ha elaborado este martes un informe al que ha tenido acceso Vozpópuli en el que analiza el reparto de estas distinciones entre agentes, sobre todo las de distintivo rojo, que son las que llevan asociadas una 'pensión' vitalicia del 10% del sueldo. En sus conclusiones, el SUP habla de "desfachatez", "incumplimiento" de la legalidad, "manipulación" y "arbitrariedad" por parte del ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, y su equipo, a los que acusa de utilizar estas medallas "para 'pagar' servicios prestados en 'enjuagues políticos". Las duras críticas se extienden al director general de la Policía, Ignacio Cosidó, al que acusa de mantener un sistema "adulterado" sin ninguna transparencia y que favorece a las escalas de mandos, formada por comisarios e inspectores
En total, este año se van a entregar 3.255 medallas a miembros de la Policía Ncional. De ellas, 191 serán rojas y, por lo tanto, 'pensionadas'. Un número que supone un record. De hecho, desde la llegada al poder del PP, estas condecoraciones 'al valor' practicamente se han duplicado. De las 98 de 2012, se pasó a 141 al año siguiente, a 176 en 2014, y a 189 el año pasado, cifra ahora superada en dos. Un aumento del número de estas condecoraciones 'rojas' que, en opinión del SUP, ha tenido además "un reparto indiscriminado" por las escalas que ha beneficiada porcentualmente.a los mandos. "Si lo que la Administración pretende es recompensar otros méritos que no impliquen riesgo físico, deberían investarse otra norma", recalca el sindicato en su crítico informe. De hecho, el reparto de medallas rojas supone que recibirán una el 7,26% de los comisarios; el 1,56 de los integrantes de la Escala Ejeuctiva, pero sólo el 0,45% y el 0,07% de los de miembros de las escala de subinspección y básica, lo que el SUP considera una "desconsideración" para estos últimos que se ha convertido ya en "recurrente" año tras año. "Nunca nuestra institución fue sometida a tamaño descrédito año tras año, y nunca los policías se vieron tan abandonados por sus propios mandos, centrados en una prolífica actividad de favorecer a sus afines", recalca el informe sindical

80 AÑOS DE UNA RESISTENCIA QUE CONMOVIO AL MUNDO

Ochenta años de una resistencia que conmovió al mundo

Se cumplen ochenta años de la entrada de los legionarios en Toledo, consumando la liberación de los sitiados. Ocho décadas de aquella frase con vocación de bronce: “Sin novedad en el Alcázar, mi general”, que es como saludó Moscardó a Varela.
Kiko Méndez-Monasterio
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Sólo los idiotas pueden pensar que el homenaje que la historia le debe al Alcázar de Toledo tiene algo que ver con la política. Existen en todos los siglos y en todas las naciones episodios dignos de ser recordados y ensalzados, como muestras de que el hombre no es necesariamente esa criatura despreciable que encontramos retratada en los periódicos, y que nuestra naturaleza también es capaz de lo sublime, incluso en mitad del horror colectivo.


