lunes, 9 de noviembre de 2015

LA MARCHA VERDE



A principios del decenio de los 70, los vientos descolonizadores de África llegan al Sáhara Español: El 20 de Mayo de 1973 se produce el primer ataque del Frente Polisario: Un asalto al puesto de la Policía Territorial del Pozo de Janquel Quesat, a 42 kilómetros al norte de Edchera, comenzando así los enfrentamientos con elementos pertenecientes a esta organización. Tras otras escaramuzas, unos meses más tarde, concretamente a partir del 26 de Enero de 1974 se iniciaron diversos ataques y hostigamientos en la zona de Tifariti, Hausa y Edchera. Por otro lado, a partir de este año, debido no solo a las tensiones internas de la población saharaui sino también a las apetencias anexionistas de Marruecos, se ordenó reforzar la frontera norte y los destacamentos de esta zona. No en balde, las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos, habían comenzado a lo largo del 74 a concentrar unidades (la famosa Brigada del Golán, que había combatido en Siria contra Israel) al sur del río Draa, en unas posiciones claramente provocadoras hacia las fuerzas españolas.

Las bases principales del Ejército marroquí se encontraban en Tarfaia, la antigua Villa Bens al norte de Daora, Abattih al norte de Sequen, Meseied al norte de la zona montañosa de Argan y en Zag al noroeste del puesto de Edcheiría. La profundidad de este despliegue venía dada por las unidades que ocupaban Tantán, Gulimin e incluso Agadir. La Presidencia del Gobierno dictó una Directiva (2/74), aprobada por la Junta de Defensa Nacional, estableciendo unas normas para elaborar una serie de planes de defensa para el Mando Unificado Canarias-Sáhara. Entre los objetivos prioritarios se encontraban: "defender la integridad de nuestros territorios africanos, su mar territorial y espacio aéreo y asegurar el ejercicio de la soberanía en ellos, haciendo uso de la fuerza si fuera preciso". Por tal motivo el Tercio dio protección a numerosas bases en el interior como Hausa, Echedeiria, Mahbes, etc. Las unidades de la VII Bandera fueron alertadas y se turnaban en la defensa de estos destacamentos. Sin embargo el día 11 de Septiembre se suspendió, por orden superior y de manera temporal, la protección a estos puntos, concentrándose las unidades en el cinturón defensivo alrededor de Smara temiéndose un ataque a la ciudad santa del desierto. Unos días más tarde, desde el 18 de septiembre al 24 del mismo mes la VII Bandera salió de nuevo, por orden del General Jefe del Sector, a cubrir una posición de espera en Gaada (cuello de Matgrada), replegándose posteriormente a su cuartel de Smara. A partir del 27 de Septiembre de 1974 se empezaron a realizar destacamentos en la zona de Saguia el Hamra. No obstante, a la vista de cómo se iban desarrollando los acontecimientos, España fue modificando su actitud y anunció la organización de un referéndum, que debería celebrarse antes de Julio de 1975…

Por su parte el General Jefe del Sector del Sahara ordenó la organización de una posición defensiva entre Daora y la Sebja de Um Debóaa para cerrar la posible penetración de fuerza enemiga desde el norte por la carretera que conducía desde Tah a El Aaiun, en el lugar conocido como Aguiul Tel-li. Las obras requirieron el concurso del Arma de Ingenieros. El lugar, tácticamente idóneo era pura roca bajo la capa de arena. Las unidades de la Legión participaron colaborando en el trabajo y proporcionando seguridad a los mismos. Así, el día 5 de Octubre de 1974 dieron comienzo las obras. Por otro lado el 3 de Noviembre se realizaron destacamentos en Sidi Ahmed Laarasi. El 21 de Diciembre se suprimieron los destacamentos en Sidi Ahmed Laarasi, centrándose la actividad en dar de nuevo protección a la base de Tifariti y a los numerosos convoyes de combustible y material destinados a la construcción del nuevo helipuerto de Angala y Tifariti.

En la noche del 17 de Diciembre de 1974 se produjo, por parte de un grupo de 19 saharianos del Polisario, un hostigamiento al puesto de Tifariti. Los rebeldes pretendían atacar la sede del Gobierno y secuestrar al intérprete Kureina. No lo consiguieron y tras el tiroteo se retiraron en dirección a Mauritania. Al amanecer del día 18 salió en su persecución una unidad de la Policía Territorial (47 hombres) que cayó en una emboscada en la zona de Gleibat Akyeyemat y Gor le Freinina, a 8 o 10 km. de la frontera sufriendo un muerto, 8 heridos y 2 desaparecidos. Se solicitaron refuerzos y el General Jefe del Subsector mandó una patrulla de Tropas Nómadas a las órdenes del Teniente Rogelio García de Dios, dos aviones Saeta y dos Secciones de la IX Bandera al mando de los Tenientes Mariano Cuesta Nuñez (4º Tercio) y Enrique Alonso Marcili (3er Tercio). Los 19 hombres del Polisario se encontraban ocultos en una zona de cuevas fuertemente parapetados por las rocas.

Sobre las ocho y cuarto de la mañana del día 19, las dos Secciones legionarias reunidas bajo el mando del Capitán Fernando Enseñat y Sánchez Cruzat, de la VII Bandera, iniciaron el asalto a las cuevas jugando con ventaja los rebeldes por estar bien parapetados, pero los legionarios tenían ganas de entrar en combate y avanzaron con ímpetu y demostraron su valor, causándoles seis muertos y tres heridos. Un total de seis muertos y once heridos fueron las bajas propias. El entonces Teniente Alonso Marcili narra en primera persona  cómo vivió esos acontecimientos: "El 4º Tercio que se había desplazado desde el sur del Sahara al norte con motivo de la lucha contra el Frente Polisario, se mantenía de reserva en Edchera, mandando una Compañía helitransportada al Aaiún y otra motorizada a Smara, donde estaba yo. Hay que tener en cuenta que muchas unidades del 3er Tercio estaban destacadas fuera de esta base reforzando puestos. Al ocurrir el hostigamiento a Tifariti, hubo que salir de inmediato y ocurrió que aunque el Jefe de la VII Bandera era el responsable de esta acción por encontrarse en su zona de operaciones, la única unidad disponible en ese momento era la 3ª Compañía de la IX Bandera del 4º Tercio en reserva, saliendo el Tte. Mariano Cuesta con una Sección y yo con otra, por no existir ningún Oficial del 4º Tercio. Ambas Secciones iban al mando del Capitán de la VII D. Fernando Enseñat Sánchez Cruzat con una pequeña Plana Mayor también de la VII Bandera, entre los que se encontraba el Brigada ATS. D. Antonio Belda Valero, un magnífico tirador de fusil, además de buen ATS".

Por su parte el Coronel Enseñat que fue el Capitán de la VII que mandó las dos Secciones legionarias durante el combate, describe de los preparativos del mismo: "En la tarde-noche del día 18 de Diciembre habían empezado a llegar a la pista de Smara las bajas sufridas por la Policía Territorial, teniéndose ya conocimiento de la muerte de algunos de ellos. Ante la gravedad de los acontecimientos se propuso al Mando del Subsector que una Compañía motorizada de la VII Bandera se trasladara aquella misma noche al lugar del combate; pero éste, con buen criterio, consideró que era suficiente reforzar las tropas que allí se encontraban (una Sección de 3/IX/4 Tercio, Compañía destacada en Smara para reforzar la VII Bandera, con guarnición en la citada plaza, una Patrulla de Agrupación de Tropas Nómadas y la Unidad de la Policía Territorial que había sufrido la emboscada) con otra Sección legionaria que al amanecer sería helitransportada a Gor le Freinina. Y es esta noche, la del 18 al 19 de Diciembre, la que da motivo a contar lo que realmente pasó en el cuartel de Smara antes de salir hacia Tifariti. Hacía tiempo que la Legión no combatía, el Credo Legionario brota a borbotones, pero ya no era el momento de recitar los Espíritus de combate y acudir al fuego; ahora era la oportunidad de cumplirlos y ¡bien que se cumplieron!. Al pedir voluntarios, mandos y tropa daban el paso al frente y cada cual invocaba en su beneficio lo que más le favorecía para ir a combatir: antigüedad en la Bandera, antigüedad en su Tercio, en la Legión, en el empleo... Se decidió que debía ser otra Sección de la 3/IX/4 y su mando el Teniente D. Enrique Alonso Marcili, que alegó ser entre los de su empleo el que más tiempo de destino en la VII Bandera. Idea que fue inmediatamente aceptada por mí, como Capitán de la VII Bandera que mandaría las dos Secciones legionarias, puesto que era el mismo criterio que pensaba exponerle al Jefe de la VII Bandera, y que éste aprobó por considerarlo el más acertado.

Al amanecer del día 19, después de ser arengados por el Capitán que mandaría a los legionarios, ante el espíritu de la Bandera de España (en ese momento no izada) y el grandioso mosaico con el escudo de la Legión – en el pavimento inmediato a la entrada principal del Acuartelamiento -, fueron trasladados en los helicópteros al lugar previsto. Y aquí queda relatado desde mi emocionado recuerdo lo que ocurrió íntima y discretamente en aquel acuartelamiento antes de acudir al fuego y en vísperas del combate...

Por eso, no quiero terminar sin un recuerdo para el entonces Brigada ATS D. Antonio Belda Valero, que ya había causado baja en la VII Bandera y su relevo precisamente en esos días se había incorporado, que exigió, como más antiguo, formar parte de la unidad helitransportada. Las bajas habidas hasta la noche del día 18 y el peligro de las que podían sufrirse, aconsejaban la presencia de un muy cualificado sanitario. También hacer mención al legionario Antonio Monreal Rueda, operador de radio, pues para el Capitán de la VII Bandera que iba a mandar las dos Secciones había que designar a un operador. Se pidieron voluntarios en la 1/VII para tal cometido, dieron el paso al frente todos los operadores y algunos que no lo eran; al cuestionarles por qué se ofrecían si no tenían la especialidad, manifestaron que estaban dispuestos a aprender su manejo aquella misma noche…"

Tras haber desplegado sus tropas en la frontera del Draa, Marruecos rehuyó un enfrentamiento abierto con el Ejército español, que mantenía a la Legión en primera línea de combate. Oficiales marroquíes comenzaron la identificación y captación de antiguos combatientes del Ejército de Liberación, que ya habían intervenido en la guerra de 1957-58, integrándolos en el que sería llamado FLU (Frente de Liberación y Unidad) para recibir, durante seis meses, instrucción terrorista encuadrados en el 7º Batallón Meharista de Tantán. En los primeros meses de este año se calculaba en unos cuarenta los comandos que ya estaban preparados para la acción, encontrándose distribuidos a lo largo de la frontera en las bases militares marroquíes de Tarfaya, Abattih, Meseied y Mosbah.

En la primavera de 1975, siguiendo con esta escalada de violencia, a través de las dunas existentes entre El Aaiún y la costa se empezaron a infiltrar grupos de saboteadores pro-marroquíes con fines terroristas. Así el 1 de Mayo, dos Secciones de Fusiles y la Sección de Armas de Apoyo de la 1ª Compañía de la VII Bandera, reforzaron los puestos de Hausa y Echdeiría. El día 4 se inició una acción de fuego con armas automáticas y pesadas contra el citado puesto de Echdeiría. Localizados los asentamientos de las armas al noreste y este del puesto, se contestó con fuego de armas automáticas y morteros pesados, cesando la acción enemiga a los 10 minutos de haber comenzado. La 6ª Compañía de la VIII Bandera salió urgentemente hacia la frontera. En los reconocimientos efectuados a la mañana siguiente, una patrulla del Tercio 3º de la Legión localizó la zona de asentamientos, encontrándose 200 vainas y la cola estabilizadora de una granada contra-carro de fabricación rusa. El día 7, Radio Rabat reconoció que el ataque había sido llevado a cabo por el FLU, estando coordinado con otro simultáneo contra el puesto de Mahbes. Del mismo modo, también en los primeros días de Mayo de 1975 se detectó una gran actividad del Frente Polisario en el sector que cubría la VII Bandera, y se tuvieron que reforzar los destacamentos de Hausa y Echdeiria y Tifariti.

El 10, dos Patrullas del Grupo de Smara de la Agrupación de Tropas Nómadas, denominadas “Pedro” y “Domingo”, recorrían la frontera en misión de vigilancia, y a la altura de Mahbes y de la Sfeia perdieron el contacto con la base. Los soldados indígenas, que habían sido captados por el Polisario, se sublevaron y capturaron por sorpresa a dos Tenientes y seis soldados europeos de la 1ª Patrulla, y a dos Tenientes, un Sargento y cinco soldados europeos de la 2ª. Murió el soldado Ángel Moral. A modo de respuesta y como unidad de reacción se constituyó el Subgrupo Táctico Matachel formado por la 3ª Cía. y dos Secciones de la 2ª Compañía de la VII Bandera. El Subgrupo Táctico se dirigió al Pozo Moslami sin que pudiese tomar contacto con el enemigo.

El 12, dos días después de haberse producido las deserciones de las patrullas de nómadas, grupos saboteadores marroquíes intentaron infiltrarse a través de las cadenas de dunas existentes entre El Aaiún y la costa. Su pretensión de llegar a la ciudad fue evitada por las patrullas del Tercio 3º, que en diversos enfrentamientos les causaron varias bajas y algunos prisioneros. Del D. Juan de Austria las patrullas del Tercio tan sólo resultaron dos legionarios heridos.
 

Por su parte, una representación de la ONU se desplazó al Sahara en ese mismo mes para averiguar qué estaba pasando realmente. El informe de la misión visitadora se redactó en Nueva York a finales de ese verano. En él se reconocía que la población estaba categóricamente a favor de la independencia y en contra de las reivindicaciones de Marruecos y Mauritania. El mismo día de la llegada de la misión, el 15 de Mayo, tuvo lugar un incidente muy grave, debido a la escalada que se produjo en los medios empleados: Dos helicópteros españoles UH-1D de la UHEL II, en misión de vigilancia de la frontera norte, fueron atacados, dentro de territorio español, por dos misiles antiaéreos SAM 7, disparados por efectivos de las FAR. Los misiles fallaron por muy poco gracias a la pericia de los pilotos pero no sería el último incidente de esta clase. Esa misma tarde, un grupo de marroquíes, que se disponía a atacar la emisora de El Aaiún fue detenido por la Policía Territorial. Otro grupo de las mismas características, pero con armas pesadas, intentó atacar el puesto de Hagunía, pero se retiró tras el envío de varias patrullas españolas que le causaron varias bajas. Las agresiones continuaron mientras que la visita de Naciones Unidas recorría todo el territorio. Otros comandos marroquíes fueron detenidos el 17 y el 20 de Mayo, por fuerzas de la Policía Territorial, algunos dentro de El Aaiún cuando pretendían colocar bombas.

El día 23 se produjo la segunda gran deserción de tropas saharauis al servicio de España, a la que ya hemos hecho referencia. Ese día 16 agentes de la Policía Territorial, que hasta entonces habían luchado con una fidelidad y abnegación sin límite, desertaron del puesto de Guelta Zemmur previo acuerdo con elementos infiltrados del Frente Polisario. Al saberse lo sucedido, una Sección de la 8ª Compañía salió de El Aaiún para reforzar la base de Guelta, mientras que la VII Bandera enviaba desde Smara a Tifariti a la 3ª Compañía. La situación creada obligó al Estado Mayor del Ejército a trasladar al territorio unidades de refuerzo procedentes de Canarias y la Península. Así, en 1975 la guarnición Smara aumentó considerablemente al incrementarse con un Batallón del Regimiento Tenerife 49, mientras que en Villa Cisneros las pocas unidades de la Legión que habían quedado en la ciudad, tras la marcha del Tercio hacia el norte, fueron reforzadas por un Batallón del Regimiento Canarias 50 y Fuerteventura 56. Sucesivamente llegaron al Sahara una Bandera Paracaidista (al final hubo hasta dos), dos Compañías de Carros Medios (luego llegó a desplegar un Batallón de Carros del Alcázar de Toledo) y un Grupo de Artillería Autopropulsada XII de la División Acorazada Brunete. También se envió Artillería de Campaña de los Regimientos 93 y 95 así con el Regimiento Mixto de Ingenieros Nº 9.

Cabe señalar que diariamente la Sección de Operaciones Especiales (SOE) del 3er Tercio, al mando del Tte. Constantino García Palomo, encuadrada en la Cía. de Plana Mayor, montaba emboscadas nocturnas en la cadena de dunas costera. Por otra parte, y en prevención de que los fellagah se apoyaran desde el interior del territorio en sus incursiones sobre el Aaiún, el Mando del Sector del Sahara decidió crear una zona vacía consistente en una franja de terreno de 25 kilómetros de profundidad en la que se prohibió el asentamiento de población nativa con objeto de evitar que sus jaimas dispersas fueran refugio de guerrilleros. Para hacer efectivo el control sobre esta zona, se le encomendaba esta misión a un Subgrupo Táctico compuesto alternativamente por una Compañía de fusiles, a la que se le agregaba una Sección del Grupo Ligero de Caballería, o bien un Escuadrón Ligero con una Sección de fusiles.

Lo cierto es que es que resultaba bastante difícil la localización de los polisarios mediante este tipo de operaciones ya que el saharaui, con ojos y oídos acostumbrados al desierto, era capaz de detectar a gran distancia el mínimo destello de luz, interpretar perfectamente cualquier nube de polvo y percibir el ruido de vehículos a muchos kilómetros, determinado de inmediato la dirección en que se movían las patrullas motorizadas del 3er Tercio. A esto debemos añadir su profundo conocimiento de la zona, recorrida mil veces desde que siendo niños cuidaban del ganado. En definitiva, los guerrilleros, contaban con tiempo suficiente para abandonar rápidamente la zona y ocultarse. De hecho, las partidas sorprendidas, casi siempre lo fueron por alguna patrulla a camello, moviéndose en silencio y por zonas no aptas para vehículos.

El 8 de Junio de 1975, mientras se celebraba en el Batallón de Instrucción de Reclutas una Jura de Bandera, con la Enseña del Tercio, se alertó a la unidad porque se habían identificado unidades marroquíes que cercaron el puesto fronterizo de Tah, guarnecido por un Pelotón de Policía Territorial. Por la noche se formó un Grupo Táctico, al mando del Teniente Coronel Traveseado, Jefe del Grupo Ligero formado por el propio GLC, la 6ª Cía. de la VIII Bandera y una Batería de Artillería con la misión de ocupar, y si era necesario recuperar, el citado puesto fronterizo. Ese mismo día la tensión en la frontera con Marruecos subió alarmantemente. La causa principal era la presencia de una Compañía Meharista marroquí en las inmediaciones de la base de Mahbes. Con la intención de evitar males mayores y en previsión de alguna acción hostil la 1a Cía. reforzada con una Sección de la 2a Compañía, a las órdenes del Capitán. D. Federico Sancho González, se desplegó en la zona. Poco después, otras informaciones apuntaron el incremento en el movimiento de unidades marroquíes en el sector fronterizo. De nuevo y con intenciones disuasorias salió otra unidad, la 3a Cía., hacia la zona caliente instalándose en el puesto de Hausa.

Al amanecer del día 9, mientras los helicópteros armados de la UHEL certificaban desde el aire el repliegue de las unidades marroquíes, el Grupo Táctico del Teniente Coronel Travesado ocupaba el puesto de Tah. El 10 de Junio se presentó en el acuartelamiento de Smara la 3ª Sección de la 2a Cía., cumplimentado una singular misión: dar escolta a un sorprendentemente numeroso grupo de prisioneros. La Compañía Meharista marroquí que había hecho saltar la tensión en la base de Mahbes había sido apresada al completo en dicha zona por legionarios del 4º Tercio. El grupo de prisioneros lo componían un Capitán, tres Ayudantes, cinco Sargentos Primeros, once Sargentos, cinco Cabos y dieciséis soldados con su armamento, munición, equipos, material y vehículos, incluido un misil SAM 7.

 

El Coronel Adolfo Coloma, Teniente de la 6ª Cía. durante la Marcha Verde narra la acción sobre Tah: "En 1975, los actos terroristas sobre personas e instalaciones (voladuras de las estaciones de Fos-Bucraa) crearon en el Sahara un clima de intranquilidad y tensión. Las Fuerzas Armadas reforzaron los destacamentos y establecieron posiciones defensivas a lo largo de la frontera norte con Marruecos. En la VIII Bandera la 6ª y 7ª Compañías se relevaban periódicamente en el control de las zonas A y B de la frontera. La 8ª Cía. helitransportada, efectuaba continuas salidas de reconocimiento sobre posibles zonas conflictivas. Durante todo el año, se produjeron muy a menudo alertas motivadas por distintas informaciones sobre movimientos y probables acciones del Polisario o de unidades marroquíes. Estas alertas suponían el acuartelamiento inmediato y, casi siempre, la salida de la Bandera en armas a la zona de posible conflicto. Agravaba la situación el hecho de que se estuvieran produciendo deserciones entre el personal nativo de la Agrupación de Tropas Nómadas y de la Policía Territorial, que culminaron con el apresamiento de dos patrullas de nómadas.