Hace ochenta años de la entrada de los legionarios en Toledo, consumando la ansiada liberación de los sitiados. Tres cuartos de siglo de aquella frase con vocación de bronce: “Sin novedad en el Alcázar, mi general”, que es como saludó Moscardó a Varela. No fueron las únicas palabras para el micrófono de la historia, porque también se recuerda la conversación de teléfono que tuvo con las tropas republicanas que sitiaban la Academia, y con su propio hijo.
Era julio de 1936. El coronel Moscardó se había unido al alzamiento militar, atrincherándose con poco más de un millar de combatientes en la fortaleza toledana, entonces Academia de Infantería y hoy Museo del Ejército. El gobierno de la República había ordenado acabar de inmediato con ese núcleo rebelde, y para ello se envían varias columnas desde Madrid.
Fracasados los intentos de tomar la plaza al asalto, el Jefe de Milicias llama por teléfono a Moscardó: “Le doy un plazo de diez minutos para que rinda el Alcázar, y de no hacerlo fusilaré a su hijo Luis que lo tengo aquí a mi lado. Para que vea que es verdad, ahora se pone al aparato”. Llegó entonces la voz de Luis Moscardó: “Nada, papá, que dicen que me van a fusilar si no te rindes, pero no te preocupes por mí”. “Si es cierto -contesta el padre- encomienda tu alma a Dios, da un viva a España y serás un héroe que muere por ella.” Y después se dirige al jefe de milicias. “Puede ahorrarse el plazo que me ha dado y fusilar a mi hijo, el Alcázar no se rendirá jamás.”
La conversación resulta tan incómoda que la han censurado en el nuevo museo, porque hoy el heroísmo se contempla como hace cincuenta años se veía el desnudo: como una falta de pudor.
En los setenta días que duró el asedio, la artillería republicana disparó sobre el edificio más de 3.500 proyectiles de gran calibre, a los que hay que añadir las bombas que lanzaba la aviación, que visitaba a los sitiados prácticamente a diario. Como toda esa lluvia de plomo y fuego no terminaba de rendir a los sitiados, los soldados de Largo Caballero empezaron a escarbar la tierra, construyendo dos minas con las que pretendían que saltara por los aires toda la fortaleza. Casi lo consiguen. La explosión de la primera derribó gran parte de la construcción, y la polvareda tardó veinte minutos en disiparse.
Los milicianos avanzaron entonces convencidos de la victoria, pero entre el humo y los cascotes, cubiertos de sangre y yeso, surgieron una especie de cadáveres vivientes que no tardaron en recuperar el terreno perdido. Estos son sólo algunos detalles del asedio, reuniendo todos sería difícil hacer una película y que no quedase exagerada, porque si en los combates se registraron setenta días de heroísmo militar, en el interior de la Academia se escribía toda una novela de robinsones, imaginación e ingenio al servicio de la supervivencia: se comieron hasta los caballos, construyeron un molino con una motocicleta, y con cuatro médicos que había allí, ninguno cirujano, montaron un hospital en los sótanos, donde se operaba con la luz de candiles alimentados con grasa de caballo. Si hasta editaron un periódico.
Toda una epopeya, en fin, que se comenta con la boca pequeña, casi en la clandestinidad, porque la ley de la Memoria Histórica prohibe detenerse en el Alcázar de Toledo y maravillarse con una gesta que maravilló al mundo, y por la que aquí todavía estamos pidiendo perdón.

LLEGA 'LOS SUPERVINOS 2017'

 

Vinos buenísimos tirados de precio en el súper: cuáles deberías comprar y por qué

No hace falta gastarse más de 20 euros en una botella para tener un buen vino. Con menos de siete euros, podemos quedar como unos reyes sin gastarnos demasiado
Foto: Bueno, bonito, barato y al alcance de todos. (iStock)
Bueno, bonito, barato y al alcance de todos. (iStock)
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En España vivimos como queremos, al menos en lo que a vino se refiere. “Si yo presentara estos vinos que estamos tomando en una colonia europea de viviendas de lujo de Málaga, Girona o Alicante, me hacían presidente de la Unión Europea, porque se vuelven locos con la naturaleza de estos vinos”, explica durante la cata presentación de 'Los supervinos 2017' (Las Guías del Lince), su autor, el enólogo y viticultor Joan C. Martín. “¿No os dais cuenta de lo francos y naturales que son, de lo bien hechos que están? Yo no les encuentro ningún defecto. Y luego, mirad los precios”.


Ahí está la clave de la guía que acaba de presentar su octava edición entre copas de vino para periodistas y tablas de puntuaciones de las que saldrá el Supervino 2017 elegido por la prensa. Ninguno de los vinos probados sube de los siete euros, pero tampoco hay ninguno malo. Ni siquiera mediocre. Algunos de ellos cuestan apenas 2,97 euros, como el Clot d'Encis 2015. En España se puede beber vino muy bueno y muy barato, y la guía sigue siendo, otro año más, la mejor orientación para no perderse entre los lineales de los supermercados, que ofrecen más de lo que parecen. Sobre todo si lo explica alguien como Martín, que a sus 35 años de carrera, sigue mostrando auténtica pasión por su trabajo.