En el verano, la Bandera, fruto de una alerta, se encontraba establecida en las proximidades de Daora a falta de la 6ª Cía. que realizaba control en las citadas zonas A y B formando parte de un Grupo Táctico de Caballería. A primera hora de la tarde del día 8 de Junio de 1975, se personó en el Puesto de Mando el Capitán Jefe de una Compañía de la Policía Territorial, informando que se dirigía al puesto fronterizo de Tah porque noticias algo confusas hacían suponer que se había producido la deserción de los agentes nativos del puesto o que éste había sido ocupado por tropas marroquíes. En consecuencia, tenía orden de, manteniendo el enlace radio con la Bandera, atacar Tah si confirmaba la segunda hipótesis. La Bandera debía permanecer dispuesta a acudir en su apoyo. Por la noche se escuchó, desde el vivac de la Bandera, el sonido que producían las explosiones de los morteros y el tableteo de las ametralladoras y demás armas con que contaba aquella Compañía. Era evidente que se estaba produciendo el ataque y, fatalmente, se había perdido el enlace. Siguieron momentos de zozobra entre los componentes de la Bandera por carecer de noticias sobre el resultado de aquella acción.
 

Sobre las 02:00 horas del día siguiente se recibió orden de intervenir. Un mensaje del Cuartel General decía textualmente: Recuperar Tah a toda costa al amanecer. A las 04:00 horas comenzaron las unidades a disponerse para el movimiento, que se inició poco después con la 7ª y 8ª Cía. en primer escalón, las armas pesadas y el Puesto de Mando en el centro del despliegue y, en segundo escalón una unidad heterogénea constituida con personal de Tropas Nómadas y Policía Territorial de lo que era la guarnición de Daora. Proporcionaba seguridad a retaguardia la Sección de Reconocimiento. Al amanecer del día 9, Tah se encontraba a la vista y las Compañías de vanguardia comenzaron a proporcionar información, según la cual no se observaba actividad alguna, lo que quedó confirmado poco después al alcanzar las vanguardias de Tah. Con cierta decepción se recibió la orden de regresar a la zona de Daora y, finalmente, al día siguiente, retornar a El Aaiún.

Como curiosidad decir también que unos meses más tarde, el día 15 de Octubre, la Bandera salió al completo de sus efectivos hacia la frontera con Marruecos, en la denominada operación Acampada, que tenía por objeto detener toda posible penetración marroquí en territorio español. El día 2 de noviembre se produjo una visita inesperada al territorio del Príncipe Don Juan Carlos de Borbón, siendo al 8ª Cía. la encargada de rendirle honores en el aeropuerto de El Aaiún. La VIII Bandera formó en el patio de armas del acuartelamiento de Sidi-Buya junto con el Grupo Ligero Sahariano y la Plana Mayor del Tercio para ser revisadas por su Alteza Real".

Nuevamente la 6ª Cía. fue alertada el día 21 de Junio de 1975 y desplegó en las inmediaciones del Puesto de Tah, reconociendo la zona, que había sido minada por fuerzas marroquíes mediante trampas explosivas, siendo activada una de ellas por un vehículo del Regimiento de Artillería nº 64, que realizaba un reconocimiento artillero. En esta ocasión perdieron la vida el Tte. de Artillería Gurrea y dos artilleros, dando cobertura y seguridad la 6ª Cía. a las operaciones de rescate.

El 25 de Julio el puesto de Guelta Zemmur, en las montañas Doloa, que discurren en dirección norte-sur paralela a la frontera con Mauritania, fue atacado y saqueado por el frente Polisario. Se alertó a una Compañía de la VIII Bra que recorrió los 360 Km. que le separaban del fuerte, ocupándolo y dejando allí una Sección que se fue relevando mes a mes durante todo el verano. Así cuenta el entonces Capitán Perote su experiencia: "El 26 de Julio de 1975, La 7ª Cía. se encuentra por el Guenna. Sus tres Secciones están haciendo reconocimientos por las zonas asignadas, el Capitán está con su Plana Mayor y la Sección de Armas de Apoyo... mi Capitán acaba de llegar un telegrama urgente, me dice el operador radio, descífralo... ante posibles ataques libios concéntrese en RJ28. Pocos días antes habíamos sido informados de que Gadafi ofrecía todo su apoyo a Marruecos para expulsar a los expoliadores españoles del territorio de Sahara. Mi primer pensamiento fue pues sí que se han dado prisa éstos... RJ28 sabía que eran las posiciones que teníamos en la Sebja de Um Deboa para cerrar la penetración N-S Tarfaya, Tach, Daora Aaiun. Por radio ordené a las Secciones que se dirigieran en la dirección RJ28 encontrándonos sucesivamente sobre la marcha. Mientras iba dando botes en el Land Rover le repetía al operador que volviese a traducir el telegrama... está bien mi Capitán, es correcto. Como no acababa de creerlo le pido la clave y voy traduciendo ante posibles ataques tibios concéntrese urgentemente en RJ28 El operador había escrito libios pensando en tibios pero no había puesto la tilde de la t y encima parecía una l. Llegados a RJ28 el mando superior comunica que el puesto de Tach ha sido atacado viéndose obligada la guarnición a abandonarlo (12 hombres de la Policía Territorial), que una unidad tipo Compañía de la Policía irá a tomar contacto y tratar de recuperarlo y que yo con mi unidad cubra su retirada ante una reacción enemiga superior.

Efectivamente de madrugada llega la unidad de la Policía al mando del Capitán Sandino, me entrevisto con él y sigue en dirección a Tach, al poco tiempo oímos mucho fuego de armas automáticas, granadas de fusil y de mortero, tras el silencio enlazo con el Capitán Sandino y me dice que regresa a su base y que no ha visto reacción enemiga valorable.

Al poco tiempo por radio el General Salazar, Jefe del Sector del Sahara, me ordena a través del Capitán Reig de su Estado Mayor que al amanecer ataque el puesto y que el resto de la VIII Bandera irá en mi apoyo. Reunida la Compañía al amparo de unas grandes dunas cantamos El novio de la muerte (¡qué momento!).

Se inicia el avance, al principio protegidos por el terreno pero unos 500 metros antes de llegar es un llano sin ninguna protección, podemos ser blanco de armas automáticas. Quiero esperar a que la Sección de Armas ocupe unas posiciones al oeste para que con su fuego apoye nuestro avance, cojo un Cetme y me levanto, yo sólo quería ver bien la situación de mis hombres pero este gesto fue como "preparados, listos, ya" toda la Compañía se lanzó al ataque y ya no había quien les parase, yo era uno más. Según nos acercábamos unos vehículos dentro del puesto se dieron a la fuga en dirección a territorio marroquí, después de esto aparecieron dos helicópteros al mando del Capitán Muñoz- Grandes Galilea rudimentariamente armados con unas ametralladoras MG. Lo peor de este mini-combate es que no se sabía que hacer una vez ocupado el puesto, y estuvimos pegados al terreno bajo un sol abrasador unas buenas horas".

Luego Marruecos inició una campaña internacional con amenaza de invasión pacífica. En efecto, en su tradicional discurso del 20 de Agosto el Rey alauita volvió a insistir sobre el mismo tema: "En Octubre o Noviembre a más tardar, sabremos si vamos a entrar en nuestro Sahara por medios pacíficos o por las armas. Cuando llegue el momento, cuando llegue la hora, nos dirigiremos allí con nuestro uniforme militar, para encabezar a quienes quieran aceptar el sacrificio supremo en aras de la recuperación de la tierra usurpada y de la integridad territorial de nuestra patria".

Perote comentaba también un hecho poco conocido: "El 15 de Septiembre de 1975, la 7ª Cía. de la VIII Bandera salió de su base en el cuartel de Sidi Buya ,en la misión de patrulla de reconocimiento; 32 vehículos M-109, 2 Pegaso 30/45 diverso armamento y medios radio y 123 legionarios pero entre estos había unos de excepción: Con motivo del tradicional Aniversario de la fundación de la Legión siempre se han acercado a los distintos acuartelamientos legionarios personas que han tenido o tienen por diversos motivos puntos de unión y afecto hacia este Cuerpo. El ex ministro Sr. Nemesio Fernández Cuesta, el Alcalde de Málaga Sr. Cayetano Utrera, el Subsecretario del Ministerio de Agricultura Sr. Juste Iribarren se encontraban entre estos invitados que con ilusión y curiosidad habían solicitado participar en esta misión. Vestidos con uniforme legionarios, con gorra, gafas y siroquera nadie podía distinguirlos. La Compañía con sus Secciones en orden de marcha y aproximación se dirigía hacia zona conflictiva. Se acercaba a la línea fronteriza con Marruecos, paralelo 27º 40´, con prismáticos se podía divisar una unidad marroquí dentro de su territorio; la emoción les embargaba, el adiestramiento de los legionarios les entusiasmaba, la dureza del territorio y la inusual experiencia les hacía sentirse transportados a otro mundo. Al término de la misión y de regreso a la base, con el corazón todavía acelerado se entró en el capítulo de las confidencias...me llamó aparte el Sr Juste y me dijo: "que pena Capitán, el riesgo que corren. La ilusión que ponen y la sangre que están dejando, cuando este territorio ya no es de España, ya está entregado a Marruecos"... mi cabeza voló a pocos días antes cuando unas minas habían destr0ozado 3 vehículos de una unidad de Artillería, un Teniente, un Sargento y tres artilleros murieron, mi cabeza también se llevó con la imagen reciente de un niño y tres policías destrozados por otro artefacto, la imagen de tantos muertos... El Sargento Carazo de la Legión, el Cabo 1º Irbaz de la Brigada Paracaidista".

Si bien en el mes de Septiembre de 1975 no hubo incidentes a destacar, el 20 de este mes se confeccionaba un plan de operaciones que contemplaba como acciones más probables, ataques de tipo guerrillero por parte de las fuerzas del Frente de Liberación, que, probablemente, intensificaría su actividad en caso de un acercamiento entre España y el Polisario. Recibió el nombre de Operación Trapecio.

El día 2 de Octubre una patrulla de la 7ª Compañía penetró en una zona minada cuando efectuaba unos reconocimientos ordenados por la Sección de Inteligencia del EM del Subsector del Sahara en la Guenna, al sur de Sebjet Tah. Una de las minas destruyó uno de los land-rover, resultando heridos el Capitán Jaime Perote Pellón y el legionario conductor Diego Real Gil. A la semana siguiente, en una nueva salida para el control operativo de la zona esta misma Compañía, al mando del Capitán Martínez Illescas, que se había hecho cargo de la misma tras haber resultado herido el capitán Perote, inició una serie de reconocimientos de la zona de Hasi Tah, en la frontera. Tres vehículos de la Plana Mayor de nuevo penetraron en un campo de minas. Desgraciadamente esta vez las explosiones causaron la muerte del legionario Manuel Torres Álvarez, y heridas de diversa consideración al Capitán de la Compañía, al Tte. Tapia, al Cabo 1º Francisco López Puente y a los legionarios José Luis Vázquez Arias y Bonifacio López de Alba Ruiz.
El Capitán Perote, hallándose convaleciente en el Hospital Militar de Canarias, sin esperar el alta, se incorporó al Aaiún haciéndose cargo nuevamente del mando de la 7ª Cía. La situación se agravaba cada día más. Pero en ese momento, el 3er Tercio, con sus 2.500 hombres y 500 vehículos de combate, era considerado junto con el 4º, una de las mejores unidades del mundo occidental y sus legionarios estaban deseosos de entrar en combate. El propio Capitán relataba el estallido de las minas de la 7ª Compañía: "El 2 de Octubre de 1975 la 7ª Compañía tiene que salir de patrulla hacia la zona vacía, el Capitán se presenta en la 2ª Sección del Estado Mayor. a recibir instrucciones, el Cte. Javier Pardo de Santayana me llama aparte y me dice: "Perote tú que siempre traes información de contacto, acércate al Puesto de Temboscai, puede ser que lo hayan vuelto a activar pues hemos captado una emisora nueva que puede venir de ahí" Es la 01h del día 2, dos Land Rover de la 7ª Compañía a velocidad reducidísima con todas las luces apagadas e incluso quitados los indicadores de la puesta de contacto, atraviesan el Guenna en dirección S-N a Temboscai, atravesando la antigua pista llamada “De petrolitos” (por las prospecciones realizadas por los americanos) y considerada como frontera por los marroquíes, por seguir una línea más identificable y paralela al paralelo 27º40´ frontera real y unos 4 kilómetros al Sur.

En el momento en que al conductor le doy la orden de pare se produce una tremenda explosión en la que la parte del motor salta en mil pedazos, el ruido hace que los tímpanos se desgarren y la sangre salga por los oídos, la cabeza es un cúmulo de sensaciones incontrolables, el gas se hace asfixiante y sólo lo puede entender quien haya vivido algo semejante y lo pueda contar, se trataba de una mina contra-carro MA-9 de procedencia americana, el ir despacio nos había salvado la vida, al pisar la rueda la mina, esta había hecho explosión y el efecto se produjo sobre la parte delantera, el conductor gravemente herido y yo con una fractura pequeña en la pierna. Cuando empiezo a reaccionar veo unas linternas que nos rodean y se acercan al coche, pienso que somos un blanco fácil por las llamaradas del motor y como puedo bajo del vehículo y con el chaquetón apago el fuego del motor, quedaban a unos 10 metros las dos petacas de gasolina de respeto que se llevaban siempre, una a cada lado en la parte delantera, me arrastro a una y la apago mientras veo como un legionario apaga la otra, de repente el silencio, la incertidumbre, nos replegamos sobre el segundo vehículo armado con una ametralladora esperando el ataque del enemigo invisible, que desaparece dejando un rastro de minas sin enterrar, picos y palas, en el segundo vehículo y por las mismas rodadas nos incorporamos al resto de la Compañía, organizada ésta nos dirigimos al puesto de Daora donde poco después llegan los helicópteros (¡qué gran unidad!) que nos evacuaron al Aaiún. El diario marroquí L´Opinion pocos días después publicaba: "En un enfrentamiento armado nuestras heroicas tropas han causado varios muertos a una unidad del Ejército invasor español, entre ellos un Capitán y destrozado varios vehículos"...

Dadas las circunstancias y ante las amenazas de Hassan II, se organizaron 3 Agrupaciones Tácticas y una potente Reserva para hacer frente a una posible invasión. La Agrupación Lince, a base del 3er Tercio bajo el mando del Coronel Timón Lara, ejercería el esfuerzo principal de la defensa consistente en cerrar cualquier penetración Tarfaya–El Aaiún. La Agrupación Gacela (del 4º Tercio), en el Subsector de Edchera, bajo las órdenes del Coronel Mariñas Romero, tenía como misión ponerse a la acción secundaria, cerrando cualquier penetración en dirección al poblado de Hagunia. La 3ª Agrupación, la Chacal, en Smara, cuyo núcleo principal era la VII Bandera de la Legión se opondría a las infiltraciones en la zona de Smara y en la línea de Hausa-Mahbes. Asimismo se establecieron los correspondientes obstáculos consistentes en campos de minas instalados por el Regimiento de Ingenieros Nº 9, a los que los Tercios les prestaban seguridad.

A las 02:00 horas del día 4 de Octubre de 1975, estas Agrupaciones se trasladaron a su zona de responsabilidad. Los Grupos Ligeros Saharianos de Caballería I y II desplegaron sobre la línea de vigilancia que se apoyaba en la Sebja Um-Deboa (que significa la madre de las Hienas), en los escarpados del Joiat, y se cerraba con un campo de minas. Su misión era la de establecer contacto visual con la marcha, disuadirla de su avance y, en caso contrario, realizar una acción retardadora para frenar las fuerzas invasoras y destruirlas frente a la posición principal establecida sobre las alturas del Aguiul Tel–li y Aguiul Dohara, a la altura del poblado y fuerte de Daora. A su retaguardia, y a caballo de la posición defensiva, se situaron el resto de las unidades de las citadas Agrupaciones y de la Reserva. Permanecieron en situación de alerta hasta la mañana del 18 de Octubre, que se ordenó el regreso a sus acuartelamientos. Dos días antes, el Tribunal Internacional de la Haya ya había emitido su dictamen. En la conclusión final y fundamental del mismo se decía: Los materiales e informaciones proporcionados al Tribunal, no establecen la existencia de ningún vínculo de soberanía territorial entre el Territorio del Sahara Occidental, por una parte y el Reino de Marruecos o Mauritania por otra. El dictamen constituía un nuevo descalabro para Rabat, cerrando la vía legal a las pretensiones mauritano-marroquíes. Ante este definitivo frenazo a sus aspiraciones anexionistas, el rey Hassan II se vio obligado a dar un nuevo golpe de efecto ante el pueblo de Marruecos. El mismo día 16 de Octubre, pocas horas después de la publicación del dictamen del Tribunal, el monarca se dirigió su país por radio y televisión. Haciendo caso omiso de los mandatos internacionales anunció que el Sahara, sería recuperado mediante una marcha pacífica en la que participaran 350.000 marroquíes tanto hombres como mujeres. Para ello se abrirían de inmediato oficinas de reclutamiento en todo el país, afirmando: Nos, seremos los primeros que nos inscribamos en las listas de voluntarios. A pesar de asegurar que los participantes en la Al Masira (“Marcha Verde”) llevarían como única arma el Corán, en una clara referencia a Argelia y al Frente Polisario añadía: "Si nos encontramos con elementos extranjeros, que no sean españoles, no renunciaremos a nuestro derecho de defensa sin detener por ello nuestra marcha, ya que se tratará de repeler una agresión, lo que nos colocará en una situación de legítima defensa. Pero explícitamente rehuía en un enfrentamiento con las tropas españolas: Por el contrario si nos encontramos con los españoles les saludaremos y proseguiremos nuestro camino. Si desean abrir fuego sobre 350.000 personas, que asuman entonces la responsabilidad". Ante estas amenazas en la madrugada del día 4 de Noviembre las tropas españolas del Sahara desplegaron de nuevo en la frontera con Marruecos. Por tal motivo, a la VIII Bandera se le ordenó, el citado día 4, que ocupara las posiciones al sur de la Sebja, donde se dirigía la marcha con la orden de detener la invasión enemiga. Esta operación fue llamada por las autoridades españolas como Operación CONTRA MARABUNTA. Se tomó la determinación de que se impediría el paso de la marcha a partir de Hausa. Se estableció la línea Laadeim-Aguiul Tel-li-Daora, prolongada hasta Smara, como infranqueable, para lo cual se dispusieron campos de minas y barreras de Artillería para abrir fuego en caso de agresión.

La VIII Bandera permaneció desplegada y a la defensiva, divisando a su frente y a lo lejos la imponente masa humana. Ello no fue obstáculo para que Hassan II, que se encontraba en Agadir desde el 2 de Noviembre, anunciara el día 5 el inicio de la Marcha Verde (Al Masira) para el día siguiente. Entre tanto continuó una intensa actividad política y el mismo 6 de noviembre, fecha de iniciación de la Marcha según lo dicho, se reunió en Nueva York el Consejo de Seguridad a las 3:15 horas, enviando un mensaje urgente al Rey de Marruecos en el que se pedía que se detuviera la invasión. El monarca respondió que el movimiento ya había comenzado, pero insistió en que tenía un carácter pacífico. Así nos describe la Marcha Verde el General Mariñas: "El Gobierno alauita aseguró que si era necesario intervendrían de las Fuerzas Reales Armadas marroquíes, pudiendo llegarse a una situación de beligerancia entre España y Marruecos. Esta amenaza produjo efecto en el Gobierno español y al día siguiente, 7 de noviembre, el Consejo de Ministros decidió negociar la entrega a Marruecos de la administración del territorio. El Ministro de la Presidencia se entrevistó con Hassan II el día 8 de noviembre. El Monarca alauita ordenó, en consecuencia, la retirada de los peregrinos y España hizo entrega, a Marruecos y Mauritania, de todas las responsabilidades y autoridad en el Sahara Occidental".