El valenciano, Premio Nacional de literatura gastronómica, ha probado en esta ocasión 901 vinos para elaborar la lista (siempre a primera hora de la mañana, con el paladar dispuesto), que además ha terminado por convertirse en un fenómeno editorial que cada año aumenta su tirada. Como explica su editor, Enrique Murillo, por su independencia: nadie paga nada por aparecer en el volumen y todos los vinos catados se compran en supermercados de España, “haciendo cola como cualquier hijo de vecino”. Este año trae buenas noticias, explica Martín, ya que el nivel y la diversidad han subido aún más. En parte, por la nueva generación de Rueda y un gran progreso de los rosados, que han pasado de ser “el acompañante pobre del catálogo” a una de las sorpresas más gratas.
Joan C. Martín, entre copas, en la presentación madrileña de 'Los supervinos 2017'.
Joan C. Martín, entre copas, en la presentación madrileña de 'Los supervinos 2017'.
“Los vinos seleccionados en esta edición son de más calidad y por lo tanto obtienen en conjunto más 'ojos' [la valoración que le da] que los de la edición anterior”, escribe el autor en el prólogo, en referencia al sistema de puntuación establecido, que tiene también en cuenta la calidad-precio. Este año, hay dos vinos que consiguen la máxima puntuación, un cava y un tinto crianza de la sierra de Málaga:
  • Dominio de la Vega. Authentique Brut Nature. DO Cava. 9,65€. Dónde comprarlo: Hipercor (Cornellà, Barcelona), Consum y El Corte Inglés
'Los supervinos 2017'.
'Los supervinos 2017'.
“Uno de los más elegantes, sedosos y perfectos que podemos catar”, explica en el libro Martín. “Límpido, cristalino, brillante. Color blanco brillante, amarillo verdoso. Aroma perfumado: madreselva, helecho; afrutado (a pera) y frutos secos. Sabor seco, natural, afrutado, salino a frutos secos (avellana); golpe espumoso fino, ligero, regular, hormigueante y fresco”. No es un cava catalán, pero es uno de los mejores de España, como reconocen los cavistas catalanes: su origen se encuentra en Requena-Utiel (Valencia). Como recuerda el autor, el cava es, aunque lo olvidemos, el vino español más exportado.