Al amanecer del día 10 de Noviembre la Al Masira inició el regreso. Dos días después comenzarían en Madrid las conversaciones tripartitas. El 14 de Noviembre se firmaban los Acuerdos de Madrid que, ignominiosamente, entregaban la administración del Sáhara a Marruecos y Mauritania. En ellas se acordó que la presencia de España en el Sahara debería terminar definitivamente el 28 de Febrero de 1976. Todo vino a raíz de la resolución 3.458 B del 10 de Diciembre de 1975 de las Naciones Unidas, que ratificaba los planes de la ONU del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación. El ejército español minó y señaló claramente la zona fronteriza a la que se dirigía la marcha, desplegándose a continuación inmediatamente detrás, y hasta que no se produjeron los Acuerdos de Madrid, la Marcha Verde permaneció estacionada a unos cientos de metros de los campos de minas, controlada por la policía marroquí que se empleaba contundentemente cuando movimientos espontáneos de civiles se dirigían hacia las tropas españolas.as apetencias territoriales de Marruecos sobre el Sahara habían culminado, según hemos visto, con una invasión pacífica de cerca de 350.000 personas (y 25.000 soldados marroquíes empujándolos sin clemencia) que -transportadas en toda clase de medios de locomoción- acamparon al norte de la Sebja de Um Deboaa. La marea humana, empujada a retaguardia por las tropas marroquíes, corta las alambradas y cruza la frontera, mientras su avance es vigilado por la Caballería de La Legión: Millares de civiles marroquíes se detienen frente a los campos de minas y posiciones defensivas situadas 10 km tierra adentro de la frontera. Frente a los campos de minas establecidos se encontraban los Escuadrones del Grupo Ligero de Caballería, del 3er y 4º Tercio cuyos legionarios fieles a su credo, cumplieron y obedecieron, aunque nunca entendieron el porqué de todo aquello…

"El 4 de Noviembre de 1975, ante la inminente orden de avance a la muchedumbre 350.000 personas que se encontraban en la línea fronteriza con nuestro territorio, todas las unidades de la guarnición salimos a nuestras posiciones con la orden de la operación que se llamó Marabunta. En primera línea las unidades estáticas que se apoyaban sobre el terreno, en segunda línea las unidades mecanizadas y motorizadas que acudirían a cerrar posibles brechas. El día 6 la muchedumbre se lanza 10 kilómetros al S. para permanecer en territorio español 48 horas, era lo pactado entre los Gobiernos, (nosotros no sabíamos nada), ellos con la consigna de saludar a los españoles y la tranquilidad de que el peligro no vendría de parte española... En la parte española (véase orden de operaciones) prohibición de hacer fuego, campos de minas que no estaban minados y en los mandos superiores extraña tranquilidad respecto a la población que se había quedado indefensa en las ciudades del Sur. La 7ª Cía. había tenido que ir apresuradamente a cerrar un paso que se había abierto entre la cadena de dunas de Negritas y el O. de la Sebja De Um Deboa. Emplazadas las ametralladoras delante sólo teníamos una parte de esa muchedumbre que según los momentos gritaba, rezaba o... nos pedía comida y siempre enarbolando banderas de Marruecos y Estados Unidos. Yo seguía sin entender nada, recordaba las palabras del Sr. Juste en Septiembre Capitán el Sahara ya es de Marruecos por otra parte sabía que la Operación Golondrina estaba en marcha, entonces ¿por qué esto?" (narración del Capitán Perote).

El cambio de actitud de las Autoridades españolas propició un clima de descontento entre la población saharaui, que empezó a recelar de su futuro e, instigada por el Frente Polisario, inició una campaña de atentados destinados a atraer la atención de la comunidad internacional. Menudearon pequeños sabotajes, atentados con bomba y otras escaramuzas. Se decidió por parte de las autoridades militares organizar la Operación Otelo, consistente en el aislamiento y control de los barrios nativos de Corominas y Jatarrambla. Para ello, no se podía contar con la lealtad de los soldados saharauis por lo que en su mayor parte fueron licenciadas y disueltas. De esta manera se encargó al 3ª Tercio de la Legión el control de los barrios más conflictivos así como el registro del personal civil sospechoso que salía de ellos.


Con motivo de la destacada actuación en intervenciones armadas en las que fueron ocasionadas bajas en muertos o heridos, producidos por el fuego enemigo durante las operaciones del Sahara se le concedió la Cruz Roja al Mérito Militar al siguiente personal del 3er Tercio:

Capitán Infantería D. Nicolás Perote Pellón.
Capitán Infantería D. Ángel Martínez Illescas Pichardo.
Teniente Infantería D. José Tapia García.
Teniente de Infantería D. Enrique Alonso Marcilli.
Brigada ATS. D. Antonio Velda Valero.
Caballero Legionario D. Antonio Madonel Rueda.
Siendo también propuestos los Cabo1º D. Francisco García Gómez y D. Francisco López Puente y los CL.´s D. Bonifacio López de Alda Ruiz Galarreta, D. Diego Real Gil, D. Manuel Torres Álvarez y D. José Luis Vázquez Arias.

Los cerca de 5.000 legionarios desplegados en el Sáhara apoyaron la complicada evacuación y abandonaron el territorio, teniendo que entregar sus espléndidos acuartelamientos a las fuerzas marroquíes y mauritanas: El 27 de Noviembre, la VII Bandera entregaba Smara. El 11 de Diciembre, la VIII Bandera y el GLS I dejan Sidi Buya. La IX y X Banderas abandonan el amplio acuartelamiento de Villa Cisneros el 16 del mismo mes. Tan sólo quedan en el Sáhara los dos Grupos Ligeros Saharianos, que se repliegan: el 4 de Enero el 1er Grupo Ligero Sahariano y el 11 el 2º Grupo Ligero desde Villa Cisneros (siendo la última unidad militar española en abandonar la provincia española del Sáhara). Una semana después y en medio de la agonía del general Franco, con los acuerdos tripartitos de Madrid, cedía la administración del tercio sur del territorio saharaui a Mauritania y los dos tercios septentrionales a Marruecos. La operación fue vendida a la opinión pública europea, que seguía los medios de comunicación de la época, como una invasión pacífica de pobladores autóctonos (que diferían bastante en usos, ritos y costumbres con los naturales), a pesar de que paralelamente y más al este se producía la invasión militar del territorio…

Actualmente la situación sigue sin resolverse. Hay un plan especial todavía de las Naciones Unidas, la MINURSO, para asegurar un futuro referéndum para la autodeterminación, y aunque Mauritania abandonó la parte sur después de las continuas derrotas militares por incursiones de la organización independentista saharaui Frente Polisario, el Sahara Occidental continúa dividido y militarizado en la mayor parte bajo gobierno marroquí, que también ocupó militarmente la inmensa mayoría de la zona sur abandonada por Mauritania (salvo una parte en torno a cabo Blanco para resguardar la capital comercial, Nuadibú).


Pero LA MARINA también jugó un papel importante en estos históricos acontecimientos: Durante su permanencia en el Sahara los apoyos logísticos del 3er Tercio se hacían principalmente por vía marítima. Estos apoyos se incrementaron lógicamente al final de la estancia en el desierto con motivo de la Marcha Verde (en el que estuvo alertada la Flota y el Tercio de la Armada para realizar una operación anfibia), y especialmente durante la evacuación de las Fuerzas en lo que se denominó “Operación Golondrina”. El Segundo Comandante del Conde de Venadito, D. Julio del Cubillo nos cuenta cómo vivió estos momentos de tensión: "El día 16 de Octubre de 1975 nuestro barco el Conde del Venadito se encontraba atracado en Las Palmas, cuando escuchamos las últimas noticias: Hassan II anunciaba a su país la Marcha Verde sobre el Sahara a la que acudirán más de 350.000 personas civiles desarmadas que intentarían esa marcha hacia el interior del territorio español... A partir de ese día el Conde del Venadito efectuó operaciones de transporte entre Las Palmas, Villa Cisneros y El Aaiún con material y personal. El día 24 de Octubre la Marcha Verde llegó a Tarfaya, último enclave marroquí antes de la frontera del Sahara. El 28 se implantó el toque de queda y comenzó la evacuación civil de El Aaiún. El 30 se anunció que la Marcha empezaría a andar entre el 4 y el 6 de Noviembre... A nuestro buque se nos ordenó dirigirnos a Cádiz llevando material, atracando el día 5 y después de descargar nos alistamos para la siguiente comisión, que se presenta inminente e interesante.

La Marcha Verde se detuvo ante el primer campo de minas pero no se retiró... La noche del 6 al 7 los españoles no podíamos dormir pendientes de la radio que daba noticias constantemente... Lo que estaba sucediendo era alucinante y las Fuerzas Armadas españolas estaban preparadas para el combate. Las órdenes no tardaron en llegar al buque: el Conde del Venadito embarcó en Cádiz al Tercio de Armada de Infantería de Marina con todo su material y una escuadrilla de helicópteros, para transportarlos a Las Palmas e integrarse en una Fuerza Anfibia Operativa (FAO) con fines disuasorios o de intervención. El 7 de Noviembre, escoltados por un Destructor, salimos nuevamente hacia Canarias incorporándonos el 10 a la Flota.

Durante todo el mes de noviembre la Flota de la Armada se preparó para lo que viniese, incluyendo en su preparación una Operación Anfibia en las playas de Fuerteventura, que se canceló el día 20 a causa del fallecimiento de Franco. Como las negociaciones con Marruecos habían llegado a su fin, el Conde Venadito regresó a Cádiz al Tercio de Armada, que no tuvo necesidad de intervenir. A partir de aquí comenzó para nosotros un movimiento continuo de singladuras, cargas y descargas, transportes y traslado de las fuerzas entre Cádiz, Aaiún, Las Palmas, Villa Cisneros y Arrecife, desde el 9 al 31 de Diciembre.

El día 8 de Enero de 1.976 recibimos nuevas órdenes, el 10 ya estábamos de nuevo en Villa Cisneros; durante la subida por la ría hasta el puerto nos siguieron dos Patrulleros marroquíes que fondearon en las proximidades sin estorbar nuestras maniobras. Ya estaban preparados para tomar posesión del puerto al mismo tiempo que por tierra sus tropas se alojaban en nuestros acuartelamientos. Nosotros salíamos por un lado, la mar, y ellos entraban por el otro, el territorio. En Villa Cisneros estábamos nosotros y los transportes civiles Plus Ultra y Ciudad de La Laguna, y entre todos estos buques, a las órdenes del Coronel Payás, Jefe del 3er Tercio, que venía a bordo a desayunar con los Oficiales, nos repartimos el embarque de los últimos del Sahara Español. En el Conde Venadito embarcamos durante los días 10 y 11 a 310 hombres y 81 piezas y vehículos. A las voces de ¡Viva España!, ¡Viva el Rey!, ¡Viva La Legión! Con una emoción especial, desatracamos del muelle de Villa Cisneros por última vez, al atardecer del día 11 de Enero, escoltados por la Corbeta Villa de Bilbao.

Fuimos el último barco de guerra que abandonó el Sahara, sobrevolados por aviones F-5 marroquíes, que ya estaban atacando posiciones del Frente Polisario, contemplando desde a bordo los fogonazos en tierra al otro lado de la Ría. Por ello navegamos en situación de zafarrancho de combate hasta salir del canal, dirigiéndonos por derrota directa a Las Palmas, acompañados también por el destructor Marqués de la Ensenada, que estaba esperándonos fuera de la Ría. Atracamos en Las Palmas el día 12 a las 21:45 horas. Esta fue la última operación en nuestras aguas del Sahara; en la siguiente singladura pusimos rumbo a la base de Cádiz en donde terminamos nuestra misión de evacuación del territorio español el día 19 de Enero de 1976".

Anécdotas extraídas del Archivo Histórico del 3er Tercio ''Juan de Austria'' en su etapa sahariana:
En una de las ocasiones en que hubo que organizar una posición defensiva el paqueo era continuo pero sostenido. Se diría que disparaban a unos 500 metros, pero el fuego se intensificaba cuando alguno se incorporaba más de lo prudente lo que hacía suponer que no se estaba a cubierto de las vistas, pese a encontrarse en una posición dominante. Cuerpo a tierra, los legionarios seguían cavando, y esta posición tan incómoda bien pronto les hizo olvidar los disparos y se pusieron a cavar de pie como si el fuego no fuera con ellos. La despreocupación de aquellos hombres rozaba la temeridad, hasta el punto que el Oficial estaba más atento a sus hombres que a los trabajos y constantemente les gritaba: ¡Delfino agáchate!, ¡Zorrilla túmbate! Y así hasta quedar afónico, porque se agachaban y al momento volvían a incorporarse… Con ligero cabreo pero sin ánimo de acertar, el Tte. Franco lanzó una pedrada a Zorrilla, con tan mala fortuna que le dio en la cabeza. El enfermero le curó la herida con un aparatoso vendaje que no podía disimularse y cuando al atardecer se hizo un recuento de bajas, el Teniente tuvo que confesar que tenía un herido, pero de una pedrada que no procedía del bando contrario. Curiosa fue también la contestación del Cabo 1º Delfino Lorenzo Gobella, un portugués de edad indefinida y rasgos orientales que hablaba poco y mal: “Mi Teniente, si yo me agacho la bala que viene dirigida al culo me dará en la cabeza”. Razón no le faltaba…

El Gobierno tiene preparada ya todas las medidas jurídicas necesarias para frenar el desafío soberanista

 

Una "estelada" o bandera independentista.
Una "estelada" o bandera independentista.EFEEXPANSION
Autoridades y funcionarios se arriesgan a multas de entre 3.000 y 30.000 euros y a suspensión de funciones si desobedecen al TC La CCAA podría ver retenidos los créditos del Gobierno, que incluso podría llegar a enviar a los "hombres de negro" a controlar las cuentas
En esa hoja de ruta se han incluido medidas para que la respuesta sea proporcionada, gradual y vaya 'in crescendo' en función de las actuaciones que vaya desarrollando el Ejecutivo catalán, ahora en funciones. Pero además, el Gobierno está decidido a aplicar en paralelo medidas económicas que muestren a la Generalitat que es imposible su ruptura con España.
Entre las medidas judiciales está el ya anunciado recurso que presentará el Ejecutivo contra la resolución para iniciar la "ruptura" acordada por JxSí y la CUP, una vez que ésta sea aprobada en el Parlamento catalán. Pero también se contemplan otras medidas como las recogidas en la Ley de Estabilidad Presupuestaria -la "retención de créditos" o el envío de los "hombres de negro"-, hasta la utilización de la Delegación del Gobierno para obligar a que se ejecuten las sentencias de los tribunales.
En última instancia, al Gobierno siempre le quedará la utilización del artículo 155 de la Constitución, con el que se puede llegar a suspender la autonomía aunque se puede aplicar gradualmente y en función de los pasos que vaya dando la Generalitat. Sin embargo, el Ejecutivo tratará, en la medida de lo posible, de evitar su aplicación. De hecho, hasta el propio Rajoy ha asegurado que intentará no tener que llegar a esa situación.
Lo que ya parece inevitable es que mañana se celebre el pleno del Parlamento catalán para aprobar la declaración de JxSí y la CUP con la que declaran "solemnemente" el "inicio del proceso de creación del Estado catalán independiente en forma de república" sin supeditarse a lo que pueda decir el Tribunal Constitucional.
En esta resolución mandatan al Gobierno catalán a adoptar las medidas necesarias para hacer efectiva la ruptura y para ello le piden que inicie, en el plazo de 30 días, la tramitación de las leyes del proceso constituyente, de Seguridad Social y de Hacienda Pública e instan al futuro Ejecutivo catalán a cumplir "exclusivamente" las normas emanadas del Parlament para blindarse frente a "las decisiones del Estado español".
Ante este hecho, el Ejecutivo tiene prevista ya una hoja de ruta en la que contempla, según las fuentes gubernamentales consultadas por Europa Press, todas las posibilidades jurídicas, políticas y económicas ante las situaciones que se puedan dar.

Pasos del Gobierno

En primer lugar, la Abogacía del Estado recurrirá ante el TC la resolución que apruebe la Cámara catalana el próximo día 9 de noviembre al día siguiente de su aprobación, con la petición de que suspendan cautelarmente todos los efectos de ese texto. Previamente se reunirán de urgencia el Consejo de Estado para informar de forma prescriptiva sobre el recurso y el Consejo de Ministros para aprobar el texto.
El Tribunal Constitucional se reuniría esa misma semana incluso podría reunirse el miércoles día 11, para tratar la admisión del recurso presentado por la Abogacía del Estado. Si los magistrados del TC acuerdan admitir a trámite el recurso, decretarían también la suspensión inmediata del acuerdo del Parlament, lo que supondría 'de facto' la prohibición para el Parlamento regional y el Gobierno catalán de desarrollar su contenido.
De hecho, y con la reciente reforma de la Ley Orgánica del TC, publicada en el BOE el 17 de octubre de 2015 y que entró en vigor el mismo día de su publicación, el TC puede disponer en su resolución quién ha de ejecutarla, las medidas de ejecución necesarias y, en su caso, resolver las incidencias de la ejecución.
A partir de ese momento, si el Parlamento o el Ejecutivo catalán deciden no acatar la decisión del TC --por ejemplo, si se inicia el desarrollo de las leyes del "proceso constituyente, Seguridad Social y Hacienda Públia"--, el Gobierno puede solicitar al alto tribunal que actúe.
En ese caso, el Ejecutivo central puede proponer al TC las medidas de ejecución necesarias para garantizar el cumplimiento efectivo de sus resoluciones.
Pero también el propio tribunal, de oficio, o a instancia de algunas de las partes del proceso, requerirá a las instituciones, autoridades, empleados públicos o particulares a quienes corresponda llevar a cabo su cumplimiento para que en el plazo que les fije informen al respecto.

Ejecución a través del la Delegación del Gobierno

Una vez que el TC reciba el informe o si transcurrido el plazo fijado, el Tribunal apreciase el incumplimiento total o parcial de su resolución, podrá adoptar las siguientes medidas: imposición de multa coercitiva de 3.000 a 30.000 euros a las autoridades, empleados públicos o a particulares; acordar la suspensión en sus funciones de las autoridades o empleados públicos responsables del incumplimiento o la ejecución sustitutoria de las resoluciones recaídas en los procesos constitucionales.
Para esto último y según la modificación del articulo 92 de la ley del TC, este tribunal podrá requerir la colaboración del Gobierno de la Nación a fin de que, en los términos fijados por el TC, adopte las medidas necesarias para asegurar el cumplimiento de las resoluciones. De hecho, si esto sucede, y según fuentes del gobierno, el Ejecutivo podría ordenar a la Delegación del Gobierno en Cataluña que hiciera cumplir las resoluciones del TC.
El Tribunal Constitucional también puede deducir oportuno testimonio de particulares para exigir la responsabilidad penal que pudiera corresponder ya que "desobedecer" una resolución de un tribunal es un delito penal. De hecho, en el caso de "desobediencia", la propia Fiscalía podría instar el procedimiento en la jurisdicción penal.
Y si lo incumplido es de "especial transcendencia constitucional", el Tribunal, de oficio o a instancia del Gobierno, podrá adoptar las "medidas necesarias" para asegurar su debido cumplimiento "sin oír a las partes".

Ley de estabilidad presupuestaria

Pero además de la vía del TC, el Gobierno cuenta con otras armas para poder obligar a Cataluña a acatar la Legislación vigente. Se trata de la vía económica y la aplicación de las medidas coercitivas que incluye la Ley de Estabilidad Presupuestaria, como advertía esta misma semana el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro.
Aquí también puede haber una graduación de las medidas, según fuentes del Gobierno y además, las que se adopten, irán en paralelo a las actuaciones judiciales, es decir, no tienen por qué ser excluyentes. Lo que sí tiene claro el Ejecutivo es que va a comenzar a dar algún paso en este sentido y está analizando la Legislación para tomar una decisión que, en cualquier caso, aseguran las fuentes consultadas, salvaguardará los intereses de los ciudadanos.
La Ley de Estabilidad contempla varias opciones, de menor a mayor enjundia por el incumplimiento sistemático de, entre otras obligaciones, el cumplimiento del objetivo de déficit.
Así, el Gobierno puede, en función del artículo 25 de esta Ley, aplicar desde la "retención de créditos" a la CCAA a "multas" coercitivas. En última instancia podría acordar el envío de una "comisión de expertos", bajo la dirección del Ministerio de Hacienda, lo que algunos denominan "los hombres de negro", para valorar la situación económico-presupuestaria de la administración afectada, quienes pueden reclamar cualquier información sobre las partidas de ingresos y gastos. No obstante, fuentes del Ejecutivo precisaron que aún no se está en esto y que esta medida sería ya en una situación extrema.