  • Vega del Geva. Tinto Crianza. Pérez Hidalgo. DO Sierras de Málaga. 8,85€. Dónde comprarlo: El Corte Inglés
El enólogo se lanza a una entusiasmada defensa del habitante de la sierra malagueña, recio y noble, como de novela de Blasco Ibáñez, para de paso elogiar uno de los mejores vinos baratos de España, que en el libro aparece sintetizado con las palabras “la perfección”. “De limpidez brillante y color rojo rubí, tiene un perfume a regaliz, moras silvestres y ciruelos rojos”, escribe sobre él. “En boca es sedoso, a mantequilla irlandesa y confitura casera. Tiene un pase aterciopelado por el paladar y su postgusto es largo y elegante. El cierre; profesional; y la información, completísima, con variedades, proceso, barricas y fechas de envasado en el lote. El precio, justo”.
Un Rueda debe saber a Rueda. Deconstruir el vino para hacerse el Ferran Adrià me parece un horror
Son tan solo dos de una larga lista de 102 supervinos (menos de 6,99€) y 48 megavinos (menos de 14,99€). Los factores que Martín tiene en cuenta son muchos: no solo la calidad, sino también el origen (“lo siento, un Rueda debe saber a Rueda, eso de deconstruir el vino para hacerse el Ferran Adrià me parece un horror”), las características (“si me dicen que es joven, tengo que encontrar la juventud”), la presentación y la información.
Martín ha elaborado para la cata presentación en La Central de Callao una pequeña selección de vinos, de entre los cuales saldrá el ganador. Son seis bazas ganadoras, recogidas en el libro y que cuestan poco más que un tetra-brick. La selección es la siguiente:
  • Casa Cesilia. Casa Sicilia, DO Alicante, 4,90€ (blanco): “Para quien diga que en el mediodía español no se pueden hacer grandes y finos blancos, aquí está este blanco joven de Casa Cesilia hecho con macabeo y 'sauvignon blanc”.
  • Pago del Vicario. Petit Verdot Rosado. Vino de la tierra de Castilla, 3,99€ (rosado): “Singular rosado de 15º, vendimiado nocturnamente, de la variedad tinta 'petit verdot', que parece haberse aclimatado muy bien en Pago del Vicario, situado en la Ribera del Guadiana, junto a las primeras estribaciones de los Montes de Toledo y cerca de Ciudad Real”.
  • Clot d'Encis 2015. Tinto joven. Agrícola Sant Josep. DO Terra Alta, 2,97€ (tinto): “Tiene una densidad exquisita por su cuerpo y postgusto elegante. Presentación excelente e información completísima, con fecha de envasado. Como es un tinto joven que va a durar, bienvenida la información. El precio, un regalo”. Quizás el vino que mejor acogida tuvo durante la cata, ¡y por apenas tres euros! La dificultad es que solo puede comprarse en lugares muy concretos como Caprabo de Tarragona, Bonpreu o Esclat.
  • MO Monastrell 2013. Sierra Salinas. DO Alicante. 6,35€ (tinto): “Supervino del año en la edición 2016, este tinto lleva camino de convertirse en un valor histórico. Lo debe a su 'terroir', que no dejaremos nunca de recomendar: la Sierra de Salinas en el Vinalopó”. Como recuerdan autor y editor, la mayor parte de vinos cambian cada año. Sin embargo, este es tan bueno que se ha mantenido en las últimas ediciones.
  • Aubelló 2013. Barrica. Capçanes. DO Montsant. 4,99€ (tinto): “Aubelló es un tinto criado durante nueve meses en barrica de roble francés. De intenso color de cereza roja con ribetes morados casi negros. Elaborado con garnacha y syrah. Aroma de frutos rojos y también de frutos secos como la avellana”.
  • Peñamonte tinto crianza 2013. Bodegas riojanas. DO Toro. 6,80€ (tinto): “Este crianza es ya un reserva, pues el que compré en abril de 2016 es de la cosecha 2010. La bodega le ha dado cuartelillo”.
Son tan solo seis opciones de las muchas que ofrece el libro, que encajan según la ocasión y el gusto (y, por qué no, el bolsillo, aunque todos sean realmente baratos). ¿Qué nos falta en cuestión de vinos? Quizá, como explica Martín durante la presentación, aplicarnos el cuento de los franceses: “Con el vino todo el mundo es serio y riguroso. Si hay un valor nacional, es respetado, es un valor de la república y la 'grandeur'. Nadie va a decir, 'como me viene bien, compro a los del panel de catas”. Sus palabras muestran que el vino no tiene por qué ser caro. Tan solo riguroso… y un disfrute, como el contagioso tono exaltado del enólogo demuestra.

Cómo comprar un vino en el súper

Todo muy bonito, pero ¿cómo saber qué botellas son las mejores cuando llegamos al establecimiento? Joan Martín, que se ha pateado establecimientos de todo el país para encontrar esos vinos desconocidos que son los que más le sorprenden, ofrece una somera explicación: “En un lineal, el supermercado te da tres centímetros para que ocupes una botella. Cuanto más veces rote esto, más beneficio tendrá, lo que no siempre tiene que ver con la calidad. El vino que más se vende no es el mejor. Cuando un vino no se vende, no rota, le van matando poco a poco y le van quitando de la vista”.
En resumen: lo que te encuentras a la altura de los ojos es lo que más se vende, lo que más rota. Si algo no se vende, va siendo desplazado a otras alturas y, además, se le baja el precio. Moraleja: hay que agacharse para encontrar los mejores vinos, los 'curiosones', al mejor precio. “Cuando voy al lineal, hay que ir para abajo”. Quizás a la altura de la rodilla o del tobillo, pero rara vez a la altura de los ojos.