Cataluña, 40 años de política convertida en ambición personal

Cataluña, 40 años de política convertida en ambición personal
Artur Mas quiere poner fin a cuatro décadas de relación entre Cataluña y el resto de España, en las que#su predecesor, Jordi Pujol, sentó las bases del independentismo actual. Tarradellas ya advirtió de
Regreso del presidente de la Generalitat en el exilio, Josep Tarradellas. A su lado, Jordi Pujoll
«Si no rectifica rápidamente su conducta, llegará un día que Cataluña tendrá de él una imagen muy diferente, completamente diferente, de la que representó muchos años». Pero Jordi Pujol nunca rectificó. Estas palabras, escritas hace casi cuarenta años por Josep Tarradellas, resultan hoy visionarias. Se ha escrito mucho sobre la rivalidad de ambos políticos, labrada en el exilio. Lobo independentista disfrazado de cordero nacionalista, el primero. Catalanista no separatista, el segundo. Los convulsos años de la restauración democrática relegaron esos enfrentamientos a pequeñas rencillas, pues por encima de todo se situaba la recuperación de las instituciones catalanas. Y en esa tarea se embarcarían todos los partidos políticos de la Transición. El resultado fue la aprobación de la Constitución española, marco protector de los gobiernos autonómicos.
La historia demostraría que el objetivo de Pujol era, efectivamente, como aseguró aquella mañana del 22 de abril de 1980 durante su discurso de investidura como presidente de la Generalitat, construir Cataluña. Pero con la finalidad de ponerla al servicio de una ambición personal y de una «ideología sectaria», como advirtió el propio Tarradellas, receloso de aquel banquero metido a político, a quien nunca le salieron las cuentas, pues estas estaban ocultas en Andorra. Eso lo hemos sabido ahora, tras su bochornosa confesión, después de cuatro décadas de absolutismo soberanista.
Con Pujol haría fortuna la máxima «Cataluña soy yo», porque el Estado vendría después de la mano de sus hijos políticos, cuya timidez independentista ha dado paso a una explícita apuesta por la desobediencia, la ruptura y el desacato, como este lunes se podrá comprobar en el Parlamento catalán. Todavía hay patriotas que ven en las investigaciones judiciales por corrupción que afectan a Convergència, o en todo aquello que se sale del guión secesionista establecido, un ataque a Cataluña. Pujol logró mayorías absolutas y, cuando no las tenía, pactaba con los gobiernos del PSOE o el PP. Hablar catalán en la intimidad estaba bien visto porque era el idioma de «ese hombre de Estado» al que se podía perdonar su política de inmersión lingüística, su adoctrinamiento nacionalista a través de TV3 y sus ínfulas internacionales. E incluso otorgarle competencias tan importantes como tráfico o la gestión del puerto de Barcelona.
Llegó la hora del relevo. Y Cataluña habría vivido realmente un cambio si tras las elecciones de 2003 el socialista Pasqual Maragall no hubiera pactado con ERC e ICV. No le quedaba otra, si quería apartar a CiU de la Generalitat, pero la servidumbre soberanista de Maragall embarcó a Cataluña en una reforma estatutaria de máximos que nadie necesitaba y que dio lugar a una de las imágenes más extrañas de la política española: la del presidente José Luis Rodríguez Zapatero pactando el texto con Artur Mas, entonces jefe de la oposición tras recoger el testigo de Pujol. El proceso culminaría en 2010 con el presidente José Montilla, artífice de un segundo tripartito, rodeado de banderas independentistas en una protesta por la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que recortó el Estatut.
Solo han pasado cinco años, pero parece que ha transcurrido una eternidad desde que la Generalitat se sentaba a negociar con el Gobierno los traspasos de competencias o la financiación autonómica. Artur Mas, investido ya presidente, rompió su relación con Mariano Rajoy tras el fallido intento de lograr un pacto fiscal para Cataluña. O todo o nada. Dos adelantos electorales, un doble pacto con ERC y una consulta secesionista después, Mas dice estar dispuesto a desobedecer al TC, a romper con España y entregarse a la CUP, una formación antisistema favorable a la salida de la Unión Europea, la nacionalización de la banca y la colectivización de la propiedad privada. Sin embargo, el líder convergente quiere dar este salto moral con red, porque todavía cuenta con las ayudas del Estado -Fondo de Liquidez Autonómico- y ha presentado tres recursos ante el Constitucional en las últimas dos semanas.


El ministro Soria y la Generalitat se enzarzan por las ayudas a Seat

 

Soria quiere que se abonen al 50% entre el Gobierno y la Generalitat. Pero la Administración catalana sufre importantes problemas de caja y de tensión de tesorería, por lo que las diferencias continúan
Foto: Imagen de la cadena de montaje de Seat en Martorell. (EFE)
Imagen de la cadena de montaje de Seat en Martorell. (EFE)
Ni el tema más delicado que se maneja en este momento en la economía española, el futuro de Seat, es capaz de poner de acuerdo a la Generalitat con el Gobierno central. El ministro de Industria, José Manuel Soria, y el 'conseller' de Empresa y Ocupación, Felip Puig, discrepan respecto al reparto del coste de las ayudas públicas a Seat. El ministerio quiere que se divida al 50% pero la Generalitat solo piensa asumir un tercio.
Seat todavía no ha presentado la planificación de las inversiones y la concreción de las mismas, pero Volkswagen (VW), tal y como hace siempre en todos los países, ha condicionado los 3.300 millones de inversión a las ayudas públicas que se reciban.
Esta cantidad todavía no ha sido cifrada pero rondará los 300 millones de fondos públicos. Soria quiere que se abonen al 50% entre el Gobierno y la Generalitat. Pero la Administración catalana sufre importantes problemas de caja y de tensión de tesorería, por lo que las diferencias continúan.
Felip Puig defiende que la Generalitat aporte solo 100 millones de euros y que el resto, los otros 200 millones, los conceda el Gobierno central. En cambio, Soria pretende un acuerdo como el alcanzado con el Gobierno navarro, en que las ayudas para apoyar los 900 millones que VW invertirá en Landaben se cubrirán de forma solidaria entre el Ejecutivo foral y el ministerio.
Portavoces de Empresa y Ocupación han declinado hacer declaraciones. Pero otras fuentes cercanas a la Generalitat explican que desde la conselleria se plantea que no se le puede pedir lo mismo a una Administración tutelada por el Fondo de Liquidez Autonómica, que a otra que goza de mucho más margen económico gracias al cupo.
Francisco Javier García Sanz, miembro del consejo de dirección del grupo VW, con José Manuel Soria. (EFE)
Francisco Javier García Sanz, miembro del consejo de dirección del grupo VW, con José Manuel Soria. (EFE)

Problema añadido

El pulso por las ayudas es un problema más de los que tiene Seat, que se agravan por momentos, ya que a la crisis del NOx se suma la del CO2, que también está sacudiendo al grupo VW estos días. VW ya ha reconocido que en España se han vendido 50.000 vehículos con esta nueva alteración en las emisiones, una parte de los cuales fueron comercializados bajo la marca Seat.
El alcance de esta crisis todavía no está claro, ni a nivel de sanciones, ni de reclamaciones legales, tanto de las administraciones como de los particulares que compraron los vehículos. Cuando la crisis se clarifique, se espera que Seat también detalle cómo espera los fondos públicos, que podrían ser bajo el formato de ayudas a I+D pero también en forma de créditos blandos, ya que tras la crisis de los motores diésel manipulados, la financiación del grupo previsiblemente se encarecerá.

Discurso oficial, tendencia real

El discurso oficial de Seat y del grupo VW es que las inversiones de 3.300 millones y los cuatro modelos que están vinculados a las mismas se mantendrán. Los cuatro modelos son el nuevo SUV, que se empezará a comercializar en 2016 y que no es un problema, porque la inversión ya está realizada; el nuevo Ibiza, que parece el producto más garantizado, y después el nuevo León y el nuevo SUV pequeño, estos últimos dos modelos más a largo plazo.
Tanto en la Generalitat como en el ministerio se teme que pese al discurso bienintencionado de los responsables de Seat la realidad se acabe imponiendo. Y la realidad viene de Wolfsburg, la sede de VW en Alemania, en donde el caso cada vez se complica más. VW ya ha provisionado más de 8.000 millones de euros, todos sus beneficios anuales. Y nada hace pensar que el caso vaya a amainar en breve. En este escenario, las inversiones en España, como en el resto del grupo, también estarían en peligro.

El nuevo blindado del Ejército español desata una guerra empresarial en Europa

El nuevo blindado del Ejército español desata una guerra empresarial en Europa

Un vehículo 8x8 de reconocimiento, modelo Piraña IIIC, durante unas...
Un vehículo 8x8 de reconocimiento, modelo Piraña IIIC, durante unas maniobras.EXPANSION
Empresas europeas denuncian que Defensa incluyó cláusulas para beneficiar a Santa Bárbara-General Dynamics y a Iveco en el desarrollo de los vehículos blindados 8x8.
El proyecto del Ministerio de Defensa para desarrollar el prototipo de los nuevos vehículos terrestres de combate 8x8 ha levantado ampollas en el sector. Según explican a EXPANSIÓN fuentes de la industria militar, la hoja de requisitos enviada el pasado mayo por el departamento de Pedro Morenés a las empresas interesadas en el proyecto incluye una cláusula introducida explícitamente para favorecer a dos compañías: Santa Bárbara, propiedad de la estadounidense General Dynamics, y la italiana Iveco.
El concurso para diseñar el modelo de los nuevos blindados está valorado en 89,3 millones de euros, pero en el futuro podría desembocar en la fabricación de cientos de unidades por un valor cercano a los 2.000 millones.
El Ministerio envió lo que técnicamente se conoce como "Request for Information" (RFI) a Santa Bárbara, el consorcio italiano Iveco-Oto Melara, la francesa Nexter Systems, la islandesa Patria y la alemana Krauss-Maffei Wegmann (KMW). Una de estas compañías será la encargada de diseñar los próximos blindados del Ejército de Tierra, que sustituirán a los anticuados BMR, que han sufrido numerosos ataques en misiones como la de Afganistán.
El RFI, al que ha tenido acceso este periódico, especifica que el aspirante "deberá tener actividad industrial en España". Un requisito que, de las cinco empresas, sólo cumplen Santa Bárbara, con fábricas en Trubia y Sevilla, e Iveco, con planta en Valladolid. Ambas compañías presentaron sus respectivas ofertas: Santa Bárbara el vehículo Piraña 5 e Iveco el VBM Freccia. Desde Defensa recuerdan que "la adjudicación todavía no se producido y por tanto aún no se sabe cuál será la empresa escogida".
¿Por qué incluye entonces el Ministerio una exigencia que sólo podrían asumir dos de las convocadas? Las fuentes empresariales consultadas por este diario consideran que "se ha querido hacer una convocatoria sólo en apariencia, pero el objetivo ha sido poner condiciones que favorezcan a Santa Bárbara debido a presiones de la industria estadounidense".
Desde Defensa aseguran que el RFI sólo pide que la empresa adjudicataria tenga "estructura empresarial" en España, pero el documento señala concretamente la necesidad de contar con "actividad industrial".

Compromiso de pago

El contrato de los 8x8 es importante en términos estratégicos para la industria militar. A partir del prototipo elegido se comenzarán a fabricar entre 300 y 400 vehículos en 2018 con financiación del Ministerio de Industria. La cantidad estará comprendida entre los 1.000 y 2.000 millones de euros. Es decir, que el Gobierno que salga de las urnas el 20 de diciembre asumirá el desembolso de un proyecto cerrado a última hora de la actual legislatura.
Las fuentes consultadas explican que, cuando a comienzos de legislatura se retomó el proyecto del 8x8 (que había quedado paralizado por la crisis y los recortes presupuestarios), el Ministerio de Defensa promovió que las industrias españolas se asociaran con las empresas líderes en este tipo de vehículos para diseñar prototipos a partir de los cuales se fabricarían los vehículos adquiridos por el Ejército.
La empresa elegida por Defensa tendrá dos atribuciones clave. La primera es que será "autoridad de diseño", de modo que pueda modificar o renovar los vehículos a lo largo del proceso. La segunda es que dispondrá de licencia de exportación, algo fundamental para impulsar la venta al extranjero de material militar.
Esto último no es sencillo ya que buena parte del equipamiento militar que se construye en España tiene licencia de exportación a nombre de empresas extranjeras y, al ser la defensa un sector en el que los gobiernos tienen gran influencia en las decisiones empresariales, las ventas al extranjero y las modificaciones no dependen del país en que se fabrica el material, sino del propietario de las patentes y licencias de exportación.
Por ejemplo, parte de los sistemas de combate de las fragatas construidas por la empresa pública española Navantia cuentan con patente de EEUU, lo que limita su venta por parte española.
La francesa Nexter Systems, que no contestó al RFI al no disponer, como se exigía, de actividad industrial en España, había no obstante avanzado en negociaciones para formar una alianza con Indra y SAPA, de forma que Indra incluyera todos los sistemas informáticos de navegación, comunicación y combate y SAPA sus sistemas de transmisión mecánica.
En esa coyuntura, el consorcio liderado por Indra tendría la autoridad de diseño y la licencia de exportación. Pero, sobre todo, la alianza Indra-Nexter-SAPA podría formar parte, a su vez, de la principal estrategia de integración europea de defensa para vehículos terrestres.
Se trata del denominado Proyecto KANT (acrónimo de Krauss And Nexter Together), firmado el pasado julio por los ministerios de Defensa alemán y francés, y que sumaría una facturación anual de 2.000 millones de euros.

Interior gasta 467.060 euros en medallas para condecorar a guardias civiles los dos próximos años

NUEVA POLÉMICA EN EL MINISTERIO

 

El Ministerio licita el concurso para adquirir 33.500 distinciones de once tipos diferentes. El anuncio se produce cuando está a punto de conocerse la sentencia de la Audiencia Nacional sobre la que Fernández Díaz concedió a la Virgen del Amor y pocas semanas después de que se conociera la otorgada a otra figura religiosa. 
Dos de los once modelos de medallas que Interior quiere adquirir en concurso. - Foto VOZPÓPULI
  • Dos de los once modelos de medallas que Interior quiere adquirir en concurso.
El Ministerio del Interior tiene previsto seguir siendo generoso con las medallas al menos durante los dos próximos años. La Dirección General de la Guardia Civil acaba de licitar el concurso para adquirir 33.500 condecoraciones que entregar tanto a agentes del Instituto armado como a personas ajenas al Cuerpo durante los años 2016 y 2017. Un elevado número que supondrá a las arcas públicas el desembolso de 467.060 euros IVA incluido, según el pliego de prescripciones técnicas elaborado para las empresas interesadas en optar a él al que ha tenido acceso Vozpópuli. La decisión se produce cuando está a punto de conocerse el fallo de la Audiencia Nacional sobre la legalidad de la medalla, en este caso del Cuerpo Nacional de Policía, concedida en enero de 2014 a la Virgen del Amor y unas semanas después de que Jorge Fernández Díaz decidiera dar una distinción similar, ésta de la Guardia Civil, a otra figura religiosa, la Virgen de los Dolores. Además, la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), la que cuenta con más representación en el Consejo de Personal del Instituto armado, ha anunciado para el próximo 14 de noviembre una 'marea de tricornios' en Madrid en protesta por la situación "sociolaboral" de los agentes.
El Instituto armado quiere adquirir 33.500 medallas de once tipos diferentes. Los precios por unidad se sitúan entre los 18 euros más IVA y los 11 euros
El anuncio para adjudicar la elaboración de las 33.500 medallas detalla que éstas serán de once tipos distintos. Así, Interior quiere adquirir 1.000 placas de San Hermenegildo repartidas en dos años por un importe total de 18.000 euros más IVA. Idéntico número quiere de encomiendas de San Hermenegildo, cruces al mérito militar con distintivo blanco y de cruces del merito de la Guardia Civil de plata. En estas últimas invertirá también 18.000 euros, mientras que en las otras el gasto se situará entre los 13.000 y los 12.000 euros. Además, quiere comprar 100 cruces al mérito aeronáutico con distintivo blanco y otras tantas al mérito naval, por las que pagará un total de 2.400 euros más IVA. De cruces al mérito de la Guardia Civil con distinto rojo pretende hacerse con 300 en dos años por un importe de 3.600 euros.
La parte más importe del gasto se producirá en los últimos cuatro tipos de condecoraciones. Así, quiere adquirir 10.000 cruces al mérito de la Guardia Civil con distintivo blanco; 8.000 más de cruces de planta a la constancia; idéntico número de bronce también a la constancia; y, finalmente, 3.000 de oro. Por estas 29.000 medallas Interior va a pagar 309.000 euros, a los que sumar el 21 por ciento de IVA. En total, el desembolso se sitúa en los 381.000 euros más 81.060 de IVA. Cerca de medio millón de euros por 33.500 condecoraciones. Por unidades, las más caras son la placa de San Hermenegildo y la cruz de plata al mérito, valoradas en 18 euros más IVA. Le siguen la encomienda, con 13 euros por unidad, las cruces al mérito militar, aeronáutico y naval con distintivo blanco, y la cruz al mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo, cuyo coste se sitúa en 12 euros. Finalmente, las otras cuatro condecoraciones se van a adquirir por 11 euros. Las empresas interesadas deberán presentar sus ofertas ante la Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil antes del próximo 16 de diciembre.
En 'capilla' judicial
El anuncio de la licitación se produjo el pasado 4 de noviembre, sólo seis días antes de que la Audiencia Nacional se pronuncie sobre la polémica medalla policial concedida en enero de 2014 a Nuestra Señora Santísima del Amor. Como adelantó este diario, la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional dictó el pasado 25 de septiembre una providencia en la que fijaba para el próximo martes, 10 de noviembre, a las 10:30 de la mañana la "votación y fallo" del procedimiento ordinario 204/2014, en que se dilucida la legalidad o no de dicha condecoración. Los cinco magistrados que se reunirán ese día serán el presidente José Luis Gil Ibáñez, José María Gil Sáez, Jesús Nicolás García Paredes, Tomás García Gonzalo y Fernando F. Benito Moreno. Éste último ha sido designado ponente de una sentencia que debe poner punto final a un caso que se inició en abril del año pasado, cuando las asociaciones Europa Laica y el Movimiento Hacia Un Estado Laico (MHUEL) presentaron la demanda tras destapar Vozpópuli la concesión de la polémica condecoraciónUn largo proceso judicial que va a durar finalmente 19 meses en parte a las numerosas tretas judiciales esgrimidas durante el proceso por la Abogacía del Estado, representante legal de Interior en el mismo.
El elevado gasto en medallas para la Guardia Civil se conoce pocos días antes de que la Audiencia Nacional decida si la condecoración a la Virgen del Amor es legal
Además, el pasado 25 de septiembre, y con motivo de la celebración días después de la patrona de la Guardia Civil, Jorge Fernández Díaz entregó una segunda distinción a la figura religiosa. En este caso fue la Cruz de plata del Mérito a la Guardia Civil y la destinataria, la Santísima Virgen de los Dolores. Según destaca el reglamento que regula las distinciones dentro del Instituto armado, y que fue aprobado hace tres años, este tipo de condecoraciones "tiene por finalidad premiar las acciones o conductas de extraordinario relieve que redunden en el prestigio del Cuerpo de la Guardia Civil e interés de la patria". En concreto, la orden refleja que la Cruz de Plata, la que recibió la Virgen, está reservada a quienes sean protagonistas de hechos que, "sin reunir la condición de riesgo personal exigida para la Cruz de Oro, supongan una relevante colaboración con la Guardia Civil o revistan, por su naturaleza, un carácter o mérito tan relevante que requieran el alto reconocimiento de esta especial distinción".
Además, la licitación se produce a escasos días de que se celebre en Madrid la bautizada como 'marea de tricornios', convocada por la AUGC como acto central de la campaña de lucha que esta asociación ha puesto en marcha "en defensa de los derechos sociolaborales" de los guardias civiles. La AUGC, que cuenta con mayoría en el Consejo de Personal del Instituto armado, ha sido especialmente crítica en los últimos años con determinados gastos frente a la falta de inversiones en material operativo de los agentes, como chalecos antibala. Entre estos desembolsos denunciados se encuentra la construcción de una casa cuartel en Fitero, la localidad navarra donde el ministro del Interior pasa una parte de sus vacaciones y, además, reside su madre. Presupuestada en algo más de un millón de euros, según algunas estimaciones el coste final de las obras se disparó a los dos millones de euros.